Rocadragón
109 d. C.
El nacimiento del primer hijo jamás se olvidaba.
—Será un gran dragón, estoy segura… —susurró la mujer entre jadeos de dolor—. Un guerrero, igual que su padre.
Un leve grito escapó de sus labios mientras una de sus doncellas intentaba tranquilizarla.
—Ya está dándole problemas desde ahora, mi señora. Tal vez realmente sea igual a su padre —comentó la joven con nerviosismo.
—Debe pujar —ordenó el Gran Maestre.
La princesa reunió fuerzas y obedeció.
El llanto de un recién nacido llenó la habitación segundos después.
Un nuevo dragón había nacido.
Las puertas se abrieron de golpe.
—¿Qué es? —preguntó un hombre entrando apresuradamente.
Había emoción en su voz. Ansiedad.
El Gran Maestre tomó al bebé y sonrió levemente.
—Una niña, mi príncipe.
Todos los presentes sabían cuánto había deseado un hijo. Un heredero. Sin importar el sexo, anhelaba un niño al cual amar.
Y en cuanto la vio… quedó completamente maravillado.
Tomó a la pequeña entre sus brazos con una delicadeza inesperada en alguien como él. Observó cada pequeño detalle de su rostro.
El cabello plateado dejaba claro que aquella niña era sangre pura de Valyria.
Pero cuando la recién nacida abrió lentamente los ojos, el príncipe se quedó inmóvil.
Aquellos ojos…
No podía distinguir aún el tono exacto bajo la tenue luz de las velas, pero sabía una cosa:
No eran normales.
El Gran Maestre también los vio.
Y palideció.
—Los dioses… —murmuró, dando un paso hacia atrás.
Pero el príncipe sonrió orgulloso.
—Los dioses la han bendecido.
—Dámela… —pidió la madre con voz cansada.
Su esposo llevó a la bebé hasta ella y la acomodó cuidadosamente sobre su pecho.
La mujer observó los extraños ojos de su hija y sonrió con ternura.
—Son hermosos…
━━━━━━━━━━━
UN AÑO DESPUÉS
—Queremos que tu hija sea prometida a mi hijo, hermano —declaró el rey Viserys mientras levantaba su copa—. Cuando nazca, por supuesto.
—Sería un honor, su majestad, pero… —intentó hablar Aerys, la madre de la niña.
—Mi hija ya ha sido comprometida —interrumpió el príncipe Baelon con firmeza.
El salón quedó en silencio.
YOU ARE READING
Rhaella (Aemond Targaryen - Cregan Stark)
FanfictionEl deber y el querer son dos cosas completamente diferentes. Porque... yo debo casarme con Cregan Stark, pero quiero casarme con Aemond Targaryen. Son cosas distintas. Y debo elegir qué es lo mejor para mí. -Destruiría este mundo y mil más, solo si...
