Parte única.

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No era Mikasa ni su olor a jazmines, que Eren debía reconocer, era delirante frente a la nariz correcta, no la suya por supuesto. No nació responsable de los sentimientos de la muchacha, y si estuvieran en un libro, y el fuera el personaje que al final admitiese sus sentimientos en el ultimo momento, estaría mintiéndose a si mismo y a todo el mundo.
Era clara la realidad, lo que debe y no quiere hacer, lo que esta escrito y no puede ser eliminado, no puede salir del guion, Eren es una marioneta, controlada, por ningún otro que si mismo. No tiene elección, excepto convertirse en el aniquilador del mundo. Lloraría, si tuviese algún caso excepto sentirse aun mas miserable, pero no enfrente de Armin, no mientras el toma su hombro y el olor de su naturaleza omega penetra sus fosas nasales, calmándolo hasta el núcleo.
Eren acaba de besar la mano de Historia, y en cuatro años, nada podrá hacer, excepto dejarlo ir.

"Eren, ¿estas bien?" Pregunta Mikasa esa tarde, mientras están apunto de separase en dormitorios para dormir. Eren asiente, ella no queda conforme y Armin no dice palabra alguna con la boca, pero su mirada lo dice todo y eso Eren lo sabe, por lo que decide no regresarle la mirada a ninguno de los dos.
Cuando se queda solo, la mascara se le cae, pero lo único que le viene la cabeza, en medio del huracán que tiene en la mente es Armin y su aroma, intenta no pensarlo, pero Armin, Armin y su aroma. Su alfa se retuerce, se siente enfermo, agoniza tanto como su cordura.

Los días suceden a los anteriores, los meses a los años.
Eren se ha distanciado de sus compañeros, sobre todo porque, ahora que vive, Sasha esta radiante y condenada, y no puede mirarla sin casi echársele encima para pedirle perdón, pero si comenzara con ella, habría una lista de nombres a los que hacer el mismo ritual.
Si, era mejor la distancia, sobre todo para intentar no notar el interés de Armin en el cristal de Annie Leonhart.
<<¿Qué demonios tiene de especial?>> Se llegaba a preguntar, molesto e iracundo. El celo de Armin estaba cerca, Eren lo sabia muy bien sin tener que olerlo, lo notaba en la sangre acumulada en sus mejillas, en la forma en que su olor cambiaba cerca de alfas, en la forma de disfrazar su aroma cambiándose de ropa al menos dos veces por día, Eren ha notado estos y el resto de detalles desde niños. Recuerda haberlo olido muy de cerca cuando eran niños y no se veían afectados por hormonas y aromas, cuando era apropiado meter la nariz entre el cabello dorado y la nuca de Armin y salivar sin saber porque el aroma le daba hambre y un cosquilleo en el bajo vientre.
"Ah, Armin, hueles muy fuerte, como a panque, ¡me ha dado hambre!" Le dijo Eren esa vez, pronto mirando a Mikasa para invitarla a oler: "Mira, Mikasa, ¿verdad que Armin huele a panque?"
Armin armaría un leve escandalo, era el mas inteligente de los tres, al menos mas que Eren, asi que saber que tener a dos personas oliéndole como si fuese un postre no era apropiado, ¡que vergüenza! intenta ponerse las manos en la nuca, pero esta distraído abrazando bien su libro y no sabe bien como regañar a Eren por sus indiscreciones.
"¡Ah, ¿por que te sonrojas? el panque huele bien!" Le grita Eren.
"¡Es inapropiado que hagan eso!" Regaña el rubio, pero Mikasa ya estaba atrás de el oliéndole el cuello con discreción y silencio, le sonreiría dulce, ¡cuando Mikasa quería, tenia muchas agallas!"¡Mi-Mikasa, no le sigas la corriente!"
"Hueles a pan dulce" dijo ella, reacomodándose la bufanda en el cuello para distraerse de reír de su pequeño amigo, que se sonroja todavía mas fuerte.

Pan dulce, panque, era vainilla en realidad, a lo que Armin olía, Eren ahora lo sabe.
