PRÓLOGO

10 1 0
                                        

"Lo odiaba. Cada vez que mostraba esa sonrisa socarrona con esa confianza desbordante, cada vez que lograba superar mi paciencia sin siquiera esforzarse, sentía que mi sangre hervía. Pero esa noche, bajo las luces parpadeantes de la ciudad, cuando sus ojos se encontraron con los míos... supe que estábamos a punto de cruzar una línea de la que no habría vuelta atrás.

Una en la cual me estaba balanceando ya hace un tiempo debatiendome si caer al vacío o seguir resistiendo...

Dicen que el odio es una emoción fuerte y destructiva, pero nadie te advierte que a veces puede disfrazarse de algo más. Algo que arde en el pecho, que acelera el pulso y que te hace dudar si lo que sientes es rabia... o algo mucho peor.

Yo no pedí esto. No pedí que él apareciera en mi vida, que me desafiara a cada paso, que con una simple mirada pudiera destruir cada muralla que construí en mi corazón y mente para protegerme. Pero aquí estoy, atrapada en este juego peligroso donde ninguno de los dos está dispuesto a perder.

Y lo peor de todo es que, aunque lo odio... no puedo evitar sentir que, en el fondo, ya perdí desde el primer momento en que nuestras miradas se cruzaron

Y la vida estaba decidida en unir nuestros caminos en situaciones revoltosas una y otra vez"

Guilty as sin?Where stories live. Discover now