No recordaban sus rostros. Ni sus nombres. Ni el lugar donde se suponía que debían encontrarse.
Pero cada noche... se encontraban.
En algún punto entre el sueño y la conciencia, el mundo dejaba de tener sentido. Las reglas desaparecían, el tiempo no existía y, aun así, siempre había alguien esperando.
Ella no sabía cómo llegaba ahí, solo que sus pasos la llevaban a un mismo lugar invisible, como si algo la estuviera guiando sin permiso.
Y él... él siempre estaba primero, como si llevara más tiempo esperándola del que el tiempo podía medir.
No hablaban al principio.
Solo se miraban.
Y en esa mirada había algo peligroso: la certeza de que se conocían desde antes de existir.
Las palabras llegaron después. Primero tímidas, luego urgentes, como si cada silencio acumulado durante una vida entera estuviera intentando escapar de golpe.
Reían sin saber por qué.
Se quedaban callados sin incomodidad.
Era fácil, como respirar.
Demasiado fácil para ser real.
Hasta que llegaba el momento del despertar.
El mundo se rompía sin ruido.
Un segundo estaban ahí...
y al siguiente, vacío.
No había rostros que recordar. No había nombres que sostener. Solo una emoción persistente, imposible de explicar, que se quedaba pegada en el pecho como una herida suave.
Una sensación.
De pérdida.
De amor.
De alguien que no debía existir en su memoria...
pero que su corazón se negaba a olvidar.
Y aun así, cada noche, volvían a buscarse sin saber que se estaban buscando.
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"La sensación de encontrarte"
RomanceUna chica y un chico comienzan a encontrarse en sueños sin saber quiénes son en la vida real. Cada noche comparten conversaciones, miradas y momentos que se sienten más reales que la realidad misma. En ese espacio onírico, su conexión es intensa, na...