Acaba de reencontrarse con Reiner, otro pobre diablo al que no podía contar nada hasta que fuese momento de morir.
Sasha ha de morir pronto, pronto ha de mentirle a Mikasa, declarando odiarla, pronto cortarían su cabeza, pero no todo estaba escrito esta vez. Había una diferencia entre sus deseos y sus impulsos de seguir la lineal correcta.
"Armin" Llama Eren, determinado. El rubio le mira como si fuera la primera vez que se ven en meses, pero supera su shock para preguntar suavemente: "¿si?"
"Necesito hablar contigo, a solas." Suena a una orden, Eren lo sabe, sabe de lo inapropiado de usar ese tono, con esa voz, frente a un omega entrando en celo. Pero esa es su intención, incluso delante de Mikasa, de Jean y del Capitán Levi, si, una parte primitiva de el no desea mas que dejar en claro sus intenciones, por primera vez en los últimos años siente que hace su voluntad y no lo que debe por la humanidad, que se le permita ser hombre una ultima vez, Eren se permitirá ser un hombre una vez mas y cuantas pueda serlo con Armin.
El rubio asiente, habiendo sentido un escalofrió por la columna que creyó responsable de haber escuchado mal, Eren no usaría tal tono con el, piensa, mas incrédulo que ignorante porque Eren era un alfa, y siempre era posible que un alfa hablase así por accidente ante su estado vulnerable. Eren no era la excepción y Armin no era sensible al respecto, después de todo, los omegas y alfas están diseñados para sentir deseo por el otro, independientemente muchas veces de los lazos que comparten siempre y cuando no sean sanguíneos.
Eren no mira a nadie cuando se gira para guiarse a si mismo y a Armin a cualquier habitación alejada pero en el mismo edificio en que estarán por unas horas. Cualquier alfa sabe que aquello era peligroso, no porque un omega pudiese caer en celo por su cuenta y ser callado con sencillez con una mano en la boca, sino porque el instinto de un alfa deseando a un omega siempre era inducirle el celo el mismo. Eren recuerda la primera vez que tuvo uno propio, alfas de solo dos celos al año, su primera vez fue cuando tenia quince años y estaban en medio de las vueltas de calentamiento, al principio pensó que estaba febril por el calor, pero quitarse la chaqueta con permiso, arremangarse la camisa, echarse agua en la cara y casi desmayarse del calor dos veces no fue suficiente, estaba enfermo, pensó, pero inmediatamente le empezó a doler el estomago, le cosquillearon los colmillos en la boca mucho mas que antes, el castaño sabia que era el crecimiento, su alfa estaba madurando y podía llegar a doler; pero tanto dolor era antinatural, otros alfas olían repelentes, razón por la que abofeteo la mano de Mikasa cuando se le acerco demasiado.
¡¿Por que demonios querría un alfa cerca suyo en ese momento?! pensaría cruelmente fuera de si, algunos ya se habrían dado cuenta de que pasaba, Ymir habría tomado en brazos a su Historia para alejarla lo mas posible, Jean tomo el brazo de Armin y le dijo lo que estaba pasando, Armin comprendió y se quedo donde estaba, pero cuando Eren lo vio, siendo tomado del brazo y alejado de el, se levanto como un resorte y fue directo al cuello de Jean que nada malo había hecho. Eren era impulsivo y violento por naturaleza, Mikasa lo reparo desde niños, era peligroso enojado y bajo control, fuera de el, era mas una bestia que un humano.
Eren recuerda flashes de lo sucedido, recuerda la ira sacudiendo desde la punta de sus pies hasta la raíz de sus |cabellos, erizándole los poros de ver lo que consideraba como su omega, su consuelo y alma siendo tomada por otro, recuerda haber golpeado a Mikasa, a ella en todo su amor no golpeándolo como Eren sabia que se merecía, ella lo tomo de los brazos cuanto pudo.
¡¿Por que lo detiene?! ¡¿Acaso no ve como intentan quitarle a Armin?!
¡¿Por que Armin se deja arrastrar por Jean?! ¡¿Por que no viene hacia el si Armin es suyo?!
