*Unos meses después*
-Mi vida en estos meses ha cambiado, y para mejor- dije balanceándome en el columpio sin gran impulso –Eh conocido nuevas personas, nuevos amigos, exs amigos volvieron junto a mí a ser lo que éramos antes, además de que estoy teniendo una buena relación con mis padres y todo. Parece que por fin las cosas se me dan bien- me baje del columpio -¿Qué piensas?- Marcos me miró con una sonrisa de lado –Bueno ya también noto ese gran cambio. Estas más feliz que antes, me gusta- sentí un calor por todo el cuerpo hasta que se acumuló en mis mejillas tornándolas rojas. ¿Julieta estas nerviosa? No lo puedo creer. Me volteé para que no me viera y se burlara o algo por el estilo -¿Vamos por un helado?- preguntó –S...sí- me di un golpe interno por ser tan tonta, y ponerme nerviosa cuando estaba con él. Maldito rubio idiota, al ser tan lindo me confunde.
Aunque mi cuerpo y mente se complotaran para hacerme pasar por esas escenas junto a él yo sabía que no sentía nada. Pues la realidad era que después de todo lo que pasamos, mis sentimientos por Marcos se habían ido desvaneciendo de a poco hasta ya no quedar nada. Sabía que él sentía algo también, pero no iba a aferrarme a esa idea, prefería tan solo tenerlo como un amigo, como un hermano. Y ya.
-Fresa y chocolate- dijo de la nada -¿Qué?- lo miré sin entender –Tu helado- me puso el cono con el delicioso néctar de la vida en mi mano –Gracias- le sonreí al ver que había ordenado, y pagado por mí. –Oye- me llamó -¿En qué piensas?- me miró mientras degustaba su helado. No entiendo como la combinación de limón, menta granizada y crema oreo puede gustarle, allá él –Pienso en...nada- dije negando y comiendo un poco de fresa –Aja, como digas. Hey ¿Sabes algo de Mati?- -No, hace más o menos un mes no tengo contacto con él. Ni siquiera responde mis llamadas- dije mordiendo el cono, esta es la parte que menos me gusta del helado. Marcos asintió y miró hacía un punto fijo mientras comía, el helado le caía por los costados y lo hacía parecer un nene chiquito. Que tierno.
Tome una servilleta y le limpié el rostro –Pareces de cinco- dije riéndome –En realidad tengo seis- me sacó la lengua –No me saques la lengua, eso es mío- ahora yo se la saqué. Las personas del local nos miraban extrañadas -¿Qué? ¿Nunca vieron dos idiotas de 18 y 15 años comiendo helado?- dije a unos chicos que pasaban. Estos se rieron entre ellos –Juli...- -¿De qué se ríen?- comenzaba a molestarme –Juli...- -¿Son idiotas?- -Juli...- -¿Acaso tengo monos en la cara?- -¡No pero tienes chocolate en la nariz!- dijo Marcos tirándome una servilleta. Mátenme.
Sentía las mejillas arderme tanto que creí que explotarían. Metí mi cabeza entre mis piernas y quise que la tierra me tragase, que explotase el lugar, que explotase el mundo, el UNIVERSO. –Dime cuando ya no estén- dije –Mmm...ya- dijo el rubio y yo salí de mi escondite –Eso estuvo bueno- contuvo la risa y yo lo pateé por debajo de la mesa –Tarado- rodé los ojos mientras este estallaba en risas y quejas por la patada.
Pasar días así con él era lo mejor, estos meses había estado muy cercana a él. Era como cuando recién comenzábamos a ser amigos, ese amor-odio que nos teníamos era lo mejor.
-Pásame el lápiz- -¿Qué?- dijo con voz de idiota -¡El lápiz!- le pegué en el hombro –Pero no me pegues- hizo un puchero y se agachó cerca de la entre pierna de Samuel –Oh sí Brian- lo tomó por la cabeza haciendo de cuenta que...bueno ya saben –Suelta, suelta- dijo Brian intentando levantarse hasta que su cabeza se dio contra el banco de Érica. Decir que estallé en risas es poco -¿Estas bien?- dije mordiéndome el labio para aguantar la risa –Sí- dijo sobándose la parte afectada –Ten- me dio el lápiz –Gracias- terminé de anotar lo que la profesora había dejado de tarea –Observar ¿Es con v o b?- preguntó Érica –Díganme que lo dijo en broma- señalé a la morocha de mi lado –Dios, es para asesinarla- dijo Samuel con un tono de voz gracioso -¡Es con B!- dije riéndome, y contagiando a todos. Cada día a de la semana, siete horas del día estábamos así de tontos.
Brian y Samuel eran los dos chicos nuevos. Ambos eran amigos de Érica y se llevaban súper bien, pero yo no tenía ni rocé con ellos.
