Marinette 1

292 8 6
                                        

—One shot

—One shot unisex (tu eliges el género que quieres que tenga tu personaje) 

—Si no has visto la 4 temporada, LARGO.

Primer encuentro.

La emoción recorría cada parte de ti, desde la cabeza hasta la plantilla de los pies. Tu respiración estaba exaltada, tus piernas inquietas, tus manos temblorosas. Ya no sabías si era emoción o un paro cardíaco. Pero de algo si estabas teniendo en cuentas, tenías que estar en confianza contigo mismo. 

Tenias que mantener control y compostura, no querías que tu primera impresión fuera un desastre, así que decidiste mantener en el mejor control que pudieras. No querías que todos pensaran que eras una persona mal de sus facultades mentales.

Hoy era el gran día, justo en estos momentos estabas frente en el Colegio Françoise Dupont. Justo en la entrada, la cual era magnífica. Podias  notar que justo frente del edificio tiene ocho grandes ventanas arqueadas, cada una ligeramente insertada con un diseño de rayas por encima de ellas. Bastante bien diseñadas a tu parecer. Los escalones que conducen a la puerta de entrada se ensanchan al acercarse a la vereda y viceversa hacia la entrada. Las puertas dobles de entrada son de roble oscuro, con asas de color gris. Por encima de las puertas hay una bandera blanca con contorno rojo colgando. Encima de la bandera hay una gran ventana circular, cuatro ventanas rectangulares y una ventana circular más pequeña a cada lado.

Vaya, si tenías una gran visión desde donde estabas. Con una sonrisa de par a par entraste al colegio. Al entrar lograste ver a muchos estudiantes en el patio. 

El gran patio estaba compuesto por lo que era la entrada al patio tiene un patrón diagonal de cuadros blancos y negros, con un diseño crema debajo. A cada lado de las puertas de entrada hay un banco de madera y dos pizarras.

El patio se compone de cemento gris con líneas blancas pintadas para hacer una cancha de baloncesto. Deporte que te gustaba practicar en tus tiempos libres. A ambos lados del patio hay un aro de baloncesto. También hay unas escaleras verdes de metal a cada lado del patio, que llevan a las aulas del segundo piso. Al lado de las escaleras están los pilares de soporte verdes, apoyando las plataformas arriba.

 Justo a lado de uno de los soportes verdes lograste ver a dos personas. Una adolescente de pelo azul, y a otra con pelo castaño. La de pelo castaño traía lentes, la chica tenia  piel morena y ojos café dorados. Su cabello era ondulado de color café con puntas anaranjadas que le llega hasta los hombros. Encima de su ojo derecho tiene un lunar pequeño. Parecía de rasgos provenientes de la India pero mejor decidiste no sacar conclusiones con tan solo verla. 

Justo a lado de ella se encontraba una hermosa adolescente, una chica demasiado esbelta, de estatura  media con cabello azul oscuro, de reflejos azules, que siempre lleva recogido en dos coletas. Ojos color celeste y pecas claras a ambos lados y en el puente de la nariz. Aún recuerdas perfectamente su atuendo de ese día, un blazer gris oscuro con mangas remangadas; el interior del blazer está forrado en blanco con lunares rosas y tiene un ribete negro. Debajo, llevaba una camiseta blanca con costuras negras y un diseño de flores debajo del cuello. El diseño en sí tiene flores rosas y hojas negras. Viste jeans remangados rosas y bailarinas rosas con suelas rojo oscuro. Ella usaba  delineador de ojos alrededor de sus ojos. También lograste ver que tenía unos aretes, bastante lindos color negros. Pero no les diste importancia.

Tu eres una persona bastante segura de ti misma, así que sin dudar te acercaste a esas dos chicas, llegaste por detrás de ellas y las saludaste.

—¡Hola!— gritaste con gran entusiasmo.

Eso logró asustar a las dos adolescentes, las cuales te vieron un poco nerviosas, al parecer estaban hablando cosas entre ellas. Casi se les baja la presión al escucharte dar ese grito.

—¿¡QUE TANTO ESCUCHASTE!?— grito la peli azul aterrada al verte.

Tu solo bufaste al aire, pero al ver que en realidad estaban preocupadas entendiste que no tenías que estar bromeando.

—Tranquilas, no escuche nada,— dijiste con una un poco amarga. Vaya si que habías dado una horrible impresión de ti.

Ayla se relajó un poco y te sonrió.

—Perdona  por eso, es que mi amiga es un poco paranoica con todo,— dijo la de cabello castaño.

Marinette no dudó en quejarse de lo que había dicho su amiga, así empezó una pequeña discusión entre ellas.

Tu solo las mirabas en silencio pero manteniendo tu dulce sonrisa.

Ya había sonado la campana, tu ya habías ido a tu clase, bueno a tu nueva clase. Ya que tu eras la persona nueva en aquel colegio y muchos mantenían sus dudas sobre ti. ¿Como eras? ¿Eras como la rubia desquiciada? O ¿eras diferente." Te sentaste en tu asiento, mirabas el suelo como si estuvieras nervioso por aquella situación. La maestra te vio y te hizo presentarte delante de toda la clase. Tu solo te presentaste, dijiste tu nombre, tu edad y de dónde venías. 

Marinette se sonrojó un poco al saber un poco más de ti, pues para ser sinceros desde que te puso el ojo encima le llamaste la atención.

Las clases terminaron y tu hiciste lo que tenías que hacer. Te inscribiste en el club de arte, en esgrima y en todo lo que te intereso. Después de todo eso fuiste a el parque de la ciudad. Al estar ahí te sentaste en la banca mirando el cielo con una dulce sonrisa.

Lo que no sabías es que ahí había una chica, viéndote a lo lejos. Era aquella dulce adolescente peli azul.  Tu no lo sabías, pero todo el día Marinette estuvo siguiéndote el rastro todo el día. Vaya miedo que daba esa chica, pero tú ni en cuenta.

Pero lo que tú no sabías en ese momento, es que desde ese día algo cambio todo.

MLB One ShotsOù les histoires vivent. Découvrez maintenant