Todo estaba mal de pronto en el mundo, mas allá de los titanes, mas allá de la muerte y la traición, algo en su mente parecía no rotar con la tierra, sin Armin en su mundo, de pronto nada tuvo sentido.
"¡Mikasa, suéltame de una puta vez!" Le grito, Eren recuerda haber llorado en el proceso, ella resistió como el bloque de hierro humano que era cuando tenia la determinación, pero Eren estaba removiéndose tanto que Mikasa lo estaba lastimando y torciendo en el proceso de forma que le podría llegar a dislocar un hombro en un mal movimiento. "¡SUELTAME YA, MIKASA!"
Recuerda vivamente a Connie corriendo a buscar a alguien que le inyectase un sedante.
Ella nunca lo soltó, fue Eren quien, de un codazo, le dio tal golpe a la chica que sangre cayo como ella al suelo, el alfa no se detuvo mucho con ella, corrió directamente a Armin, pero Jean se interpuso, Eren apenas le dio tres golpes y dos patadas, una de ellas rompió una de las costillas del pobre muchacho, ahí fue cuando Reiner y Berthold lo sometieron contra el suelo, estaban sudando y en malas condiciones, cuando llegaron con el sedante, Reiner lo soltó como si fuera la plaga, era un omega después de todo, y el también tuvo que ser medicado por su culpa.
Ah, recuerda su culpa, la amarga culpa, Armin nunca lo menciono, pero Eren siempre supo que Armin sabia que aquella vez, Eren había querido tomarlo a el y a nadie mas. Pidió perdón a Mikasa, perdón a Jean incluso, pero su alfa estaba resentido, porque la parte que solo buscaba seguir su instinto no se arrepentía, la parte de si que le rogaba cada noche, desde ese celo, tomar a Armin en todo sentido en que pudiese tomarlo, así fuese hacerlo suyo, abrazarlo, dejarlo en cinta, marcarlo y anudarlo en lo mas profundo de sus entrañas, hacerlo gritar, hacerlo rogar, hacerlo desear mas de su naturaleza y sus consecuencias. Consciente de su libido, tuvo que consolarse con la constante indiferencia de Armin y su olor en la cama, aquella que siguieron compartiendo cuando ninguno estaba en celo.
Poner su cabeza cerca de su nariz, aspirar cuando Armin estaba soñando, resistirse a tocar su cintura y atraerlo a su erección, resistir cada pequeño gesto que tenia el impulso de hacer, como de tocar su cabello, acariciarle la nuca frente a todos, acomodar la cinta torcida en su muslo.
Eren se imagino besándolo durante la noche, de, silenciosamente y bajo las colchas ponerse entre sus piernas y besarlo suave durante su sueño, de besar su cuello y penetrarlo por encima de las ropas, una, otra vez, poner sus dedos dentro de la boca de Armin para acallar sus gemidos y hacerlo venir con un sobresalto que intentaría contener pues todos estaban dormidos y así los deseaban.
Pero no eran mas que imaginaciones, no realidades, nada que pudiese cometer en la vida real, no teniendo quince años y un mundo sin conocer, mundo que hubiera deseado conocer a lado de Armin incluso si se hubiese tenido que contener por toda la existencia de confesarle la verdad. Una deprimente que, sin importar la respuesta que recibiese, ya tenia fecha de caducidad.
<<Hubiera deseado todo de ti, y te habría entregado todo de mi>>Fue el ultimo pensamiento de Eren, antes de colocarse a lado de la puerta, dejar entrar el olor a vainilla que tanto le gustaba y cerrar la puerta con calma meditada.
"¿Eren...?" Pregunta Armin ante el silencio prolongado y la forma en que los ojos de Eren se concentran en el suelo y sus zapatos, cuando las esmeraldas lo miran, con paciencia y todo su afecto, Armin pregunta: "¿De que querías hablar conmigo?"
Entonces es abrazado, fuerte y firmemente por Eren, Armin lo siento encajar la nariz en la periferia de su área de marca, aspira con fuerza y con esto mismo, el rubio acaba retrocediendo estrepitoso hasta chocar doloso contra la pared, que suelta un resueno por su impacto.
