- Tuviste un largo día Brick. Descuida, yo estaré bien, ahora descansa.
Le sonreí con todo el cariño que pude transmitir, y le quite unos mechones de pelo del rostro. Me quede allí, sosteniéndolo entre los brazos, como había hecho tantas otras veces.
Conocí a Brick Barmore el verano pasado. Él tenía 23 años, y yo 20.
Yo estaba cursando el tercer año de universidad, para ser matemático, como Louis, mi abuelo, quien me había inculcado su amor por esa ciencia desde los 13 años, y una vez fallecido, yo decidí seguir su legado para algún día llegar a ser tan brillante como él.
La verdad no hay muchas cosas que me describan, soy un hombre bastante común, desde las características físicas, hasta la personalidad; y antes de conocer a Brick, no creí que nada me hiciera realmente especial.
Ese 5 de octubre, después de salir de mi última clase, tenía planeado ir directamente a casa. Era el cumpleaños 15 de mi prima Eleonora, y seguramente necesitarían ayuda para preparar la cena y la decoración de su fiesta sorpresa, y tenía toda la intención de ir; pero estaba mentalmente agotado, quería estar solo y en un lugar silencioso y tranquilo, al menos unos minutos. Me desvíe del camino de siempre, para descansar un momento en la biblioteca, dado que casi nadie iba en ese horario, me pareció perfecto para ir a cerrar los ojos en alguna cómoda mesa mientras fingía leer algún libro.
Al entrar vi que en efecto, no había nadie. Busque la mesa más alejada, tome un libro grueso, de algún tema probablemente tedioso incluso de leer, y como había planeado, lo abrí frente a mí y apoye la cabeza en la mesa hasta quedarme dormido. Desperté al sentir mi teléfono vibrar un par de veces. Supuse que sería mi familia preguntando donde estaba, ya que alguien tenía que colgar las luces de colores en el techo; y dado que mi único atributo favorable para tal ocasión era mi altura, ese solo podía ser yo.
Deje el libro donde lo había encontrado, y comencé a caminar hacia la salida. De pronto, lo vi, un extraño chico con gorra y lentes de sol entre los estantes de la sección de medicina. Estaba tan distraído que no noto cuando su teléfono cayo en la descolorida alfombra. No pensaba detenerme a ayudarlo, pero me dije que me gustaría que si me pasara, alguien lo hiciera por mí; así que lo hice.
Levante su teléfono del suelo, y le toque el hombro para que volteara. Antes de darme tiempo a decir algo, comenzó a gritarme
- Bien, felicidades, me descubriste, si soy Brick. Si estás aquí para pedirme una foto, un autógrafo o para que vaya a una fiesta con tus amigos pierdes tu tiempo, ¡solo quiero que me dejen en paz 5 minutos!
Ese momento su reacción me pareció errática. Supuse que se trataba de un chico que había tomado de más; pero después fue que entendí el porqué de la misma.
Brick era un músico bastante conocido en ese momento. A sus cortos 23 años ya era un artista muy exitoso, seguramente millonario, más que todos los ricos y clase medieros del país. Lo habían descubierto a sus 16 años en un concurso de talento de su escuela, y desde entonces solo fue en ascenso. A sus 18 ya era lo suficientemente famoso como para salir a dar un par de giras por el país, y poco tiempo después, por muchos más. Ese día, y durante los próximos 11 meses, regreso a la cuidad, su ciudad natal, para volver a componer canciones para su nuevo álbum. En ese entonces, yo no sabía nada de eso, de hecho, ni siquiera lo conocía.
Tras superar el silencio momentáneo por el shock, al fin hable
- Solo quería darte tu teléfono, se te cayo hace un rato... disculpa si te moleste. No quiero una foto, autógrafo, ni nada en realidad, de hecho, no te conozco.
Voltee para irme, cuando escuche sus pasos y su voz atrás de mí.
- Oye, disculpa. Creí que... lo siento, tuve una semana complicada. Vine aquí para estar solo.
- También yo, y descuida, son cosas que pasan. Aunque para ser honesto, nunca me había pasado hasta ahora.
Brick sonrió unos segundos antes de asentir.
- Soy Brick
- Tarling
- Es un curioso nombre
- Ojala alguien se lo hubiera dicho a mis padres.
Rio con más energia esta vez. Semanas más tarde, se volvería uno de mis sonidos favoritos.
- Seguramente lo sabían, pero querían que fuera original.
- La historia es muy graciosa
- Me encantaría oírla, si no tienes planes.
Iba a hacerlo, pensaba decirle que si los tenia, y de hecho estaba tarde, pero algo me atraía de ese chico, algo me hacía querer seguirlo a donde me llevara, mucho más que solo él no querer llegar a casa. Tras decirle que no, apague mi teléfono y salimos de la biblioteca rumbo a algún café.
YOU ARE READING
Freeman
Short StoryUn músico y un matemático se conocen, y se enamoran. La historia de Brick, contada por Tarling. Un relato de dos historias que se cruzan y permanecen, en una canción.
