Intro

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Era sorprendente como las cosas cambian para una persona y otra, así las personas estén en las mismas situaciones, incluso si son de la misma sangre; porque aquel muchacho, recordaba con claridad que no fue igual para su hermano, como para él.

No se les permitían las mismas libertades. Mientras que Jimin tuvo que tener estudios sobre el bordado, la lectura, poesía, canto, piano forte, idiomas, geografía y sin fin de clases de etiquetas, su hermano mayor gozo de una hermosa educación en finanzas, idiomas, administración, matemáticas, esgrima, equitación y todo lo que un alfa merece, siempre teniendo la oportunidad de salir a conocer el mundo, dedicarse al arte o simplemente teniendo lo que todo omega desea... libertad, incluso cuando esos alfas tenían un apellido en sus hombros.

La razón por la que esto es un verdadero debate en su cabeza, es gracias a que mientras su madre alfa estaba emocionada hablando de los negocios familiares con su hermano, Jimin estaba en otro sillón escuchando a su padre hablar sobre cuantos trajes tendría que usar para esta temporada, mientras que a la lejanía, se oía la conversación de los otros dos.

Una horrible manera de dejar en claro que nunca pertenecería a ese tipo de conversaciones donde podría aportar más que solo una sonrisa, para que los alfas pudieran sentir que eran elocuentes e inteligentes.

Podría hacer más si se lo permitieran.

— Hijo, no estás poniendo atención — su padre lo miraba con decepción, quizá, tristeza, estaba emocionado que su único hijo omega estuviera a punto de salir en sociedad.

Los duques Kim eran sus padres. Una familia que siempre había sido bastante respetada en cada generación y esta no era la excepción, dotados de tan solo dos hijos: el mayor, Seokjin, el primogénito heredero de todos los bienes, negocios y la fortuna que las generaciones pasadas dejaron y que las futuras eran las encargadas de mantenerla, y al final estaba Jimin, un omega que solo le quedaba debutar en sociedad.

— Lo siento, creo que estoy nervioso de hacer un nuevo guardarropa, antes solo me preocupaba para que me gustaran a mí, ahora deben gustar a todos, sobre todo a las personas que estén buscando cortejarme — el joven sonrió tomando las manos de su padre quien parecía complacido por esa respuesta.

— Serás el omega más hermoso de esta temporada.

Jimin no podía creer eso, no cuando las inseguridades estaban a flor de piel.

— Eso es cierto — Seokjin se acercó pasando su brazo sobre los hombros de su hermano dando palmadas suaves — todos envidiaran tu belleza, además de tu porte, sin olvidar que esas y esos alfas que quieran cortejarte se sentirán intimidados por todos tus conocimientos y de los tantos idiomas que sabes, inclusive podrás insultarlos en cualquiera que no sepan.

Jimin se rió un poco por eso, como un murmullo, porque era de muy mala educación soltar carcajadas en público.

— Seokjin, no le des consejos inapropiados a tu hermano.

El omega maldijo en su mente, pues ellos no tenían que limitarse con las palabras, mientras que la mayoría de los señoritos y señoritas tenían que mantener la compostura y nunca ser groseros.

— Lo siento, padre — se acercó a él dejándole un beso en la cabeza — pero Jimin es muy capaz de poner a cualquiera en su lugar.

— Basta de esas ideas tontas, su cabeza se llenara de barbaridades, solo vete, tengo mucho que hacer con tu hermano.

— No tienes que ser tan duro con eso, Jimin esta muy bien preparado para lo que sea que venga — la voz de su madre fue dulce, pero dura.

Su padre por otro lado prefirió callar, parecía que la presencia de la cabecilla de la familia no era del todo cómoda para el duque.

KRONEWhere stories live. Discover now