"¡Que hace... Eren, quítate!"
"No..."Susurra el castaño contra su cuello, su respiración ardiente le recorre la piel sensible, una de las manos de Eren aprieta su cintura contra el, como si quisiera fundirlos en uno solo. La carne de Armin lo quiere, pero su mente es veloz para reaccionar, para alejar una idea descabellada, una ráfaga de sin sentido y que solo traería dolor a Mikasa. No. Eren es un cuento distinto, en su mente no figura Mikasa ni otro ser en el mundo, tiene entre sus brazos todo lo que quiere, como si toda su convicción y la libertad estuviesen dentro de Armin. Siente felicidad abrazándolo, asi que, dado que Armin no le ha escupido en la cara con odio ni lo ha empujado, roza sus labios con el cuello que alcanzan a tocar, no besándolo, solo sintiendo la forma en que su piel se eriza y su portador salta en su sitio mientras intenta permanecer estoico y reacio, incrédulo de que Eren este intentando insinuársele sin palabras, cuando la mano que había permanecido en su espalda media, se toma la libertad que la mano en su cintura no, bajando hasta el limite del perímetro antes de toparse con su trasero.
Oh, Dios, claro que Eren deseaba meter su mano ahí, sentir su suavidad, estaba consciente de que si Armin no se daba cuenta de lo excitado que estaba, era porque estaba negándoselo a si mismo y la ropa no permitía que se enterase, no sin usar la fuerza suficiente, cosa que el castaño contrarresto por placer, empotrando la cadera de Armin con un movimiento en que le dejo saber la realidad de su situación, cuanto le deseaba en el momento y cuanto le deseo antes.
"Armin... Te quiero" No lo dice en vano, no es un te amo, pero su cabeza esta hirviente de mil pensamientos. Armin, no deseando ser participe de aquello, intenta resistir a su propia naturaleza, pero la verdad es que se siente tan vivo que su sangre hierve, sus pensamientos se difuminan entre lo que quiere y lo que no puede querer. Culpó a su naturaleza, a las feromonas de alfa de Eren metiéndose en sus entrañas, devorando su raciocinio, a la forma tan poco convincente en que se engañaba a si mismo llamándose traidor, por Mikasa, por Annie, traidor de si mismo incluso, pero no moviendo su cuerpo para abofetear al hombre frente suyo, que no sabia si era su amigo, su nada o su todo.
Le quiere, no hay duda de ello, ninguno de los dos se puso a cuestionar de que tipo de querer hablamos. Eren hablaba de un todo, Armin pensó que hablaba de instintos, pero al final, su omega le venció.
Necesitaba a Eren, al alfa que era, necesitaba saber que no habia perdido a su Eren, al Eren que ya no puede reconocer en lo que es hoy, en lo que sera mañana, que tiene el presentimiento no sera nada bueno, necesita confirmarlo por su propio bien, incluso si aquello lastima a Mikasa, si aquello lo lastima a si mismo mas tarde cuando sepa por las acciones de Eren, que la parte de su corazon omega ha sido engañado y no es querido, sino solo deseado.
Ah, quiere ser querido y deseado, y siente ambos siendo suplidos por parte de Eren, siendo correspondidos, pero Armin sabe que es, al final del camino, tan unilateral como lo ha sido siempre, antes de la muralla derrumbada, antes de Annie y de todo lo malo.
Sucederá una vez, al menos una vez antes de separarse o morir, es ahí cuando Eren es sorprendido por un beso en los labios con sabor a ansiedad y vainilla, Armin le esta besando y su alfa esta haciendo estragos su corazón, palpitando como loco, de inmediato y sin palabra alguna, corresponde reafirmando su abrazo, le pasa las manos por la cintura y la cadera, arreglando la diferencia entre sus alturas, levantando al omega, el uniforme que trae lo hace levemente por el movimiento, el meñique de Eren roza la piel desnuda de Armin, fresca y lista para ser marcada por el, por su alfa. Uno a uno, sus dedos entran por debajo de la espalda del chico y es cuando en sus bocas sus lenguas se enlazan con torpeza, el celo esta guiándolos, Armin siente un tirón en la entrepierna y un escurrimiento en su entrada, que palpita ansiosa y deseando dejar de ser virgen por algo mas grande que sus propios dedos.
