PRÓLOGO

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Amor, amor, amor. Una palabra tan breve, pero cargada de tantos sentimientos y emociones. Cuatro letras que expresan algo tan profundo que muy pocas personas realmente comprenden.

Durante mucho tiempo me pregunté qué significaba realmente amar, y la vida me dio muchas lecciones que me hicieron dudar de mi propia capacidad para entenderlo.

Desde niño, he visto cómo cada persona tiene su propio concepto del amor, y lo expresa de maneras tan distintas que a veces pareciera que hablamos lenguajes diferentes. Algunos son detallistas; otros demuestran su afecto con preguntas constantes, preocupándose por cada pequeño aspecto de la vida de la persona que aman. Y luego están aquellos que, simplemente, dicen "te amo" como si fuera un hábito, sin entender el peso que esas palabras deberían tener.

Pero no basta con decir 'te amo'. Esas palabras deben demostrarse. Me tomó tiempo aprenderlo, pero ahora lo sé bien. Sin embargo, por más que uno lo intente, hay algo que no podemos controlar: tal vez la persona a la que se le dice "te amo" y se le demuestra, no sea la adecuada. Y no hay nada más doloroso que descubrirlo tarde.

A lo largo de mi vida, me encontré preguntándome cómo distinguir a la persona correcta de la equivocada. Tal vez no hay una respuesta clara; tal vez lo sabremos en el momento indicado. Sin embargo, en el camino, nos topamos con personas que pronuncian la palabra "amor" sin sentirla realmente, y eso nos deja cicatrices. Recuerdo el día en que me di cuenta de esto: puedes darlo todo por alguien, y esa persona puede no dar nada a cambio. Puedes esforzarte en mantener a flote una relación, pero si la otra persona no rema contigo, ese bote, por más que lo intentes, no irá a ninguna parte.

Con el tiempo, descubrí algo: lo malo no es enamorarse, sino hacerlo de la persona equivocada. Pero, ¿cómo saber si esa persona es la correcta? ¿Cómo evitar entregarle tu corazón a alguien que lo va a romper? No hay respuestas fáciles. Y sí, he sido uno de esos que entregó todo solo para terminar con las manos vacías, con el corazón roto, preguntándome qué hice mal.

Esta es mi historia. La historia de cómo un chico como yo, lleno de ilusiones y expectativas, se enfrentó al amor, al desamor y a la dolorosa realidad de que no todo en la vida es como lo soñamos. Tal vez, como muchos, pensé que el amor era la respuesta a todo, que encontrar a la persona adecuada resolvería mis problemas. Pero el amor no es tan sencillo, y mucho menos cuando el destino decide ponerte en el camino de alguien que no está listo para corresponderlo.

Este es el comienzo de mi ilusión... y también el inicio de la verdad que, aunque dolorosa, me ha enseñado más de lo que imaginé.

"A veces, el amor dura, pero a veces duele." – Adele, Someone Like You.

Latidos Inalcanzables: Amor en Tiempo de CambioStories to obsess over. Discover now