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Capítulo 1: Vuelve a casa, a mi corazón.

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Habían pasado cinco años desde que Yoo Joonghyuk había decidido quedarse al lado de Kim Dokja, al lado del hombre que amaba.

Incluso si ese hombre seguía en un coma del que quizá nunca despertaría.

Yoo Joonghyuk lo sabía. Él debía sobrevivir a este nuevo mundo sin escenarios, un mundo donde ya no necesitaba arriesgar su vida para poder respirar un día más. Sin embargo, no había sido una tarea fácil. No cuando debía despertarse a diario con el peso de sus acciones pasadas, debiendo afrontar la dura realidad actual.

El estrés postraumático se había vuelto una cosa grave, seguido de la ansiedad que causaba en él el estar alejado por mucho tiempo de su lector. Yoo Joonghyuk tenía miedo de que, si se descuidaba sólo por un segundo, el hombre postrado en la cama del hospital volvería a desaparecer.

Por eso se dedicó a cuidarlo. Teniendo en cuenta todo lo que había ocurrido en el pasado, muchos habrían de pensar que Yoo Joonghyuk odiaría a Kim Dokja, que no tenía motivos para cuidar de la persona que había sido la causante de su infierno en la eternidad. Al principio se pensó que el ex-regresor esperaría a que el otro hombre despertara para ser él que lo asesinara.

Estaban equivocados. El tiempo que ya había pasado debía de darles una pista de lo erróneas que eran sus ideas.

Él no estaba al lado de Kim Dokja por la búsqueda de una venganza. Estaba a su lado porque lo amaba.

No había pasado un sólo día en el que Yoo Joonghyuk no hubiera estado pensando en Kim Dokja, que no estuviera al tanto de cada avance que tuviera, sin importar lo mínimo que fuera. Yoo Joonghyuk aún recordaba la sonrisa en el rostro del lector, y aunque las de sus memorias siempre estuvieran pintadas de falsedad, aún le consolaban; lo odiaba. La sensación agridulce que tenía al recordar el significado de esas sonrisas siempre atormentó su cabeza y creó un trauma en su alma.

Cada vez que Kim Dokja sonreía, sí, era hermoso, pero significaba que iba a perderlo.

Que no podría protegerlo.

Kim Dokja era el hombre que los salvó a todos, pero no pensó en salvarse a sí mismo.

Pensándolo bien, Kim Dokja era egoísta.

Había llenado el corazón de Yoo Joonghyuk con sentimientos que trascendieron más allá del tiempo y la existencia. Sin embargo, cuando el hombre se dio cuenta de la magnitud de esos sentimientos… Ya había sido demasiado tarde. Yoo Joonghyuk deseó, cientos de veces, tener una nueva oportunidad. Pero sabía que no la merecía. No cuando siempre hizo algo para dañar a Kim Dokja.

Yoo Joonghyuk no podía recordar la última vez que no sintió dolor en su corazón. Innumerables intentos de mejorar su estado emocional se arruinaron cada vez que recordaba los hechos del pasado y las consecuencias en el presente. Las constelaciones se habían perdido; el mundo apocalíptico y lleno de escenarios había llegado a su fin. No hubo ningún mérito, las personas siguieron siendo igual de desagradecidas que antes del apocalipsis. Yoo Joonghyuk, sinceramente, no se esperaba menos. Cuando pasaban los años, la gente comenzaba a contar los hechos como mejor les conviniera, y llegaban a creerse su propia versión distorsionada. Toda acción hacia otros era un reflejo de lo que en realidad eran.

A Yoo Joonghyuk no le importó la opinión de otras personas, pero no pudo ignorarlas, no cuando provenían de sus propios compañeros. Ellos mismos se lo dijeron, le dijeron que no había esperanza, que las historias de Kim Dokja se habían acabado. Que debía dejarlo ir.

Eran excusas, mentiras venenosas creadas para que Yoo Joonghyuk soltara lo que más daño le causaba olvidando que también era lo único que le permitía seguir viviendo.

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⏰ Última actualización: Feb 11, 2023 ⏰

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