Se separan para tomar aire y vuelven a besarse, con la mano libre Eren lleva su mano hasta la camisa de Armin para quitar los botones apresurado, estos responden como deben y en un monumental milagro no salen volando por la violencia con que son tratados.
Lo quiere desnudo, completamente desnudo para el, expuesto y preparado, listo para ser tomado como sea su voluntad.
Como arcilla en sus manos, el rubio responde con la misma energía para besarlo, no cortar el contacto, por Dios, desearían ambos que el momento no terminase, de que no hubiera necesidad de volver a separarse y de que pudieran volverse uno solo por siempre.
Anhelo, anhelo mas allá de lo humano.
Con los ojos en la pared oscurecida por la silueta de su propia sombra y la de Eren cubriéndolo, Armin siente como su camisa y chaqueta son deslizadas hacia atrás, el clima helado le da escalofríos, manos calientes lo rodean, una busca lidiar rápidamente con la hebilla de su pantalón, con la otra, Eren la apoya en su vientre plano, aun plano, aun vacio de el, acaricia como si no estuviera vacío y eleva la mano por todo su torso, siente cada musculo contrayéndose y cada escalofrió que genera en el omega, llega a su pecho y siente sus pezones erectos por mas que el frio, acaricia el que tiene a su alcance de forma suave, Armin lanza un gemido suave, tiene la cara roja hasta las orejas y su nuca igualmente brillando en escarlata mientras su cuerpo sufre un sobresalto por la sensación, de ese modo Eren aprende otro de esos detalles, aquellos que pocos saben del omega y que no hacen mas que encender el fuego en su pecho con mayor intensidad: Armin era ruidoso y sensible, deliciosamente ruidoso.
¿Por que no asegurarse de que todos los que pasen por fuera de la habitación le escuchasen gimiendo su nombre...? ¿Por que no declararlo a todos de una vez...? Aquel era su querer y desear, pero contrario a su voluntad, toma en su mano el cuello de Armin y lo lleva hasta atrás, este deja de apoyar la frente contra la pared y en cambio la apoya contra el hombro de Eren en tanto este da un apretón suave pero firme en su cuello, cuello que el alfa siente vibrar, por los sonidos que salen de la garganta que sostiene.
"Intenta ser silencioso" Gruñe, el omega pudo pensar que era un reproche rudo, pero la realidad era que Eren estaba enojado únicamente con la parte racional de su mente que le reprimía de sacarle mas gemidos al rubio.
Desde su posición, Eren logra desabrochar su pantalón, la misma mano quita el botón lentamente, acariciando la pelvis y el inicio de su vello púbico, el cuello de Armin vibra en su mano, los ojos verdes del alfa viajan para observar la imagen del omega apoyado en su hombro gracias a sostenerlo por el cuello. Sonrojado, ojos azules brillantes en plena oscuridad, deseosos, mirándole como si lo fuera todo en el mundo, labio inferior entre sus dientes, intentando reprimir todo lo que quiere salir de su boca, Eren no necesita mas para babear, tragar saliva, y meter su mano de golpe hasta la erección del omega, quien comienza a sentir como se moja a chorros. El pantalón cae por su cuenta en tanto la mano comienza a moverse, hay presemen en su glande, Eren pasa el pulgar por la zona y Armin ahoga un gemido en la garganta, uno tras otro, fueron ahogándose en las vibraciones de su esófago en tanto Eren le daba placer, comienza lento, un vaiven ligero, apenas rozando su erección con la palma de su mano, luego lo aprieta y se mueve, poco a poco mas rápidamente.
"Ngh, no puedo..." Intenta llamar su atención, pero Eren tiene la nariz y la boca enterradas en su cuello en tanto sigue tocándolo con los ojos cerrados. "Eren... E-Eren..."