*Flashback*
-Bueno por lo que dice el plano de aula me vamos a tener que sentarnos juntas ¿Te molesta?- pregunté acomodando mi mochila –Para nada- dijo ella sonriéndome con sus brackets color verde azulado. Delante de mí se sentaba Brian, y junto a él Samuel. Se ve que eran muy buenos amigos porque se la pasaban juntos todo el día. Eran muy callados y aplicados. Siempre comentaban alguna que otra cosa con Érica, y yo por mi parte me quedaba callada. No sabía que decirles pues la verdad es que me sentía metiche si entraba en su conversación.
*Fin Flashback*
La realidad es que no recuerdo bien como ni cuando empezamos a hablar, pero ese empujón fue el que nos dio paso a hacernos muy buenos amigos.
Brian se había vuelto mi mejor amigo. Y me di cuenta de esto cuando le conté "mi historia", y en vez de sentir pena o alejarse me dio consejos y se quedó, hasta hacía bromas para hacerme sentir mejor. Cada momento malo sabía que decir y estaba ahí, por eso se convirtió en mi mejor amigo y ganó toda mi confianza.
En cuanto a Samuel, él también se convirtió en un gran amigo, le tenía mucha confianza. Era uno de esos chicos que haciendo una cara rara o diciendo alguna tontería puede hacerte reír y olvidarte de todo lo malo. Sabía que tenía una vida dura, pues él me lo había contado todo, me gustaría haber estado en esos momentos ahí para él, como a mí me hubiera gustado que hubieran estado para mí cuando estaba mal.
Y por último Érica. Éri era una chica que había conocido en la primaria. Si bien diferíamos en muchas cosas, nos volvimos buenas amigas y aprendimos a llevarnos bien juntas. Es increíble cómo crees que conoces a una persona hasta que la conoces de verdad.
También estaba Trina. Con ella habíamos tenido una historia rara. Comenzamos siendo amigas en sexto año de primaria, me caía muy bien. Luego por un falso rumor me termine peleando con ella y dejándola de lado, llegando al punto de criticarla. De solo pensarlo me doy asco yo misma. En fin, estuvimos dos años sin hablarnos y recién este año pudimos aclarar todo entre nos otras y nos volvimos a amigar. La verdad es que no era mala chica, era muy simpática y buena.
Me apoyé en el hombro de Brian –Tengo sueño- dije. Sentí que apoyó su cabeza en la mía –Yo igual- dijo. Cerré los ojos que me pesaban pero los abrí de golpe por un grito. Una de las zorritas estaba gritando histérica por... vaya a saber Dios por qué. Eran insoportables. Miré el brazo de Brian y una idea se cruzó por la mente "A las personas hay que morderlas para demostrarles cariño", esa frase se me vino a la mente y ni lo dude. Apoyé la cara en su brazo y lo miré 3...2... –Hija de p...- saltó agarrándose el brazo y yo sonreí victoriosa -¡¿Qué carajos?!- me miró enojado y yo le sonreí inocente, trato de contenerse pero no pudo –A Brian no se le muerde, no- señalé su entrepierna confundida –No, eso tampoco se muerde- empezamos a reírnos mientras algunos nos miraban sin entender.
Épico
Llegué a casa después de un largo día de estudio. Las cosas habían salido bien, muchas risas, notas buenas y otras...no tanto, y varias "peleas" con Brian que terminaban con Érica enojada porque no la dejábamos copiar.
-Hola ma- salude con un beso a mi madre –Hola Juli ¿Cómo te fue?- preguntó. Tomé una manzana de la frutera y le di un mordisco –Bien. Como siempre- sonreí al recordar el golpe de Brian, fue demasiado –Me alegro. ¿No vas a comer?- miró la fruta que tenía en la mano –Meh, no tengo mucha hambre- me encogí de hombros. Ella se puso sus gafas de lectura –Bueno. Yo voy a leer unas recetas- asentí –Yo voy a mi cuarto a despejarme con música- mi droga favorita.
Subí a mi cuarto y lancé la mochila a la cama. Me quité los molestos zapatos del uniforme y coloqué música. La voz de Kellin Quinn en estos momentos era...el paraíso.
Abrí la computadora para leer los mensajes de todas las redes sociales y vi que tenía varias llamadas perdidas de Matías. Decidí devolverlas y al tercer intento respondió.
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Capítulo dedicado a los mejores compañeros, amigos y todo. Nahu, Aylu, Seba y Xime. Son lo mejor chicos. Gracias por hacerme reír, enojar y hasta llorar (de la risa bah). Con ustedes las mañanas en el colegio pasan volando. Conocerlos fue lo mejor que me paso! Gracias por aparecer feos. Los Amo
MICA XOXOXOXO ;)
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¡Let Me Be! (2da Temporada: I'm Okey)
Teen FictionSegunda Temporada de "I'm OKey". Julieta esta atravesando por una etapa de cambios. Comienza a darse cuenta de que cada día esta madurando más y empieza a ver las cosas de diferente manera, y nuevos problemas comienzan a surgir. Esto sumado a que lo...
