-Encuentro en los tejados
La noche en Nueva York estaba particularmente fría. Peter sentía el viento golpear su traje mientras se balanceaba entre los edificios con sus telarañas. Aunque le encantaba el silencio que acompañaba a una ciudad dormida, algo le parecía extraño. Un viernes por la noche y la tranquilidad no eran dos cosas que solían ir juntas.
"Todo está demasiado tranquilo...", pensó, lanzándose hacia otro edificio. El brillo de las luces bajo sus pies apenas lograba distraerlo de esa molesta sensación en su pecho.
De pronto, una explosión rompió el silencio nocturno. Las llamas iluminaron el cielo a unas pocas calles de distancia, acompañadas de una nube de humo negro. Peter cambió de dirección de inmediato, lanzando una telaraña hacia el edificio más cercano.
Al llegar al lugar, la escena lo tomó por sorpresa, pero a la vez no tanto. Lo había visto antes.
Deadpool estaba en medio de los escombros, lanzando una granada hacia un grupo de matones.
- ¡Por favor no! -exclamó Peter antes de tocar el suelo, aterrizando justo al lado de Wade y extendiendo sus brazos en una señal desesperada de detenerlo.
Deadpool, sonriendo bajo su máscara, levantó la mano con la granada lista para lanzarla.
- ¡Spidey! Llegaste justo para la fiesta. Iba a lanzarte esto como regalo de bienvenida, pero ya veo que eres tímido -bromeó mientras la bajaba.
Peter lo miró, con una mezcla de frustración y horror.
- Wade... ¡NO explotes más cosas! -gritó, esquivando por los pelos una bala perdida mientras intentaba mantener el control de la situación-. ¡Podrías matar a alguien! ¿Por qué siempre tienes que hacer esto?
Deadpool, ignorando por completo su tono preocupado, se encogió de hombros mientras lanzaba un cuchillo a uno de los criminales que intentaba huir.
- Eh, Lo importante es que te diviertas, mi amorcito. ¿Sabes qué aburrido sería si no hiciera todo esto? -bromeó, intentando darle una nalgada, siendo detenido con un golpe el cuello de parte de spidey
Spiderman, claramente incómodo por el comentario y el acercamiento indebido que pensaba tener Deadpool con él además , de la falta total de responsabilidad de Wade, le lanzó una mirada de molestia.
- ¡No me llames asi! -respondió, mientras esquivaba otro disparo y lanzaba telarañas para desarmar a los criminales. Su mirada seguía desviándose hacia la granada que Deadpool tenía en la mano.
Deadpool se acercó más, con una sonrisa que se podía sentir incluso a través de la máscara.
- ¡Ay, Spidey! No seas tímido. Eres tan adorable cuando te preocupas por mis explosivos. ¿Qué dices? ¿Te gustaría ser el seguro de mi granada? -le guiñó el ojo de forma exagerada.
Peter lo miró fijamente, tratando de no perder la compostura.
- ¿Qué? No, no quiero ser nada de tu granada, ni de ti, Wade. Y por favor, deja de hacer eso. -respondió con seriedad, frustrado por la insistencia de Wade de no tomarse nada en serio.
Deadpool giró sobre sus talones y, en ese momento, sacó de entre los escombros... una cabeza humana, completamente cubierta de sangre y aún goteando.
Spider-Man dio un salto hacia atrás, horrorizado.
- ¡¿Pero qué demonios estás haciendo?! -gritó con los ojos muy abiertos detrás de su máscara. Se cubrió la boca y dio varios pasos hacia atrás, mirando la cabeza con asco y repulsión-. ¡No hagas eso! ¿Cómo puedes estar tan tranquilo... con eso?
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confusiones y granadas---(Spiderpool)
FanfictionEn un mundo donde los héroes luchan contra fuerzas oscuras, dos de los más peculiares se unen: Spider-Man, el vigilante sensible de Nueva York, y Deadpool, el mercenario que nunca deja de hacer bromas. Pero cuando la amistad comienza a transformarse...