Eren no abre los ojos, Armin no sabe si esta siendo ignorado o el alfa se ha perdido en sus pensamientos, por lo que se estremece una vez mas mientras Eren lleva un ritmo de mayor velocidad para el omega mismo tomar la muñeca de la mano que lo masturba, y llevar la otra a la ereccion del alfa en la que puede confirmar que Eren podria estar experimentando los efectos de su celo, Armin mismo podría estar en celo mientras intenta desabrochar el pantalón de su amigo con una mano, pero falla la primera vez y decide simular pasando su palma abierta por todo el contorno del falo ajeno, caliente y palpitante dentro del pantalón. Una mano lo detiene.
"No tienes que"
Pero Armin aun puede juntar las silabas mientras no sea tocado por el.
"Quiero hacerlo" El agarre en su muñeca se intensifica.
"No, esta vez... Esta vez solo déjame tocarte, por favor" Ruega el alfa, en un tono que de pronto roza la excitación y la angustia al mismo tiempo, un ruego que Armin le concede a final de cuentas, una chispa, parecida a la de la pólvora invade su cabeza.
<<La próxima vez...>> Duda, pero pronto, Armin admite que no podría negarse ni en un millón de veces <<La próxima vez... Yo te tocare a ti, Eren>>
Armin no sabia que no habría oportunidad de una próxima vez, ni sabe cuan agradecido esta Eren de ser correspondido, si no en el amor, al menos como un alfa y en el instinto. Triste, pero único en verdad, pero no es momento de entristecerse y llorar, se reprocha Eren, obligándose a continuar, intensificando la forma en que toca a Armin, siendo veloz, rítmico, lo suelta del cuello y le baja el resto de la ropa interior, con la misma mano masajea sus testículos, Armin suelta un gemido, casi un grito, Eren no se detiene a recriminarle aquello, besa la lateral de su cuello y la muerde suave, su boca de ancla a su cuello, su instinto, su excitación, su emoción, su adrenalina y todo su cuerpo le gritan que debe morderlo ahora o nunca, que debe dejarlo preñado de sus cachorros, que el omega gimiendo para sus oídos es suyo y que así debe ser. No. Debe soltarlo, asi lo hace y Armin siente que quiere llorar, sin saber si es por el miedo que le invadió de ser mordido tan espontáneamente, o la decepción de no haberlo sido.
La mano en sus testículos baja mas abajo, Eren deja besos en sus hombros y espalda y sus dígitos tocan la entrada mojada del omega, pero no se mueven mas, Armin, ansioso y confundido, menea las caderas sobre los dígitos, una forma de preguntarle sin hablar,
<<¿Qué estas esperando? Soy tuyo, hazme tuyo, hazme saber que lo soy y que siempre lo seré>>
La mano en su erección deja esta para llevarla al pantalón del castaño, quien se desabrocha la ropa suficiente y se quita el saco por el calor que tiene encima, mueve los dedos masajeando su entrada que palpita en busca de ser llenada, se retuerce y se mueve con impaciencia.
La frustración de Armin es evidente ahora, esta casi gruñendo en respuesta a la falta de acción, piensa en tirar al alfa y montarlo, pero ambos son igual de vírgenes y Armin no sabría que hacer, Eren, en cambio, dejaba el raciocinio a lado y usaba el instinto, instinto que no estaba usando; Armin toma la muñeca de la mano que esta en su entraba, llega y toma los dedos del castaño y se los introduce a si mismo, lanza un gemido sintiendo los dígitos abrirse paso. Eren esta sorprendido de lo desesperado que luce el rubio, del sudor que se le esta acumulando en la cara y de como sus cabellos dorados se le pegan a esta. Le gusta, sin embargo, lo que ha hecho, la forma desesperada en que ha actuado, en que desea tenerlo adentro, lo devuelve al presente y a la realidad tan deseada y cumplida en que sabe que esta viviendo, de pronto se siente dichoso y feliz y aquello le da fuerzas para, de una sola penetración, meter su índice y medio hasta sus nudillos dentro del rubio, cuyo interior esta tan dilatado y preparado, que palpita alrededor de sus dedos y continua escurriendo lubricación.
