28 de octubre de 2022
Sabe que va a morir, no hay que pueda hacer.
El tren ya viene y el ruido se ha convertido en silencio.
—Perdóname… Amy.
15 de diciembre de 2021
Un estruendo proveniente de la cocina y un humo negro invaden la casa.
—¡¿Qué carajo fue ese ruido?!
—¡nada, solo se me cayó un plato!
—¡¿un plato?! ¡mis huevos!
Un segundo después, un hombre aparece por la puerta de la cocina.
—Dios… sabía que no podía confiar en ti.
—Perdón papá, me distraje un momento —. Dice la chica con cara de preocupación.
Está sosteniendo en la mano derecha una bandeja metálica con grumos negros que tal vez fueron panes en su anterior vida; en la mano izquierda sostiene su iPhone de carcasa rosada con sandias.
—Todo es por culpa de ese maldito celular.
—Perdón, enserio. Es que eme acababan de llegar unos documentos importantes del colegio, y me distraje pensando que solo sería un momento-. Dice Amy tratando de ocultar semejante mentira que acaba de soltar.
—Pues ya vez lo que paso. Ya no sé que hacer contigo... si tan solo tu madre estuviera acá…
—No papá… ahí va de nuevo —. piensa la chica entristeciendo la mirada.
—Ya lo había pensado antes— continua el padre— y creo que lo mejor será mandarte a un RPNM.
—¿RPNM? ¿Qué es eso?
Silencio.
De pronto, la expresión de confusión se torna en horror al recordar una vieja propaganda de un programa local donde (según ella), promocionaban un tratamiento psiquiátrico para jóvenes.
—Es un reformatorio para niños malcriados, queda a unas cuantas horas de acá y creo que podrías venir a visitarme en las fechas especiales. Funciona como un internado, pero como ahora mismo, para casos especiales.
—No.
—¿Qué?
—No.
Mientras el padre hablaba, ella ha estado inmóvil. Mirándole la cara sin expresión alguna. Algo debe estar pasando por su cabeza ahora mismo, algo que no debe ser nada fácil de procesar, será solo el hecho de que ahora tendrá que vivir en un loquero o ¿acaso es algo más?
—No me importa si estas de acuerdo o no — continua el padre, pero ahora con un tono más severo y decidido— ya lo he pensado demasiado con lo que has venido haciendo estos últimos meses. En verdad no sé qué hacer contigo, ¿tienes idea de lo preocupante que es recibir llamadas del colegio diciendo que otra vez estás metida en problemas?
—Mamá no estaría de acuerdo —. Dice Amy volviendo a la realidad— he estado mejorando mi comportamiento, y no creo que merezca esto —. Cada vez es más difícil hablar, tiene un nudo en la garganta y las lágrimas están a punto de brotar de sus ojos— solo quería ayudarte, papá. Por favor no hagas esto.
—¡lo sabias Samanta! ¡sabias lo importante que era este trabajo para mí! ¡esta panadería es lo único que nos queda de tu madre y lo único que estas logrando es destruir su memoria!— cada vez más exaltado, continua— entiendo que esta sea tu forma de afrontar la situación, pero para mí también ha sido muy difícil. Después de todo, he tenido que ser el padre que nunca fui...
Everything i wanted~
El monologo del hombre es interrumpido por un pequeño tono de llamada proveniente del celular de la chica.
—Será mejor que contestes.
Ella solo está ahí, de pie, mirando la pantalla del celular mientras las lágrimas se deslizan por sus mejillas haciendo pequeñas manchas en el teléfono.
—Tengo un alcalde con el que disculparme. Hablamos luego.
Ricardo se da la vuelta y se dirige hacia la salida. Amy sigue estática, sin saber que está pasando. Quiere explotar, tiene que hacerlo. Ella no es una persona que tienda a guardarse las cosas para lego culparse de todo, prefiere decirlas en el momento o no decirlas nunca. Esa actitud la ha llevado a tener muchos problemas y ha perdido amistades, pero ella sabe que es su única forma de volver a caer…
—Espera —. Respira, se seca las lágrimas y continua- ¿no puedes siquiera fingir que me entiendes? ¿no has pensado en cómo me siento? ¿en cómo siento que a veces las personas tienen razón? ¿en por qué siempre me meto en problemas? ¿en lo que pasa por mi cabeza cuando... cuando llegan estos pensamientos autodestructivos e intrusivos? ¿con el espiral de emociones? ¿con el silencio ensordecedor que…- se detiene para respirar, ya que hablar mientras llora no le resulta del todo fácil y aún menos con ese nudo en la garganta imposible de tragar— Solo quería hacer algo para ayudarte, pienso que soy una carga para ti, aunque todos los días doy lo mejor para que puedas decir que… que te sientes orgulloso de mi.
El padre no sabe que decir, solo quiere seguir ignorando sus emociones como siempre lo ha hecho e irse, pero siente que tiene que hacer algo, algo para cambiar.
Hace un gesto de hablar, pero se queda con la boca abierta.
No tiene ni idea de que decir y tampoco quiere.
Tal vez si es bueno ayudar a su hija, pero no hoy.
Da media vuelta y se resigna a irse. No tiene idea del daño que le está causando a esa pobre chica.
Amy esta con la cabeza en alto, pero no significa que este orgulloso de sí misma ni mucho menos, solamente odia que su padre vea debilidad en ella y evita romperse.
No se encuentra bien, pero no le importa. Sabe que dormir pocas horas y no comer le están pasando factura, le duele la cabeza y cree que está a punto de desmayarse.
El sonido de la puerta cerrándose es lo último que recuerda.
YOU ARE READING
el asesino de la mariquita
Teen Fictiondesde que mi madre murió, nada ha vuelto a ser lo mismo. tengo una vida normal y creo que puedo llegar a graduarme sin problemas, pero... cada vez más gente de mi pequeña ciudad muere. ¿serán coincidencias o algo me ata a todo esto? el amor es l...
