- Todo será escrito conforme a los recuerdos de la memoria. -
Prólogo.
"Este es el relato de un futuro imposible, de una noche que nunca vio el amanecer".
En el mundo de la biología, las células HeLa, entre muchas otras de sus características y capacidades, destacan por ser el linaje celular humano más antiguo estudiado y que fueron obtenidas de su portadora sin consentimiento y conocimiento; con capacidades de gran adaptabilidad y con referencias de potencial inmortalidad.
¿Qué se puede hacer cuando ajenos arrebatan sin permiso y la "vida" ahora no es más que un ciclo de sufrimiento y dolor de "potencial inmortalidad"?
Un juramento se hizo aquel joven Gin a sí mismo el fatídico día que perdió lo único que la vida le había dejado conservar; el único bien que el niño inocente podía concebir en una vida que solo mostraba inclemencia y sufrimiento.
Aquellas hórridas criaturas, adictas a la sangre y al dolor ajeno, no solo le arrebataron hasta la humanidad, sino que lo condenaron a ser uno más de ellos por la eternidad; sin embargo, él es diferente, nunca buscó la sangre como alimento ni a las tinieblas como refugio. Su juramento era sencillo: devolverles exactamente el mismo "favor" que ellos, así le tomara más de una eternidad.
Después de ser testigo de semejante horror, ¿a qué se supone que vas a temer? ¿Qué clase de cordura puede caber en alguien que fue más que un testigo de aquellos eventos?
Extensos años de entrenamiento, las habilidades extras otorgadas por su nueva condición y una meta muy clara, lo ayudaron a forjarse como un cazador formidable y sádico.
Estaba muy lejos de buscar ser un héroe o de ser el justiciero que traería paz a la humanidad. Solo buscaba acabar con todos y cada uno de los vampiros existentes, dejando para el final al peor de ellos: él mismo. Familias enteras caerían ante sus pies con la única finalidad de liberar su dolor. Porque si él caía, no lo haría solo.
El pequeño creció junto con la llama de sus sentimientos, y ganó fama por sus habilidades tan destacables. Claramente no era el único que quería hacer desaparecer a las criaturas malignas, pero nadie tenía el valor y la fuerza para hacer algo al respecto, por lo que terminó como Corsario de la Muerte, bajo las órdenes y direcciones de cuanto aquél tuviera información de los paraderos y con qué pagarle al exterminador de plagas.
En una visión tan cerrada e inalterable, no podía caber el más mínimo pensamiento de lo que era o podía ser el amor, y aún con todo, la fortuna se deleita con el sufrir del azabache, pues ni más ni menos que la causa de su dolor más grande, uno más de los seres que despreciaba, podría convertirse ahora en esa razón que buscaba de vivir eternamente y replantear qué buscaba de la vida.
La vida no pensaba dar tregua alguna. Con Niriel ahora como parte de su camino, y con todo lo que aún le falta por luchar y presenciar, será puesta a prueba toda convicción e idea de lo que es, pudo ser, y será. El horror vivido no fue ni una porción de lo que le esperaría. Porque claro está que «uno no es lo que quiere, sino lo que pude ser», y que el perdón no llegará.
«Ven, mi amor, sé uno con el mar.
Reina conmigo por la eternidad.
Ahoga todos sus sueños, tan inclemente,
y deja sus almas para mí».
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An-HeLa
VampireSangre y libertad. Muerte al fracaso de aliado. ¿Qué tanto puede mantenerse un juramento en pie, y qué puede ser tan fuerte como para romper un pacto con la sangre? Gin era diferente a los "suyos". Los odiaba casi tanto como a sí mismo, pero ni eso...
