Aunque ya han pasado varios meses de esa amarga verdad, no he podido volver a sentirme bien. Sobretodo por lo que descubrí hace unas semanas:
Estaba en el trabajo, el día transcurría normal, hasta que levanté una caja de tuercas que iba a acomodar en el almacén. Cuando me agaché y volví a enderezarme, sentí un dolor muy fuerte en el vientre. No era un cólico, era algo más fuerte que comprobé cuando Camila gritó al verme; mi entrepierna estaba sangrando.
Mis compañeros llamaron a una ambulancia y se hizo un verdadero tumulto, que me da vergüenza recordar.
Llegué al hospital, el doctor me revisó y me dio la noticia: “Elisa, tuviste un aborto espontáneo”. Esas palabras siguieron resonando en mi cabeza por bastante tiempo.
Al parecer la canallada que había hecho Marcos, si tuvo consecuencias. Con todas las emociones que traía cargando, no me percaté de que estaba embarazada. Tampoco recuerdo haber tenido síntomas.
En un principio, la noticia me cayó como balde de agua fría; el mismo día que me enteré de mi embarazo, perdí a mi bebé. Me tardé varios días en asimilar ambas noticias.
No puedo explicar cómo me sentía; era una combinación de enojo, tristeza y unas ganas incontrolables de llorar. Definitivamente me sentía muy mal.
Después de darle vueltas al asunto, me hice a la idea de que esto fue lo mejor, tanto para mí como para mi bebé. ¿Qué le iba a decir cuando me preguntara sobre su padre? ¿Cómo reaccionaría al saber que fue producto de una violación? ¿Cómo le iba a explicar que su propia tía asesinó a su padre? Indudablemente, fue lo mejor.
Ante esta situación, Xóchitl a sido una gran compañía para mí. Debo confesar que ella me ha tenido bastante paciencia para podernos comunicar, pero lo hemos logrado. Sigo siendo un poco lenta para decir una frase en lenguaje de señas, pero, poco a poco voy fluyendo.
He aprendido varias cosas sobre ella: su nombre es Xóchitl Garduño, tiene 19 años, es hija única y viene de un pueblo bastante conservador. Su madre falleció cuando ella recién cumplía 9 años, y su padre se casó con otra mujer a los dos años de esa pérdida. Desde que su madrastra llegó a su vida, su padre cambió mucho con ella. La bonita relación que tenía con él se destruyó por completo.
Las peleas eran constantes, su padre comenzaba a reprocharle su discapacidad, cosa que nunca antes había hecho. Y la causante de todas esas actitudes era su madrastra; estaba celosa de Xóchitl, quería ser la única mujer en la vida del señor Garduño. Estaba “loca de amor”.
Desafortunadamente, su madrastra logró convencer a su padre de que la corriera de la casa, cosa que el hombre estúpidamente hizo.
Xóchitl estuvo bastante tiempo pasando de casa en casa, con los pocos amigos que tenía en el pueblo. Le era muy difícil comunicarse con los demás y, por ende, conseguir un lugar donde vivir; Incluso, durante algunos días, estuvo viviendo en la calle. Para su fortuna, Lía la encontró y le ofreció vivir con nosotras. Ella también le ayudó a conseguir el trabajo en la mensajería.
Gracias a que me contó su historia, nos hemos convertido en muy buenas amigas; ya no es una simple inquilina. Nos tenemos mucha confianza, pero aún así, no he podido contarle lo que pasó con mis hermanas. Hay cosas que sencillamente no se pueden contar a los amigos.
Sé muy bien que Lía fue su amiga antes que yo, y por eso era obvio que me iba a preguntar por ella cuando dejó de verla. Me he limitado a decirle que se tuvieron que ir por un compromiso, pero no logro convencerla de ello.
Hablando de mis hermanas… no voy a negar que las extraño, en verdad me hacen falta; quisiera verlas todos los días, comer con ellas, contarles cómo estuvo mi día, abrazarlas… pero, también es inevitable recordar todo lo malo: sus constantes peleas, las cosas que me han ocultado y de lo que han sido cómplices.
Realmente he pensado mucho en ellas y me preocupan bastante; no sé dónde están viviendo, si siguen trabajando, si han comido bien… No puedo evitar pensar que, por el momento, son la única familia que tengo. Aunque tampoco estoy segura de volver a verlas de la misma manera… Supongo que les tengo un amor--odio.
YOU ARE READING
Trillizas (2da parte)
Mystery / ThrillerElisa buscará a la poca familia que le queda, aunque eso supondrá recordar, y enfrentar, su pasado.
