Como todos los días, Roxanne Potter volvía de un largo turno en el hospital.
Agotada, pensaba en esa constante sensación que la acompañaba desde hace 12 años, cuando despertó en medio de la nada, con su varita y una memoria que se limitaba a su nombre, recuerdos de su pasión por la medimagia y lo aprendido durante la escuela, de la cual no recordaba el nombre.
No tenia pasado, familia o recuerdos de lo que sucedió antes de despertar.
Sabía su nombre, sabía perfectamente como usar su varita, sabía que quería estudiar medimagia, pero no recordaba a sus padres, si es que tenía hermanos o amigos durante la escuela... No había nada más en su memoria.
-¿En algún lugar, alguien sabrá que me pasó?¿Cómo termine así?- pensaba con melancolía mientras entraba en su casa para cambiarse de ropa y salir a cenar.
Entro en su cuarto y se sentó en la cama.
Vaya, el peso en sus hombros nunca desaparecía.
Las ojeras y el agotamiento parecían sus constantes compañeras.
Miro sus manos y luego la varita que descansaba junto a ella en la cama, aunque salvará vidas, aunque se esforzará por ayudar a los demás.
¿Quien la ayudaba a ella?
Roxanne Potter, durante 12 años vivió en América con la sensación de no pertenecer allí, de que había algo o alguien, en otro lugar, que necesitaba de ella.
Vivía con la constante sensación de estar olvidando algo importante, algo que debía recordar con urgencia, pero sin importar cuanto lo intentará, su mente solo era un pizarrón en blanco.
Sabía que había algo más, tenía que haberlo, porque esos sueños, esos pequeños fragmentos donde aparecían voces, vagas imágenes de rostros... Y ese llanto
¿Era el llanto de un bebé?¿Habría tenido un bebé y lo habría olvidado?
No, puede que su memoria no lo recordara, pero el cuerpo sí, y el suyo no daba señales de un embarazo o un parto, pero entonces, si el bebé no era suyo...
¿Entonces de quién?
Durante años todos esos pensamientos la atormentaron, los sueños, las voces, los rostros, pero sobre todo... Ese llanto.
No podía sacarlo de su cabeza y su corazón le gritaba que era importante recordarlo.
¿Pero cómo?
La respuesta llegaría por casualidad a sus oidos ese día, cuando por azares del destino escuchara a unos extranjeros hablar de "El que no debe ser nombrado" y de "El Niño que vivió" llamando a este último por el nombre de Harry Potter...
____________________________________
La señorita Potter estaba sentada en el restaurante disfrutando de la cena, cuando la conversación de la mesa de al lado llamo su atención.
Empezó a escuchar la conversación de dos caballeros que celebrarán alegremente alguna fecha especial, evidentemente extranjeros, celebraban en día en el que "El que no debe ser nombrado" habia caído.
-Han pasado 12 años, maravillosos años de habernos librado de ese monstruo- decía uno de ellos con alegría.
-Los años más maravillosos de nuestras vidas- agregó el segundo caballero- Y todo gracias al "Niño que vivió" .
-Tienes razón- respondió el primer hombre alzando su copa de vino- ¡Por Harry Potter, el Niño que vivió!
-¡Por Harry Potter!- correspondió el brindis de su compañero.
KAMU SEDANG MEMBACA
~°FAMILIA•POTTER°~
Fiksi PenggemarHarry Potter, el famoso Niño que Vivió, desconocía lo que era el cariño sincero de la familia, pues sus tíos lo despreciaban por su naturaleza de mago y sus padres. Bueno, no sabía mucho de ellos. Pero eso estuvo destinado a cambiar ese verano antes...
