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Un nuevo día

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El día comenzó como cualquier otro, con un celular sonando al lado de mi cabeza. Mire la hora de mi reloj. Es demasiado temprano para contestar, así que toca seguir durmiendo. Tristemente siguió sonando incesantemente y me vi en la obligación de mover mi brazo para contestar.

― ¿Quién viene a molestar a estas agradables horas? ― me puse al habla de malas ganas.

― Oye, ¿Dónde mierda están? ―pregunto Cristian un poco agitado.

― Eh...en mi casa creo ¿Por qué?

― ¿No van a venir?­

Aquí sucede algo raro.

― ¿A dónde?

―Al colegio.

― No me digas eso.

―Los espero afuera del liceo ―dijo antes de colgar. Sabía que era raro que alguien me llamara tan temprano.

― ¡Nico! ¡Despierta! ―empecé a sacudir a Nicolás.

― ¿Que...? ―pregunto con voz de ultratumba y aliento también.

―Tenemos que ir al colegio―le anuncie mientras comenzaba a buscar mi uniforme.

―No tengo mi uniforme―mencionó ―. ...déjame dormir.

―Yo me voy a ir al liceo y tu anda a dormir a tu casa.

―No te preocupes, no salgo de tu pieza.

―Anda a tu casa antes de que llegue del liceo y una cosa más...― dije mientras me acercaba a Nicolás―ni se te ocurra acercarte o hablarles a mis hermanas porque si te acercas a ellas-

―Sí ya sé, no te preocupes y ándate al liceo.

No encontraba mi uniforme por ningún lado, le pedí amablemente a mi hermana si podía buscarlo mientras me bañaba. Recibí una amable respuesta de vete a la mierda. Entre a bañarme y al salir estaba mi uniforme con olor ha guardado en sillón. Termine de vestirme, tome mi mochila, salí de mi casa y tome la micro 159, cuando llegue estaba Cristian sentado afuera.

― ¿Tan bonito y solito? ―le pregunte mientras me sentaba a su lado.

―Imbécil, recién vino Helena.

― ¿¡Se fue!?―pregunte al mismo tiempo en que me ponía la capucha de mi chaleco.

―Debe estar buscándote allá adentro...―Comento mientras miraba para todos lados― ¿Dónde está Nico?

―No tenía el uniforme y se quedó durmiendo además de que apestaba más de lo normal.

― ¿Lo dejaste en tu casa? ―pregunto mirándome raro.

―Si...

― ¿Con tus hermanas?

―Si...

― ¿¡Con tus hermanas!?― Exclamó Cristian.

―Que no cunda el pánico, mis hermanas lo odian ―comente notando que ya todos estaban entrando al liceo.

―Mejor entramos. ―dijo Cristian. Estábamos llegando a la sala, pero justo aparece Fernando con Nicole dirigiéndose hacia nosotros.

― ¡Hola! ¿Cómo están? ―pregunto Fernando con su voz irritante.

―Hola chicos―nos saludó Nicole.

― Y tú, ¿Qué haces con él? ― pregunte frunciendo el ceño mientras apuntaba a Fernando.

―Pero si yo no hice nada―Fernando dijo mientras se escondía atrás de Nicole.

Trio de marginadosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora