Chapter 1: Encuentro

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      Era una noche tranquila como cualquier otra, en la que un chico llamado Jeff estaba muy aburrido y decidió conectarse en una aplicación nueva que había descargado en su móvil, la cual estaba muy de moda en aquella época. No le parecía nada del otro mundo, solo un chat como cualquier otro, la única diferencia era que la interacción entre las personas era mucho mayor que en cualquier otra que hubiera visto. Allí entró en varios grupos de chat e hizo muchos amigos virtuales aunque ni siquiera se molestaba en recordar sus nombres porque sabía que nunca les vería, eso no le disgustaba, de hecho le tranquilizaba porque sabía que cuando le conocieran en persona se decepcionarían debido a que su forma de ser no se parecía en lo absoluto a la que ellos habían visto en aquel mundo virtual.
        Las conversaciones monótonas y simples de los grupos que encontraba le aburrían, así que decidió ponerse a ver los perfiles de las personas en ellos, miraba uno por uno para ver si encontraba a alguien interesante pero todos le parecían igual. Mientras buscaba se detuvo por un segundo y se quedó pensando, no en algo  en especial, solo con la mente en blanco mientras miraba una foto. La chica que aparecía en ella le intrigaba, no sabía porque, solo sabía que quería conocerla, así que decidió escribirle un ‘Hola’. Fue entonces cuando todo comenzó a cambiar.
        Él sabía que sería extraño que un desconocido le escribiera así de la nada pero eso no le detuvo, entonces ella le respondió con otro ‘Hola’. Eso le llenó de esperanzas y le hizo sentirse menos bicho raro, así que siguió con la conversación y poco a poco se fueron conociendo. Al principio cosas comunes que él estaba cansado de escuchar en los grupos pero por alguna extraña razón no llegaron a parecerle aburridas, al contrario, solo despertaban más su  interés por ella. Con el avance de la conversación descubrió que ella vive en el mismo pueblo que él, lo cual le resultó extraño ya que no la recordaba en lo absoluto y aunque no acostumbra a fijarse en las demás personas de seguro recordaría a una chica tan linda y más aun siendo en un pueblo pequeño. Pero decidió seguir adelante preguntarle su edad, a lo cual ella le respondió que tenía doce años y le preguntó a el cual era la suya.
         Se detuvo un momento y pensó que sería raro que una chica de tan solo doce añitos se llevara bien con un tío de diecisiete. Pero no quiso mentirle así que le dijo su verdadera edad, pero ella no se mostró impresionada en ningún sentido, esto le alivió  y decidieron seguir chateando. Pasaban las horas y se hacía cada vez más tarde pero no le daba sueño, solo quería saber más cosas sobre ella, una conversación tan interesante como esa no la había tenido nunca en su vida. Por desgracia al otro día él tenía que ir para la escuela a pesar de ser sábado y como tenía que levantarse muy temprano no pudo seguir, pero quedaron en escribirse de nuevo y reanudar los temas a la noche siguiente. Así que se despidieron y se fue a dormir, aunque no pudo pegar ojo, estaba demasiado emocionado como para permitirse quedarse dormido, creía que estaba soñando y no quería que cuando despertara todo hubiese terminado. Esa noche no durmió, se dedicó a ver anime y jugar videojuegos que era lo que más le gustaba. Al otro día sus compañeros le preguntaban si estaba bien porque traía unas ojeras enormes, pero a pesar de ello él estaba lleno de energía, como si hubiera estado enchufado a los cables eléctricos toda la noche.
              El día se le hizo horriblemente largo, pero el esfuerzo valió la pena. Llegó la noche, y allí estaba ella, en línea tal y como había prometido, allí se dio cuenta que no había sido un sueño y que no podía dejar escapar la oportunidad de seguir hablando con ella. Al reencontrarse todo fue mucho más cálido y reconfortante, no sabía porque, pero sentía algo raro cuando hablaba con ella, algo diferente y muy emocionante. La diferencia de edad era un impedimento claro para él, ya que solo era una niña a su lado, pero había algo que le impedía alejarse de ella, algo que le atrapaba, que le obligaba a dejarse atrapar.
           El tiempo pasaba y las conversaciones cada vez eran más extensas y personales, cada vez se iban acercando más de forma emocional. Era como si se conocieran de toda la vida a pesar de nunca haberse visto en persona. Esa emoción que corría por sus venas no se parecía a nada que hubiera visto antes, fue entonces cuando se dio cuenta que estaba enamorado. Joder, estaba completamente enamorado de una chica que nunca había visto en toda su vida y que solo la conocía desde hace un par de semanas por el móvil. Pero no se asustó, de hecho se entusiasmó mucho más, por fin había conocido ese amor que tanto había leído y visto en novelas y series.
       Los días pasaban y se iban acercando cada vez más, hasta que un día él le pidió que se encontraran, al principio ella hizo por negarse debido a que su familia la cuidaba demasiado, pero terminó accediendo, aunque no fue hasta un tiempo después que se lograron encontrar por primera vez. Cuando logró verla se quedó embobado era aún más hermosa de lo que jamás se habría  imaginado. Su rostro parecía tallado por los mismos dioses, y su cuerpo era algo sencillamente divino, sus ojos reflejaban una pureza que no se merece este mundo, y su caminar a pesar de ser algo tímido era hermoso como el volar de un hada.
       A pesar que no se veían muchas veces, sus escasos encuentros duraban horas según el tiempo ajeno, pero para él eran solo segundos, los mejores segundos de su vida, muchas veces deseó poder pararlo todo en aquellos instantes y quedarse así para siempre, pero esas cosas son imposibles, así que solo le quedaba seguir chateando cada noche hasta el cansancio mientras esperaba para poder reunirse de nuevo con ella.
     El tiempo pasaba y ellos cada vez se veían más seguido, así que el chico decidió hacerle una propuesta, que fuera su novia. Entonces ella se detuvo, y le confesó que ya tenía novio. Él se quedó en silencio, procesándolo todo sin saber que decir o hacer. Entonces ella le dijo que las cosas no estaban hiendo muy bien entre ellos y que quería separarse de él, pero no quería hacerlo de forma tan brusca para que no le afectara demasiado. El chico no entendió, sin embargo aceptó por el simple hecho de que no sabía que responder, solo sabía que el pecho le dolía y sentía que algo se rompía dentro. Sus encuentros siguieron ocurriendo, pero hasta el día  de hoy el chico no sabe cómo fue que aceptó ser el otro, solo sabe que la quería; y mucho. Y que no dejaría que se le escapara de entre las manos. Hasta que un día cuando ella fue a la casa de él y le dijo entre besos y abrazos que ya estaba soltera, que ahora podía ser completamente de él. El chico no sabía cómo contener su alegría, solo sabía que el momento por fin había llegado y que no podía ser más feliz.
          Entonces ella le dijo que su abuela le había dado un consejo, que no fuera a presentarse con otro novio tan pronto, que dejara que pasara un poco más de tiempo. Él entendió sin ningún problema, a pesar que todavía no podían estar juntos sabía que dentro de un par de semanas todo se arreglaría y se acabarían las barreras, por fin podrían ser felices, eso es lo único que pasaba por su mente, es lo que le hacía levantarse cada día y seguir luchando contra el tiempo. Pero sucedió lo que él nunca se esparaba………

Solo otra historia de amorWhere stories live. Discover now