"But i will spend the rest of my life trying to figure out how to kill you and every legacy like you".
Sus lágrimas no paraban de caer, nublándole la vista de la carretera, pero aún así Juliette no quiso detener el auto y al contrario, siguió avanzando a quién sabe dónde. Lejos, como así le había dicho Calliope que se mantuviera, lejos de ella y de su familia. De todas formas no existía manera de causarles más daño, porque lo que había sucedido esa noche rompió el núcleo de los Burns y el de su relación con su bella Calliope.
Tocó, no, golpeó el claxón. Por poco y se estrella contra una camioneta más grande, entonces apretó el volante y aceleró, quería irse. Lejos, lejos de la ciudad y el barullo de las calles y más importante, lejos de los recuerdos que provocaban su interminable llanto. Juliette sintió su cuerpo en combustión, su pecho y sus mejillas hirviendo, "¿así se siente tener el corazón roto?" .- pensó. Apenas y podía mantener sus labios pegados ante cada sollozo y gruñido que salía descontrolado de su cuerpo.
No podía volver a su casa, ni con Ben ni con nadie. Le había dicho a Calliope que le estaban dando a su hermana Elinor justo lo que ella quería, lo que las dos familias querían, pero ya no sabía si todo eso había valido la pena. Traicionó a su hermana por amor, y miren a dónde la había llevado. Tal vez si nunca hubiese conocido a Calliope Burns, habría amado con moderación y no estaría sintiendo tanto dolor.
Pero, ¿podían culparla? Enamorarse de Calliope había sido muy fácil, cuando la vio por primera vez sintió un cosquilleo en el estómago que la hizo suspirar y sin que pasase mucho tiempo, empezó a fantasear con ella y lo que podrían ser. Porque desde el inicio Juliette sabía que lo suyo con Cal pasaría tarde o temprano, simplemente lo sentía, en sus sueños y en sus miradas desde el otro lado del aula de inglés. Sin embargo, Calliope le había prometido que su corazón estaría a salvo con ella y acababa de romperse en pedazos. Ya no podía confiar en el destino.
Eso era en lo que su subconsciente pensaba, ahora lo que realmente tenía Juliette Fairmont en su mente no podría ser articulado del caos que había en la misma.
Dolor. Ira. Cualquier emoción negativa que existiera estaba golpeando su mente sin reglas, sin rounds, todos al mismo tiempo haciendo que la joven no pudiera sacar su mente de ella.
De pronto escuchó un grito desgarrador y supo a quién pertenecía. Aún seguían conectadas, a pesar de todo, la conexión entre ellas era demasiado fuerte. Golpeó una vez más el claxon, esta vez para callar su grito y subió el volumen de la radio. Si la seguía escuchando debido a sus habilidades de vampiro, se volvería loca y querría regresar a buscarla y reconfortarla entre sus brazos, pero no podía, ella era causante de todo ese dolor y Calliope la echó de su casa y más probablemente también de su vida. No quería verla.
Sin querer, había conducido a un lugar que le traía muchos recuerdos, al bosque de Savannah. Bajó del auto y caminó, como si hubiese ido ahí antes un millón de veces, hasta el árbol que vio su amor con la joven cazadora florecer. Los ojos azules se abrieron y los sollozos pararon, el árbol estaba irreconocible, ya casi no tenía hojas, todas estaban en el suelo y lo más extraño era que seguían estando en su color primaveral. Sin fuerzas se dejó caer sentada en la falda del árbol y secó sus lágrimas con las mangas de su camisa. Después de matar a Cook su salud había mejorado muchísimo, pero en ese preciso momento tenía una apariencia pálida y ojerosa como antes de su primera muerte. Entonces, agudizó sus sentidos, traicionándose, para verificar que Cal estuviera bien. No escuchó nada, tal vez era la distancia, seguro se había alejado demasiado, no lo sabía, esa vez en que su padre, en un estado errático por la mordida de la Malkia, las llevaba en su auto no prestó atención al tiempo que pasó, tan solo en Calliope a su lado.
A todo eso la había llevado la locura de su primer amor.
Rió, con tristeza y desgano. Ya no estaba llorando, pero no se sentía mejor. El hueco en su pecho expandiéndose la hacía sentirse mareada.
De pronto, algo pesado y duro le golpeó la cabeza. Un durazno. En cualquier otra situación le hubiese causado gracia que aquella fruta le cayera justamente en la cabeza, pero su olfato fue más rápido y sus colmillos se mostraron.
Sangre.
¿Por qué en el nombre de Lilith estaba oliendo sangre?
Giró la cabeza hacia los lados y vio la silueta oscurecida de un hombre cerca del lago. Se acercó a él con cuidado de que no la escuchara mientras limpiaba la tierra que se había pegado a sus pantalones. Parecía estar borracho por su presencia tambaleante y su olor.
—¿Hola?
Plaf.
No le dio tiempo a auxiliarlo y su cuerpo cayó contra el suelo mojando su cabello con agua.
—Mierda.
Intentó encontrar algún latido, pero fue en vano, estaba muerto. Volteó su cuerpo para ver su rostro y por suerte no lo reconoció. De pronto lo sintió. Esa hambre repentina y devastadora que controlaba su cuerpo. Se negaba, no quería faltar el respeto al cuerpo de aquel hombre, no después de lo que hicieron ella y Elinor fuera del club.
Apretaba los ojos con fuerza e intentaba tragar la poca saliva que tenía para que su garganta dejara de sentirse seca y sus colmillos se escondieran; sin embargo, no daba resultado. Tenía que pensar en algo que trajera su humanidad devuelta o sucumbiría a su cruel naturaleza.
Calliope.
Su garganta se encendió en llamas y de sus ojos, aún cerrados con tanta fuerza como le era posible, se rebalsaron lágrimas de sangre. Sin querer ver lo que estaba a punto de cometer, liberó su instinto y clavó sus colmillos en la muñeca del hombre y bebió. Bebió hasta ahogarse y tiró sus ojos hacia atrás del placer que estaba sintiendo, era tanto que su corazón estaba latiendo rápido y le costó recobrar el aire. Hasta que se vio. Vio su reflejo en el agua y sus ojos se llenaron de miedo y dolor al ver la sangre de ese pobre hombre en su boca chorreando de sus colmillos.
Había perdido su humanidad por un segundo. Por muy injusto que fuera, solo un segundo bastó para cometer esa atrocidad. Al fin y al cabo Calliope tenía razón, Juliette Fairmont era un monstruo.
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Bueno, hasta ahí, pueden darme ideas para otras mini historias y eso, obviamente no todo va a ser igual de triste y no sean mal@s con la portada xd
Adiós y vean la serie ctms <3
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Calliette One Shots - First Kill -
VampireMe enganché a la serie terrible porfa véanla para que la renueven Hago one shots porque tengo ganas de escribir sobre ellas dos pero tampoco una historia de 50 capítulos, pueden hacer pedidos en los comentarios y así, espero les guste :)
