CAPITULO 1
Puntualidad, esa palabra se convirtió en mi enemiga desde los seis años, un minuto, un solo minuto tarde para que la abuela me dejara sin regalo de navidad, sin galletas y sin ese vaso de chocolate caliente que tanto adoraba, me quede en un rincón viendo como todos mis primos abrían sus regalos. La mayoría me llaman exagerada otros obsesionada, tal vez tengan razón pero nunca lo admitiría más haya del "es por respeto", aun así aquí voy, corriendo por los pasillos creyendo que en dos minutos lograré llegar a mi calase, esquivo cuerpos que se interponen en mi camino y cuando creo que voy a lograrlo...... el aula está vacía, me detengo respirando con dificultad, buscando alguna señal de vida pero solo hay silencio, mi mirada se detiene en la pizarra donde con letras grandes y esa mala caligrafía del profesor esta escrito "se suspende la sección".
-Si la vida fuera una persona definitivamente sería tu enemiga- Aparece Amelia recargada en el marco de la puerta con esa perfecta sonrisa burlona que me es tan irritante.
-Y como no lo es decidió mandarte a ti- Amelia río encantada, como si le hubiera dicho el mejor halago que haya recibido, me tomó del brazo y salimos del salón.
-Lo que te mandara y te hace mucha falta, es un ser masculino que llegue a romper todo ese protocolo perfecto que tu mente ha creado en ser la "estudiante ejemplar"-
-Y qué pretendes ¿Qué llegue veinte minutos tarde a cada clase como lo haces tú?- Y otra vez esa sonrisa descarada.
-¿Por qué no? Si a los profesores no les importa menos a mi, de hecho curiosamente estoy justo a unos minutos para iniciar mi próxima clase puntual- observa descaradamente su reloj como si realmente le importara la hora que fuera -Espera-
Se detiene en medio del pasillo mientras su sonrisa se engancha más, viéndome tan maliciosamente que seguramente su plan ya había dado resultados sin ser dicho aún.
-No a lo que sea que estes pensando- Trate de esquivarla pero ella fue más rápida interponiéndose en mi camino.
-Solo piénsalo, el profesor más irritante e irresponsable en el mismo espacio que la estudiante más dedicada y ejemplar de la universidad, maravilloso ¿No?-
-Olvídalo- Esta vez me tomó del brazo antes de que yo pudiera avanzar un paso.
-¿Qué pasa?, te asusta descubrir que solo por tener un buen culo puedes tener la nota más alta de la clase sin necesidad de ser una sabionda-
-No soy una sabionda-
-Pero intentas serlo- Su mirada cambio en un instante. Más profunda, más seria, me estaba retando.
-No me interesa vivir una experiencia así- Mentí.
-No es solo la experiencia Ali, es abrirte al mundo real, dejar de creer que la vida es solo un "felicidades fuiste la nota mas alta", porque algunos por más esfuerzo que hagan nunca serán suficiente y verás como otros sin esfuerzo se lo llevan todo-
Me quedo en silencio, no por sorpresa, sabia que era verdad y aunque no lo reconozca en voz alta, claro que me gustaría vivir la experiencia. Conocer a esos profesores que tan mal se habla de ellos en la universidad, esos que son la última opción de los estudiantes. Porque mi orgullo merece algo de adrenalina por primera vez.
-¿Dónde queda tu salón?- Pregunte sin más.
Amelia sonrió, acomodó su bolso sobre su hombro antes de guíame al otro extremo de la facultad, donde se rumora que los estudiantes se drogan sin esperar un castigo, donde tienes que cuidar incluso donde pisa la suela de tus zapatos para no meterte en problemas, donde los profesores utilizan sus cubículos para cogerse a las alumnas, y donde se supone una persona como yo.... no vendría.
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Profesor T |Tom Kaulitz
RandomCuando no eres bien correspondido en el amor te sientes como una mascota, manipulada, cuando el dueño pierde el control se siente vulnerable y vuelve a tratar de domar sin saber que terminara siendo el la nueva mascota. °| La mascota del profesor...
