Madrid - SK

43 3 0
                                        

Nuevamente, su maratón de anime había sido interrumpido por una llamada a altas horas de la madrugada, una llamada de un rubio que ya conocía.

Soobin odiaba ceder tanto ante él.
Fácilmente podía ignorarlo y seguir con su vida, tenía todo lo que un veinteañero quería, chicas (algunos chicos), buenas notas en una buena universidad, un sueldo bueno a pesar de no haber culminado su carrera aún, lo tenía todo. Y seguía cediendo ante aquél rubio de ensueño.

Ahora estaba afuera de esa discoteca que ya conocía, sintiendo su corazón desgarrarse como incontables veces atrás.
La razón de estar ahí era clara. Huening Kamal Kai. Su adorado ex novio.

A pesar de haber terminado su relación hace un tiempo, Kai seguía buscándolo.
Y eso mataba a Soobin por dentro. Aunque no pareciera, lo seguía amando, su corazón se sentía morir cada vez que pensaba en Kai con alguien más.
Pero Soobin sabía que Kai haría lo mismo, engañaría a cada chico con el que estuviera, siempre y cuando fuera con él.

Le gustaba recordar su relación con Kai.
Le gustaba recordar como solían fumar en el patio de su casa para que los padres de Kai no lo descubrieran.
Le gustaba sentir ese olor a tabaco proveniente del más chico.
Le gustaba recordar como era estar con Kai.
Le gustaba Kai.

Y ahora estaba en su auto afuera de esa maldita discoteca que había sido un lugar al que acudía con frecuencia desde hace unos meses.

Miró a su adorado rubio salir de aquella discoteca con sus lindas mejillas coloradas gracias al alcohol y vestido de una manera encantadora.

Esa chaqueta negra y esos pantalones negros de cuero jamás se habían visto tan bien en alguien, hasta que se los probó él.
Las botas negras que llevaba lucían espléndidas en él, su manera de andar era capaz de cautivar a cualquiera que lo viera.

Tal como le sucedió a él.

Escuchó la puerta del copiloto abrirse y cerrarse, encaró al rubio que estaba sentado a su lado, quien lo miraba esperando alguna palabra de su parte.

- ¿Qué tal tu noche?

- Ah, estuvo bien, me peleé con Yeonjun de nuevo.

Y ahí estaba ese nombre otra vez.
Yeonjun.
Soobin había escuchado ese nombre miles de veces, "Yeonjun esto", "Yeonjun lo otro".
Incluso si Yeonjun era un hombre que cualquiera querría a su lado, Kai actuaba como si él fuera uno más.

Para Kai, Yeonjun solo era un hombre más.

- ¿Puedes llevarme a mi departamento?

- Está bien.

Era el mismo recorrido que ya conocía.

•••

Una vez que llegaron, Soobin se estacionó en el área designada, apagó su coche y dió un pequeño golpe al volante.

- Aquí estamos.

- Gracias, Soobin. - Kai tomó el mentón de Soobin, obligando al mayor a verlo.

Soobin estaba quieto, expectante a lo que Kai planeaba.

Y fue cuando supo que ocurriría lo mismo de siempre.

Kai besó suavemente los labios de Soobin, quien solamente dejó que Kai hiciera lo que quisiera con él. Así era siempre, podría negarse a cualquier cosa, excepto si se trataba de Kai.

No supo en que momento comenzó a besar posesivamente al rubio, solo le daba unos cuantos segundos para recuperar el aire que le era arrebatado por el salvajismo y los celos de Soobin.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Dec 10, 2024 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

-;; OS Where stories live. Discover now