Miro directamente al Sol que proyecta su luz a través de los barrotes de mi celda. Tengo la vista cansada y cierro los ojos para poder pensar en el pasado de una vida que ya no merece el perdón. Ya no veo el resplandor del amanecer que tantos buenos recuerdos me trae. Solo veo y siento un oscuro vacío que me produce esta culpa que me corroe por dentro.
Ojalá él pudiera ver como sufro por lo que hice. Si tan solo pudiera volver atrás... sí, volver atrás...
Abro los ojos y le veo a él, jugando con su camión frente a mí.
— Es un sueño, despierta imbécil! - me digo mientras, horrorizado, me llevo las manos a la cara.
Pero no despierto en mi celda, despierto en la habitación de Ben, mi hijo. Sigue sin apartar la vista de su juguete. Tardo quince minutos en darme cuenta de que no es un sueño y en ese momento siento lágrimas de alegría deslizándose por mis mejillas. Pienso que todo ha sido un mal sueño del que acabo de despertar. No sé qué ha pasado, pero Ben está vivo y eso es lo importante. Le saludo con un hola y él ni me mira. Marta entra por la puerta y se despide de él con una sencilla frase "cariño, me voy a trabajar, tu padre estará a punto de llegar del trabajo".
Un escalofrío recorre todo mi cuerpo que empieza a temblar de puro terror. Pasan unos segundos desde que Marta sale por la puerta y oigo ese puñetazo que le di hace tan solo 5 meses. Intento llevarme a Ben lejos de aquí para protegerlo y que mi otro yo, mi yo borracho, no llegue a pegarle la paliza que acabará con su pequeña vida de 8 años. Mis esfuerzos no sirven de nada, mis manos atraviesan su cuerpo, lo que significa que no tiene escapatoria y que su final pronto llegará. Dejo de mirar a mi hijo, levanto la vista y veo el rostro sudoroso de un borracho con el alma enfurecida por haber perdido todo su dinero jugando al póker. Tenía que pagarlo con alguien, no recuerdo por qué, pero debía hacerlo. La hebilla cuelga del cinturón que agarra con mis... sus fuertes manos. El corpulento cuerpo del borracho avanza decidido a descargar su ira contra su propio hijo, el cual es incapaz de ver la maldad en el alma de su padre.
Quiero ayudarle, pero el destino no parece estar de acuerdo con mi deseo. "¡Deja de jugar con tus gilipolleces y crece!" El cinturón hace un chasquido en la cara de Ben. Horrorizado, cierro fuertemente los ojos.
Ahora los abro y veo los barrotes de mi celda, el amanecer de un nuevo día en esta prisión de ladrillos grises. No entiendo por qué mi mente me hace pasar por esta pesadilla. ¿Me habré convertido en un demente? Tal vez sea el momento de rendirme, de esperar mi hora de unirme a Ben para abrazarle eternamente. Ahora solo miro al Sol mientras pienso.
Cierro los ojos y espero a mi hijo, espero mi hora.
YOU ARE READING
Cierro Los Ojos
HorrorLarry cumple cadena perpetua por asesinato. Pasa los días mirando a través de la ventana con barrotes pensando en su vida anterior. Un día sus recuerdos se convierten en su mayor pesadilla. Una pesadilla diseñada para castigarlo por su crimen y hace...