Ahora ambos están lo suficientemente desnudos para llegar mas lejos, Eren abraza los hombros del omega y este le responde afianzando un agarre sobre su abrazo.
"Eren... Muévete ya, por favor, por favor..." Dice, mientras su voz tiembla y vuelve a dejar la cabeza contra el hombro del alfa, cuyas feromonas están marcándolo hasta las células; el olor mo hace mas que excitarlo aun mas, y con ello suelta feromonas que llevan a Eren a creer que perderá la cordura tanto por el olor como por la vista que tiene ahora, de Armin sudando, gimiendo su nombre, deseándolo tanto o mas de lo que Eren lo desea a el mientras lo toma con sus dedos. La erección de Eren se coloca entre los glúteos de Armin y cuando este lo siente, no hace mas que arquearse, retorcerse, para pegarlo a el todo lo posible, lo masajea entre sus glúteos en tanto la mano en su entrada, rozando su pene y testículos en el proceso lo penetran para dilatarlo para su alfa.
A los dos dígitos, pronto se une un tercero, se arquean y atacan su próstata en una estocada no intencionada.
"¡Ah...! " Gime el omega, mordiéndose la mano para no soltar algo similar de nuevo. Eren se siente palpitar con el sonido, se descubre a si mismo impaciente, harto de prepararlo, ansioso de tomarlo. Lo que ve y percibe le hace soltar lo que suelta por la lengua de forma instintiva:
"Eres tan hermoso y te deseo tanto que podría morir si no te tengo..."
Armin sabe como responder, así que lo hace con una sonrisa: "Ya me tienes"
<<Mi omega>> piensa, tan dichoso que podría llorar.
El nerviosismo invade su columna mientras saca sus dedos y apoya parte del cuerpo de Armin hacia adelante, para tener mayor visibilidad de su entrada dilatada y escurriente por el, se masturba una, dos, tres veces con la mano en tanto la otra separa los glúteos del omega, dudoso, deseando preñarlo, preocupado de que así suceda y enojado si no sucediese.

Esta tardando demasiado, lo sabe, escucha el gruñido tortuoso del omega y lo siente moverse hacia atrás, hasta que la punta de su miembro toque la entrada caliente y se derrita en ella, su presemen sale y se pega a los pliegues, vaya, incluso sus cuerpos lo rogaban. Finalmente, una vez alineado, Eren toma las caderas de Armin y comienza a penetrarlo lento, acertado; es apresado por el calor de las paredes de Armin, y este intenta no jadear del dolor y del sentimiento de ser llenado, de al fin ser llenado por el. Hay un momento de silencio en que ninguno dice nada, ambos intentan reprimir el dolor y el placer. Eren, todavía silencioso, levanta el torso de Armin de apoyarse contra la pared, lo abraza y acaricia, pasa las manos por su cuello, por sus pezones y por su erección, levemente mas flácida por el dolor, gira su rostro con su mano libre, acaricia con suavidad para besarlo profundamente y consuela su dolor, dándole mas placer por adelante. Eso es un alfa consolando a su omega, sirve como alfa de Armin, sirve para el y se sirven uno al otro como desean hacerlo.
Armin corta el beso y respira hondo, susurrando: "E-estoy bien... Estoy bien, comienza a moverte, Eren"
Su petición es concedida y jadea, una, después otra, el ritmo es lento pero firme y sin arrepentimientos de por medio, el rubio siente su cabello pegado a la frente, le molesta pero no desea interrumpir la situación de ninguna forma, ni por su autonomía.
La mano en su miembro no se detiene y aunque es penetrado de forma suave y lenta, sus piernas comienzan a temblar cuando es masturbado ansiosamente, cuando el bombeo de su erección correspondía con una penetración repentina y profunda, saca un lamento que no alcanza ahogar sino hasta medio camino, es un gemido, un sollozo; sus caderas se mueven en el encuentro con ambas sensaciones, solloza de placer una vez mas, pronto la erección dentro de el comienza a penetrarlo profundamente, tocando toda la profundidad de su cavidad, rozando su próstata por segundos eternos, saliendo de el, cogiéndolo y volviendo al inicio de la sensación.
