Capitulo 1

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Andrew

Me encontraba en la sala de mi casa, sentado en el sofá, observando el techo pensando en como seria mi día. Tome mis llaves junto con mi mochila ya con mi uniforme puesto, aun tenia el cabello mojado ya que había salido de bañarme, unte gel en mis manos y lo pase por mi cabello haciéndolo hacia atrás para después pasar el peine, juguetee un poco con mi reflejo en el espejo me sentí muy atractivo, sonreí me acerque a la puerta de mi casa, di un pequeño suspiro y salí de ahí.

Sentí el sol tocar mi piel y mi rostro, no era algo que me agradara mucho, odiaba el sol, así que trataba de asegurarme untando bloqueador solar en mi cuerpo.

Llegue a la parada de autobuses, tenia que esperar el autobús que me llevaría a mi preparatoria, era muy lento ya que no había muchos autobuses que me llevaran a la preparatoria, eran muy escasos, tenia que salir todos los días a una hora especifica para así llegar temprano, 5 minutos después lo pude observar, extendí mi brazo junto con mi mano y le pedí la parada.

Una vez arriba del autobús, tome los auriculares de mi mochila conectándolos a mi celular y llevándolos a mis oídos, escuchando "Como me encanta" de "Kevin Kaarl", aquella canción hacia que me sintiera muy bien era muy pegajosa, amaba a ese cantante, su voz era muy bella, hacia que sintieras lo que decía la letra, si la canción era triste te ponía triste, si era feliz te ponía feliz, para mi eso es lo que le daba el toque a Kevin, su música era muy profunda, haciendo que también te sintieras identificado con la letra, su forma de tocar la guitarra era única, tan relajante.

Aun quedaba mucho camino para llegar, saque de mi mochila un libro que mi padre me regalo, "Las 48 leyes del poder" el decía que mejorar la mente y ser mas sabio, es fundamental en la vida, para luchar contra cualquier persona o cosa que se interpusiera en tu camino, el libro es muy bueno para mejorar, pero también te puede corromper.

Algunos de los mejores asesinos o estafadores del mundo, habían aprendido de este libro, pero también habían personas que fueron muy exitosas por el aprendizaje de este libro.

En un abrir y cerrar de ojos llegue a la escuela, baje del autobús, suspire un poco y seguí mi camino, entre y pude ver a lo lejos a mi mejor amigo Eliot.

-¡Hermano! ¿Como estas? -Pregunto alzando la voz-

-Amm bien, gracias -Conteste-

-Joder amigo el día de ayer, Emma organizo una fiesta espectacular, esa chica es toda una bomba desearía que fuese mi chica y comer a ese bombón todos los días, deberías a ver ido termino a las 5 de la mañana, me siento jodido y con mucho sueño pero fue lo mejor-. Realmente a mi no me gustan las fiestas, son una perdida de tiempo, pero me parecía muy gracioso como Eliot a estado tan enamorado de Emma desde la secundaria, se emociona tanto y aquella chica ni siquiera sabe que existe. -Me burle de el un poco-.

-No perderé las esperanzas, algún día la tendré rendida a mis pies ante mis encantos.

-Lo que tu digas -Conteste con sarcasmo-

Llegamos a el aula y al parecer llegamos tarde a lo que la maestra nos llamo la atención, pedimos una disculpa y nos dejo pasar.

La maestra enojada parece una rana -susurro Eliot-. Quería reírme por que era cierto, agache mi cabeza y apreté los labios para no reír. -Mira, mira ahí esta Emma, joder es tan sexy-. Gire la cabeza hacia su dirección frunciendo el ceño.

-¿Que? ¿Por que me miras así? No me puedes negar que lo es...

La verdad es que esa chica no lo era, es la típica popular que todos aman por su físico, es muy egocéntrica, para ella si alguien no la ama o no la conoce es el fin del mundo y no hablemos del maquillaje que usa, parece payaso, pero a mi mejor amigo le gustaba así que no podía decirle eso. Si es muy sexy -conteste-.

Mientras Eliot estaba en las nubes pensando en su amor platónico, tenia que terminar el trabajo de la maestra Martita, realmente su nombre es "Martha" pero así la apodaron, me parecía lindo, me apresure lo mas que pude para terminar el trabajo, cuando la jodida campana del receso timbro, golpee un poco la butaca por el impulso de enojo y desesperación al escuchar a la maestra decir, "se acabo el tiempo ya no acepto trabajos" maldición -susurre-.

Tu Si Eres RealWhere stories live. Discover now