Murmullos

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El aula estaba sumida en un murmullo constante mientras los estudiantes esperaban el inicio de la clase. En una esquina, tres chicos se burlaban de un compañero alto de cabello negro y ojos azules, cuya piel pálida parecía acentuar su vulnerabilidad. Las risas y los comentarios mordaces llenaban el aire, pero nadie intervenía. Para los demás estudiantes, era como si el acoso no existiera, cada uno absorto en su propio mundo.

Cerca de la ventana, un chico de piel pálida y ojos rojos observaba la escena con una expresión impasible. Su cabello blanco contrastaba marcadamente con su semblante indiferente. Miró fijamente al chico de cabello negro durante unos segundos antes de volver la vista, desinteresado, aunque sus ojos revelaban algo más profundo y oculto.

El maestro entró en el aula, pero su presencia no alteró la dinámica. No mostró ningún interés en el acoso que ocurría bajo su mirada. En cambio, dirigió una orden al chico de cabello negro para que se sentara, sin dirigir una sola palabra de reprimenda a los acosadores. Los estudiantes continuaron con lo suyo, ignorando la injusticia cotidiana.

"Vamos a tener una nueva estudiante hoy", anunció el maestro de manera monótona, interrumpiendo brevemente la atmósfera de apatía.

Se escucharon unos pasos acercándose desde el pasillo, seguidos por el sonido distintivo de la puerta abriéndose. Todos los ojos se dirigieron hacia la entrada. Yuu hizo su aparición, y el aula pareció contener la respiración. Su cabello negro azulado brillaba bajo la luz, y sus ojos oscuros, tan profundos como el abismo, escudriñaban la habitación con desinterés. Sus pestañas largas y naturales enmarcaban una mirada fría, desprovista de cualquier emoción.

La entrada de Yuu cautivó a muchos. Hubo un susurro colectivo mientras los estudiantes se inclinaban hacia adelante, fascinados por la nueva llegada. Sin embargo, entre ellos, un chico particular quedó especialmente impresionado. Sus ojos reflejaban una curiosidad insaciable, atraído por el aura misteriosa que emanaba de Yuu.

Yuu, sin inmutarse, caminó hacia el frente de la clase, ignorando las miradas de admiración y curiosidad que la seguían. Se detuvo frente al maestro, esperando sin una pizca de interés aparente por la formalidad de su presentación.

El maestro observó a Yuu con expectación después de su entrada impresionante. "¿Podrías presentarte, por favor?" dijo con tono formal, mientras la miraba fijamente.

Yuu asintió levemente, sus ojos negros como el ébano pasaron brevemente sobre la clase antes de responder con voz tranquila pero firme, "Yuu." Fue todo lo que dijo, revelando solo lo necesario antes de dirigirse hacia el asiento indicado por el maestro.

Caminó con una elegancia natural y se sentó con una postura erguida, ignorando las miradas que la seguían. Enfrente de ella, el chico de cabello negro y ojos azules soltó un suspiro de alivio, inadvertidamente liberando un chicle de su cabello. Yuu notó esto con una mirada fugaz, pero sin mostrar ninguna emoción.

El chico se apoyó contra la silla, solo para separarse bruscamente al sentir un dolor repentino. Un quejido escapó de sus labios mientras se alejaba de la silla, revelando una mancha roja en su camisa blanca. Había sido herido por una tachuela que alguien había pegado en el respaldo de su silla.

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La clase continuó sin incidentes mayores, aunque Yuu notó que el chico de cabello negro y ojos azules seguía recibiendo miradas y comentarios susurrados de los tres acosadores. Cuando la campana finalmente sonó, indicando el final de la clase, los estudiantes comenzaron a salir apresuradamente.

Yuu se levantó y recogió sus cosas. Mientras caminaba hacia la salida, sus ojos captaron una escena en el pasillo. Los tres chicos que habían estado molestando al chico de cabello negro lo habían acorralado contra los casilleros.

