prólogo

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Ángela

Hoy como todos los lunes el irá a la biblioteca... solo me gustaría que no fuera con Catalina siempre tiene que estar con ella

-ya para con eso hoy no irás tras de el entiende Ángela te estás aciendo daño y te estás obsesionado con el- habló mirándome el pelinegro

-hay Mario deja de decirme eso, no estoy obsesionado con el, deja de decir tonterías que seas mi mejor amigo no te da derecho a opinar de mi vida-

-pero entiende lo persigues a cada rato y no te gusta que otras chicas estén con el eso no es de ti, el ni te conocé-habló Mario con un poco de enojo

-no exageres-

Mario se quedó en silencio

-bueno si no tienes más nada que decir me voy-

Me había molestado lo que había dicho Mario, yo no estoy obsesionada con nadie, Santiago un chico alto de cabello mono y ojos miel, es el más inteligente del salón siempre lo sigo pero el no se da de cuenta he tratado de saludarlo pero el me ignora pero el es alguien con lo que no puedo explicar me ha echo sentir cosas que nadie hizo, solo quiero que el se de cuenta que existo,quiero estar con el

Me fui de la biblioteca pero en la salida lo ví me quedé paralizada no sabía que hacer, solo quede mirándolo, al parecer me vio pero solo me ignoro como normal mente lo hace y solo quede mirando lo asta que sonó el timbre de entrar a clases enseguida me fui del lugar, iba caminando por los pasillos, no entendía por qué siempre me vía invisible delante los demás, quería ser alguien reconocida y con muchos amigos pero todo era iluciones mías

Cuando entre a clases me quedé sentada en mi puesto asta que llegó el maestro de matemáticas entonces quedé observando la clase pero en eso pensé en Santiago y quería verlo, no lo podía verlo ya qué el estaba en un grado mayor que el mío no socializaba con ninguno de la clase ya que ellos me veían como rarita eso era lo que había escuchado y Mario estudia en el mismo salón con Santiago pero no me ayuda a hablar o conocerlo y éso me da más rabia de la que ya tengo

-señorita Dickson- habló el maestro

Miré y vi al maestro con el seño fruncido paresia que estaba enojado

-le gustaría compartir con toda la clase lo que piensa-

Me puse nerviosa y solo sonreí

-por favor no se desconcentre en mi clase si no le pediré que salga-habló el maestro con enojo

-si maestro no se preocupe-

Después de lo que pasó sonó el timbre de ir al comedor en eso salí del salón y  fui directo al baño cuando entre me enjuague la cara con un poco de agua estaba empezando a colapsar tenía rabia conmigo misma me preguntaba por qué no puedo ser como los demás quería a alguien que me diera afecto y demostrará qué me quería siempre que salgo del salón o de la escuela siempre vía como los demás sonreían con sus amigos o también con sus parejas, después de un rato me tranquilize y salí del baño fui directo al comedor a ver si podía ver a Santiago ya que el siempre se sentaba en unas de las mesas de las esquinas y no me equivoqué hay estaba sentado, enseguida lo ví se me aceleró el corazón

Estaba sentado leyendo un libro estaba sólo ésa era mi oportunidad de acercarme a él en eso me dirijo asta donde está el pero antes de llegar llegó Catalina su mejor amiga y empezaron a hablar sentí la furia que me recorría por todo el cuerpo entonces me fui del lugar, estaba caminando por los pasillos asta que escuché que me llamaban, voltee y vi a Mario

-hola Angela se qué estás enojada conmigo pero disculpas si, se que me pasé- Dijo el peli negro con un poco de culpa

-esta bien-

•OBSESIÓN IMPREDECIBLE •Stories to obsess over. Discover now