Capítulo 1

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POV Mingyu:

Sentí el cuerpo frío cuando me dieron la noticia, no me iba a graduar con mis compañeros. Mis exámenes no eran malos, solo me estaban haciendo esto por no ir a clase.
Sí mi mamá se enteraba iba a estar muy triste, si mi papá se enteraba me iba a colgar. Quise reclamar pero si era por faltas sabía perfectamente lo que hice para estar aquí, tal vez tuve que haber contado mis faltas. No lo pensé, tuve que haberlo pensado. Tuve que haber preguntado algo sobre las faltas pero de haberlo hecho me habría visto algo desesperado con los maestros después de decirles que no me importaban las clases. No... ¿qué iban a pesar de mí viéndome repetir el año? Como sea, igual ya me odiaban.
Tal vez era un poco (un poco bastante) vago, sí soy vago pero siempre presenté los exámenes y las tareas, hacía las cosas lo suficientemente bien como para no repetir.
Para acabarla de cagar el director me odiaba, el director me vio para asiática y dijo "lo odio", maldito director racista. Al principio parecía feliz de tener un estudiante con ascendencia asiática y de repente fui yo y cambió de opinión, él esperaba que su asiático le llegara con responsabilidad estereotipada incluida. Yo no era matado y tampoco me interesaba serlo, mientras mis calificaciones no fueran reprobatorias estaba bien ¿no?. Bueno no, al parecer al director no le pareció porque soy un vago y todo eso, no se sabía otra ese tipo.
No sabía cómo iba a llegar con mamá a decirle "oye, me acaban de avisar que voy a repetir el año". No... tampoco quería que el director le dijera porque iba a ser este maldito discurso de sobre cómo yo era un vago, que desperdiciaba mi potencial y toda esa mierda.
Mudarnos no fue fácil para mamá venirnos a vivir aquí, lo hizo por mero amor. El abuelo tuvo que migrar con sus padres siendo un bebé, creció aquí y se casó con una mujer mexicana, tuvieron a papá y regresaron a Corea donde conoció a mamá y todo eso. Yo nací allá y ni siquiera quiera recordaba lo suficiente para extrañar porque a los cuatro años nos regresamos a México ya que mi abuelo se puso muy enfermo y quería regresar al país que lo cuidó, después murió y nos quedamos. No entendí porqué nos quedamos, puede que haya sido por amor ya que papá también creció aquí o porque vieron una vida más tranquila aquí. No sentía que mi vida fuera tan tranquila, tal vez en lugar de decir tranquila tuvo que haber dicho "sin presión escolar", no me exigían tanto pero también no era reprobar.
La maldita combi llegó con un tipo casi saliéndose de ella, eso hizo que no tuviera ganas de subirme y decidiera esperar a la siguiente o al ruta uno en todo caso, esas cosas se sentían horribles pero era mejor que echarme todo el camino a casa a pata. Mi problema con la combi era que para ir parado me daba un dolor bien culero por tener que agacharme y las señoras siempre se me quedaban viendo como si fuera quién sabe qué, con el tiempo dejé de entender si era por mi cara asiática o por mi altura poco común. Por eso prefería irme sentado, aparte era más fácil darme cuenta donde estaba, más de una vez se me había pasado mi parada.
Una vez llegó una combi menos llena entré y estuve todo el camino pensando en lo que le iba a decir a mi mamá. Eso se debía ver en junta una junta con los papás, así no me iba a matar en frente del maestro pero tampoco quería que mi mamá se decepcionara tan rápido de mí. Tal vez era mejor echarme este discurso sobre que el profe me odiaba. El director sí me traía coraje, es que una vez huyendo caí sobre su coche y pues no tiene manera de probar que fui yo pero él sabe, yo solo me hago wey.