"¿De verdad creíste que podrías escaparte tan fácilmente?" dijo uno de los acosadores con una sonrisa maliciosa, empujándolo contra las puertas de metal con un golpe sordo.

El chico de cabello negro trató de defenderse, pero sus esfuerzos fueron en vano. Otro de los acosadores le arrebató la mochila y la vació en el suelo, esparciendo libros y papeles por todas partes. "No eres más que un inútil", dijo en tono serio, como si no se tratara de un simple acoso, sino que hubiera una razón más profunda detrás de sus palabras. "¿No es así, Nico?"

El chico de cabello blanco y ojos rojos estaba apoyado en uno de los casilleros, tomando un refresco. Al escuchar a su amigo, bajó el refresco de sus labios y, sin decir una palabra, volcó el contenido sobre los libros y materiales de estudio del chico de cabello negro. Luego se acercó al chico, que apenas le quitaba estatura. "Un completo inútil," dijo con desprecio antes de darse la vuelta y alejarse con una expresión de indiferencia.

El chico de cabello negro quedó inmóvil por un momento, intentando procesar la humillación. Sus ojos, que alguna vez brillaron con esperanza, ahora reflejaban una profunda resignación y dolor. Mientras tanto, Yuu observaba la escena sin una pizca de emoción en su rostro. La brutalidad del acoso y la indiferencia de los demás no la sorprendían.

Los estudiantes que pasaban por el pasillo apenas prestaban atención, algunos desviando la mirada mientras otros continuaban con sus conversaciones como si nada estuviera ocurriendo. Los ojos de Yuu casualmente chocaron con los del chico de cabello negro, pero solo duró dos segundos antes de que él desviara la mirada, incapaz de sostenerla debido a la vergüenza. Yuu continuó su camino hacia el comedor, donde todos parecían disfrutar de un momento tranquilo, comiendo y charlando animadamente.

"A todo esto," pensó Yuu mientras se volvía para quedar frente a un chico un tanto alto, que le llevaba unos 10 cm de altura. Tenía la piel más o menos blanca, ojos miel y cabello negro. "¿Por qué me sigues?" preguntó Yuu con una voz fría, notando que este chico la había estado siguiendo sin discreción alguna.

"Soy Daniel," dijo el chico con una sonrisa radiante, ignorando la frialdad en la voz de Yuu.

"¿Y?" añadió Yuu, mostrando una expresión de disgusto. "¿Crees que me importa?"

"Vamos al mismo salón," continuó Daniel, aún sonriendo y sin parecer afectado por el tono áspero de Yuu. "¿Quieres que te muestre la escuela?"

Yuu miró a Daniel de arriba abajo. Parecía ser el típico niño mimado de buen aspecto. Sus ojos recorrieron su figura y notó cómo algunos estudiantes murmuraban a su alrededor. Daniel era popular, y su cercanía a Yuu parecía despertar la curiosidad y la envidia de muchos.

"Primera vez que se le acerca a una chica," escuchó Yuu a alguien murmurar en la distancia.

Sin darle más importancia, Yuu decidió ignorarlo y se dirigió hacia la fila de las comidas. Daniel, sin desanimarse, la siguió. Su actitud era medio estúpida, pero había algo tierno en su insistencia y en la manera despreocupada en que manejaba la frialdad de Yuu.

Mientras Yuu elegía su comida, Daniel continuó hablando, intentando mantener la conversación a pesar de la indiferencia de Yuu. "La comida aquí es bastante buena. Si necesitas alguna recomendación, solo pregúntame."

Yuu rodó los ojos, tomando una bandeja y seleccionando sus alimentos con precisión. "No necesito tu ayuda," dijo sin mirarlo.

Daniel soltó una pequeña risa. "Lo sé, pero aquí estoy, por si acaso."

A pesar de su molestia inicial, Yuu no pudo evitar notar que la presencia de Daniel mantenía a los otros estudiantes a raya. Nadie se atrevía a molestarla mientras él estaba cerca, lo que, en cierto modo, era conveniente.

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⏰ Dernière mise à jour : Jun 30, 2024 ⏰

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