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Bip, bip, bip, bip...

Una alarma resonaba en la habitación de Taehyung, el sol se mostraba por su ventana mientras él se removía lentamente en su cama. Habían iniciado nuevamente las clases, pero esta vez era diferente. Era su último año de universidad, el último paso para continuar con su sueño de irse al extranjero y viajar para terminar de descubrirse a si mismo.

No era una persona a la que le encantara levantarse temprano, más no le quedaba de otra... llegar tarde no le gustaba y estaba bastante feliz por ver nuevamente a sus mejores amigos.

Aunque uno de ellos ya no lleve ese título

Se estiró y decidió revisar sus redes sociales unos minutos antes de pararse de su cama para iniciar su día.

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Camino a la escuela, paró frente a una casa pequeña, pero llena de vida, completamente blanca, sencilla y algo elegante, se acercó a la puerta principal y tocó el timbre.

-¡Ya me voy a la escuela mamá!- se escuchó una voz ligeramente aguda al interior de la casa. Alguien abrió la puerta y Taehyung se apartó para que la persona pudiera salir.

-¡Tae!- chilló Jimin con entusiasmo al tener a su mejor amigo frente a él. Se dieron un corto abrazo después de compartir una breve sonrisa al momento de verse.

-Chim, hola amigo. ¿Vamos?

-Claro, andando.

Caminaron juntos unos metros más hasta que se encontraron con la parada de autobús. El trayecto a la universidad fue divertido, compartieron anécdotas de su verano, en especial Jimin, que se fue de viaje a su ciudad natal, como todos los veranos pasados. Hablaba, hablaba y hablaba de temas diversos y Taehyung le prestaba toda la atención posible para no perderse ni un detalle de su viaje, como siempre.

Llegando a la universidad, se dispusieron a investigar en qué aulas tendrían sus clases y dirigirse a la primera del día. Como cada nuevo semestre, ambos, junto con Jungkook (que curiosamente aún no llegaba a la universidad), hacían lo posible por acomodar su nuevo horario y así tener siempre la compañía del contrario.

Ya sentados, un torbellino llegó 2 minutos antes de que iniciara la clase. Jungkook era un auténtico desastre. Llegó sudado, con su camisa y corbata desacomodadas, despeinado y con una calceta más larga que la otra, además de un evidente rastro de baba pegado en su mejilla derecha.

Se había quedado dormido el primer día de clases

-Dios santo amigo, ¿qué te sucedió?- preguntó Jimin con auténtica preocupación, siempre le preocupaban más los contrarios.

-¿No ves o te haces?- preguntó Kook fastidiado. Jimin siempre hacía lo mismo, preocuparse sin razón.

-Ya decía yo que no ibas a llegar a tiempo.- reprendió Tae, si no interfería iban a pelear, como siempre.

Ambos se miraron y giraron los ojos. Era algo de todos los días.

Los 3 eran mejores amigos, sí, pero se conocieron en situaciones muy distintas y llevan una relación de manera individual muy diferente.

Jungkook es una persona seria, honesta, ligeramente tajante, algo ansioso pero siempre pone a sus amigos primero. Nunca fue una persona afectuosa, únicamente salía ese lado cursi con su pareja y cuando se trataba de sus amigos, aunque quiera decirles que los ama con el corazón, no podía, les daba regalos o algún detalle porque era su forma de demostrar cariño.

Jimin por el otro lado, era dulce, buena persona, pero también era respondón, algo chocante, le dan ansiedad diversas cosas y a veces se le iban las cabras al monte, pero también muy buen amigo. Su personalidad a veces era un sube y baja porque tenía cambios muy repentinos de humor.

Taehyung podría decirse que era el más... ¿tranquilo? De los tres.
Era adorable, una persona centrada, sus emociones no apoderaban su personalidad ni la forma de tratar a la gente, pero si algo le disgustaba, es explosivo, te dice hasta de lo que te vas a morir y prefieres que se calme antes de interferir, aunque nunca ha tratado mal a nadie, darle su espacio era lo mejor porque sino se pone muy sensible.

El día transcurrió entre risas, quejas, anécdotas del verano y muchísimas dudas con sus nuevas materias. Estudiar la misma carrera con tus amigos era increíble porque sabías que siempre tendrías con quien contar.

Hasta que uno de ellos decidió guardar un secreto sin saber las consecuencias que podría tener más adelante

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Pero... ¡somos 3! | TAEKOOK Stories to obsess over. Discover now