Según yo no faltaba tanto, faltaba cuando quería dormirme e iba al cuarto donde estaban las colchonetas que eran viejas pero eran cómodas o cuando quería salirme usaba el estacionamiento de los maestros que siempre estaba abierto, podía saltarme la barda si había alguien cuidando el estacionamiento aunque siempre corría el riesgo de que pendejo hubiera dejado su carro demasiado pegado a la pared y pudiera caer sobre él. Pinche wey ¿qué iba a saber yo que su carro estaba ahí? Me cae re mal.
Bajé de la combi y empecé a caminar hasta llegar a una plaza, normalmente ahí tomaba mi segundo transporte pero de estar pensando ni quería tomarlo. Empecé a formular otra hipótesis ¿y si este tipo ya le había llamado a mi mamá?. ¿Por qué se esperaría? Ya habíamos tenido temas antes y siempre llamaba a mi mamá antes, esto era tortura. Me estaba torturando con la idea de tener que decirle a mi mamá que iba a repetir cuando en realidad él le iba a decir. Es verdad... me odia.
Me esperé un rato para tomar la segunda combi, ese era un viaje más corto. Igual tenía que caminar un poquito pero solo pensarlo me daba algo.
Mamá tenía una cocina económica* así que aunque sí estaba en casa como hasta las cinco de la tarde estaba trabajando, a la gente le gustaba comer comida asiática entre sus horas del trabajo y era más como comida fusión así que les gustaba aún más, entré y al no ver a mamá supuse que estaría en la cocina así que solo me seguí hasta mi cuarto. Forzosamente tenía que decirle primero a mi mamá porque si se enteraba mi papá me iba a colgar antes de que pudiera defenderme, en cambio si mamá se enteraba primero podría calmar a mi papá para que ya solo me tocara un castigo medio leve. Prefiero trabajar en la cocina económica con una cofia que me hace ver frentón a que mi papá se entere primero, quién sabe qué haría de mi.
Me quedé mirando al techo esperando que ya le hubieran llamado, darle la noticia yo iba a ser demasiado doloroso para los dos.
Abrí los ojos porque tocaron la puerta de mi cuarto, volteé y vi a mamá ahí en el marco.
—te quedaste dormido con uniforme...—me senté en la cama y se acercó a darme un beso en la cabeza.
Eso agradecía de haber crecido con costumbres más occidentales, podía sentirme querido sin tener que sobresalir.
—lo siento...
—hablaron de la escuela—ya sabía, sí le gusta torturarme—. Dijeron que teníamos que tener una reunión para revisar opciones para ti...—se sentó a mi lado—¿de qué opciones habla?—lo doloroso en que mamá no sea muy buena en español es que toda mi vida las noticias malas han tenido que pasar a través de mi antes de podérselas decir a ella y no se siente tan bien verla como su sonrisa desaparece después de algo que yo digo. Mucho tiempo fuimos solo nosotros dos así que mi hermana no experimentó eso y aunque sí era fastidiosa no quería que pasara por eso, intentaba estar para mamá aún a punto de convertirme en un adulto
Las chicas que trabajan en la cocina económica con ella son quienes interactúan más con los clientes. Pienso en mamá no entendiendo que le dijeron por llamada que yo voy a repetir porque no entiende las maneras sutiles de decirlo, se me rompe un poco (tal vez esta vez sí bastante) el corazón al pensar en eso. Quisiera ser un mejor hijo.
—creo que deberíamos ir a hablar con ellos mamá...

🤍🤍🤍

*En México una cocina económica es un negocio familiar pequeño que sirve comida tradicional en horas de comida a bajo costo, son muy populares entre gente de oficina y estudiantes que al salir a comer quieren algo rápido y barato. Aparte se suele servir en porciones muy grandes

Hola! Es la primera vez que escribo así, buena parte (sino es que toda) la historia se va a desarrollar en una ciudad pequeña del centro sur de México, algo así inspirada como el lugar donde yo crecí. Aún así si escribo raro una disculpa pq en mis mensajes se nota que a veces uso espanglish o palabras medio de diccionario de español clásico, no es IA jaja es más una costumbre de escribir más formal desde hace años.
Espero les guste esta historia 💕

Tú y Tu Pinche Existencia •MinwonStories to obsess over. Discover now