—Otra vez de regreso— suspiré mientras caminaba por el aeropuerto. —No puede ser, cuantos malos recuerdos— Suspiré. «Tal vez en el fondo, si extrañaba éste lugar»
Me encontraba como tonta mirando todo lo que me rodeaba como si yo nunca hubiese vivido aquí, aunque hacía años no venía, habían cosas nuevas para mi. Fue cuando puse mi vista al frente cuando vi a un chico correr hacia mi, intentó detenerse, pero era demasiado tarde, ambos terminamos tirados en el piso de el aeropuerto.
—¿Eres idiota?— se levantó el sacudiendo su ropa.
—¿Idiota yo?— le hice un gesto de desagrado total y reí con sarcasmo. —Mira...eres un hombre, ¿por que corres como un mocoso por un aeropuerto?
—¡Como te atreves!— me gritó el muy desgraciado agarrando mis hombros.
—¡Hyu Jin!— gritó un señor ya adulto. —Has el favor y no molestes a las personas— volvió a gritar un poco enojado. —¡Ven en éste instante!
—Corre— me burlé. —Te llama tu papá.
—Ese no es mi papá— susurró entre dientes, pero me soltó y corrió al señor de traje elegante, el cual golpeó la cabeza de el joven mientras lo regañaba.
—Que tipo tan odioso— susurré para mi misma refiriéndome al chico joven, y mientras, caminaba en dirección a la salida de el local.
—¡Queriada hija!— gritó papá al verme. —¡Dios! ¡Que hermosa te ves!
—¡Pa!— chillé yo también corriendo a sus brazos. —¡te he extrañado demasiado!
—Nosotros a ti también mi pequeña bebé.
—¡Ya estoy grande papá!
—No para nosotros— me dio un guiño y tras ayudarme a subir las maletas al auto subió el. En cambio yo, miré las puertas de el aeropuerto con la esperanza de que el tal Hyu Jin saliera, pero no lo hizo, así que no me quedó de otra que imitar a papá y subir al coche.
ВЫ ЧИТАЕТЕ
Accidentalmente tuya.
Подростковая литератураPara Ángela el mundo no era más que un lugar cruel y despiadado, hasta que conoció a Hyu Jin. ¿Es el realmente el amor de su vida?
