Marzo

20 2 0
                                        

Si hace unos meses me hubieran dicho que mi vida iba a ser como lo es ahora, no me lo creería. Después de tantísimo tiempo tengo amigos, después de tantísimo tiempo salgo, socializo, no estoy solo en clase por una vez. Y no sólo eso, sino que también estoy genial con mis amigos del coro otra vez y ahora me voy con mi equipo a competir en Madrid, ¡Qué ganas!

Siento que por fin empiezo a pertenecer ahí, con todos los grandes nadadores. Desde que estuve con la "fede" española en Oviedo ahora por fin soy parte del ambiente, del ecosistema que es la natación adaptada. O al menos, eso creo. Supongo que todavía me quedará un ratito para hacerme un hueco mayor, pero cuando entro en la piscina y veo a todos; físicos, cognitivos o visuales, me doy cuenta de que ese es mi sitio. Me doy cuenta de que todos estamos a la par por una vez, y eso es sencillamente genial.

Javier me ha dicho que al parecer la chica nueva se llama María. Tiene un año menos que nosotros dos. Juro por mi vida que como sea una de esas niñatas que no respetan a nadie le voy a decir un par de cosas. Porque ni siquiera Iñigo, que me cae de puto culo, se merece eso. Será triste, pero en ese sentido no me fío de la gente de esa edad. Bastante mierda me han echado encima los amigos de mi vecino y ahora mira, dos años sin hablarnos. El que decía que quería que fuéramos amigos de por vida, que trabajaríamos juntos y nos ayudaríamos... la pubertad le ha pegado muy fuerte, supongo. Ahora se cree demasiado "guay" para estar conmigo.

Menos mal que "reencontré" a Sofia cuando empezó el cole. Vale que sólo nos conocíamos de bebés, pero desde que ella llegó al cole por fin tengo a alguien a quien puedo llamar mejor amiga otra vez. No tenía a alguien así desde Sergio. Y sé que ella no me considera su mejor amigo porque su mejor amigo es Andrés, pero no merecer ese título no me importa. Con poder decir que es mi amiga ya soy feliz. Vale que puede que no sea la mejor de las influencias a veces... todavía se me genera un nudo en la garganta cuando me sirve alcohol, pero al final es parte de crecer. No es muy responsable, pero al fin y al cabo sólo bebo cuando ella consigue alcohol, así que no puede ser tan malo. Además, está bien ver qué se cocía realmente por las calles entre las personas de mi edad mientras yo estaba... solo en casa. El caso es que gracias a ella merece la pena ir al puto agujero ese que llaman colegio. Sin ella no sé qué habría sido de mí. Además ahora Lucas y yo estamos más unidos que nunca. Eso me hace muy feliz. Admito que me hundí cuando me contó que el año pasado le dejaron solo solamente por hablarme, pero si él es más feliz ahora que nos tenemos el uno al otro, pues perfecto.

Siento que por fin empiezo a ser un adolescente normal, aunque me quede poco de adolescencia ya. En mayo los 17... qué ansiedad. Parece que fue ayer mismo cuando cumplí los 14... echo algo de menos esa época... con Sergio y mi vecino Asier... pero son ellos los que me acabaron dejando de lado, así que no puedo pensar en eso. Estoy mejor ahora. Sin ellos y sin Paula. No sé cómo no vi que sólo me usaba porque su novio no le hacía caso. Era obvio que se iba a cansar de jugar con un niño dos años menor que ella. Supongo que el amor es capaz de cegar hasta al más avispado. Pero ni siquiera quiso hacerme su novio ni darme un beso, así que todavía me queda eso que tachar de la lista de "topicazos de película que cumplir en el instituto". Pero, la verdad, cada cosa a su debido tiempo. Hoy por hoy, no voy a tener nada ni de coña. A no ser que conozca a una chica nueva y nazca algo, lo dudo mucho, porque casi toda mi clase me odia.

................................................................................................................................................................................................

Pues bueno, allá vamos. Madrid, campeonato de España por Comunidades Autónomas. Una pena que la federación vasca sea una tacaña, pero bueno, con Juan en la furgoneta de Enrique no se viaja ni tan mal. Peor lo tiene Javi, que viaja con Iñigo y sus padres. Un señor de ya sus 25 y sin embargo es más crio que Javi y yo juntos. En fin. Por lo menos tengo mi música. Ahora toca motivarse, que va a haber que luchar mucho este finde. He estado hablando con María, la nueva, por el chat grupal del equipo. Parecía maja, así que he creado un grupo con ella, Javi y Pablo. Miedo me da Pablo, teniendo en cuenta que lo iba a dejar hasta que vino María y que a sus 20 para 21 años suelen gustarle las chicas de la edad de María. Entiendo que al final tiene autismo y busca gente que esté en su misma onda, pero sigue siendo raro de ver. Al menos podríamos formar una cuadrilla maja de cuatro personas.

Haciéndote un caminoStories to obsess over. Discover now