"Eren... Eren... ¡Ah, Eren...!" El susodicho contempla al rostro de su querido una vez mas, rodea su mandíbula con su mano libre, le planta tres besos en el rostro mientras le escucha gemir su nombre, el mismo esta jadeando con desespero, con el autocontrol que poco a poco se le va extinguiendo y por ello, para molestia del omega, deja de penetrarlo de repente, lo gira y cuando esta por recibir un reclamo, toma sus piernas y se arrodilla lentamente, para besarlo de frente, callarlo y poder decirle sin palabras cuanto lo ama. Enreda las piernas de Armin en su cintura y lo penetra tan rápido como puede actuar, toma su rostro, su cintura y apoya sus frentes mientras deja atrás el ritmo pasivo y estimulante, ha encendido la llama, así que ahora debe dejarlo consumirse en el fuego, arrasa el interior de su omega y este gime al acelerado ritmo que es penetrado, Eren lo besa para callarlo y se cree en el cielo, su propio cielo, dado que no iría al mismo que Armin cuando este abraza su cuello y le besa como quien besa a quien mas ama.
Las feromonas de ambos están juntas como sus esencias; los minutos pasan y Armin esta apunto de entrar en la categoría de gritos y no de gemidos, Eren pone una mano en su boca y se enoja consigo mismo.
Mierda, desearía que todos lo escuchasen, mierda. Quiere anudarlo.
Es suyo, piensa, ¿por que mierda no puede anudarlo?
¿Por que carajos no esta marcado por su maldito alfa?
Esta enfurecido y ciego hasta ese punto, Armin apenas lo nota mientras es ferozmente penetrado y sus ojos asi como consciencia están nublados de placer.
Eren esta tan enojado y lo siente tan dentro, que no lo duda, pese a lo cerca que esta del orgasmo, empuja el pecho de Eren, conmocionándole de sorpresa pero no lo suelta, Armin patalea para ser soltado y Eren lo deja en el suelo con cuidado, mas, su furia incrementa, no podría hacerle daño a su omega ni cegado de ira, pero ser rechazado bajo esas circunstancias estaba poniendo a prueba todo lo que podía mediar. Su resentir se convirtió en sorpresa una vez mas, Armin se apoyo de manos en la pared y le ofreció volver a penetrarlo, de espaldas y contra la pared, Eren no lo rechazo, de hecho, instintivamente lo acorralo y apreso sus muñecas, en caso de que quisiese volver a huir, no podría una segunda vez; lo penetro y reitero el ritmo, golpeando sus cuerpos contra la pared, metiendo sus dedos en la boca del omega que los lamio como si fueran caramelos, como si lo que tuviera en la boca fuera la polla de Eren y no sus dedos.
Los gritos ahogados adquieren un tono de suplica, de sollozo constante y tortuoso, Armin estaba por venirse.
"¡M-marca... Márcame, por favor, por favor...!"
Ah... Así que por eso había querido hacerlo de espaldas...
Eren, tan al limite como el rubio, le hizo acomodar el cuello con algo que en otras bocas seria llamado violencia, pero fue un toque suave para el omega que brinco de extasis al sentir los colmillos rozando su nuca.
¡Si, si! Nada mas existe en ese momento para Armin y eso es todo lo que desea, solo eso, una marca, un nudo... Y por ello, cuando ambos caen en el orgasmo, Eren no muerde su nuca, sino su hombro, mientras no puede evitar llorar de ira y tristeza.
Armin estaba en celo, eso era todo, y aunque no fuese así, ¿Cuál seria el caso, si al final Mikasa lo asesinaría como esta escrito?
<<Te amo, Armin>> Piensa, escuchando a Armin ponerse a llorar en silencio, asumiendo que era porque su celo no había sido sellado con un alfa desahuciado.
Armin quedo inconsolable el resto del tiempo, pensando que al final, nada fue correspondido.



Eremin. One-shot. Omegaverse.Stories to obsess over. Discover now