*Narra Cami*
Todo el cuerpo me dolía, no podía dormir de la molestia. Según los médicos pasado mañana me darían el alta y tendría que hacer reposo. Dios, ni si quiera me acuerdo que pasó. Solo sé que estaba dando el servicio y cayeron las máscaras y luego sentí mi cabeza contra el piso.
Mi familia y mis amigos estuvieron aquí cuando desperté. Tuve el extraño sueño de que Bill vendría por mí, pero seguramente ni se debe haber enterado. El y su fama deben estar muy ocupados como para acordarse de que existo. Además, si me viera así de flaca me molestaría hasta el día de mi muerte. Y no quería verlo, solo me reprocharía “”””lo que le hice””””.
Mis ojos comenzaban a cerrarse. Creo que el sueño me ganó.
Me desperté por una puntada en mi cabeza. No sé qué hora es, no tenía reloj y mi celular de seguro estaba nadando con los peces en el mar.
-¿Pero qué….?
Me dije a mi misma al ver mi celular en la mesita de al lado de la cama. Cuando prendí la pantalla para ver la hora me llevé una gran gran gran sorpresa.
-¿Pumba?
Pregunté en un susurro. Yo no tenía este fondo de pantalla. ¿Qué pasa?
Me puse los lentes y boom, me llevé la sorpresa mayor. Era Bill recostado en el sillón dormido. ¿Qué hacía acá? ¿Cuándo llegó? ¿Cómo mierda entró? Esto tenía que ser un sueño, alguien que me despierte por favor. Me distraje gracias a una enfermera que había entrado a la habitación.
-Señorita, soy la enfermera Carla – dijo, yo le sonreí amablemente mientras observé como Bill se levantaba del sillón – vengo a sacarle sangre
-¿Qué? – Puse el grito en el cielo – No no no no por favor – le dije suplicándo piedad
-Señor, ¿Podría tranquilizar a su esposa? No le va a doler nada
¿EspoQué?
-Si, como no. Tranquila mi amor, no mires.
¿Mi amQué?
-Au au au – fue lo único que pude decir cuando sentí la aguja saliendo de mi piel
-Listo señorita. Pronto le traerán el desayuno
-Muchas gracias – le dijo Bill, yo todavía no podía creer esto.
Observé como la enfermera había abandonado mi habitación y puse mi mirada asesina encima de Bill. Se veía ojeroso y estaba despeinado.
-¿Qué haces aquí? – Le pregunté mientras él se sentaba en el sillón -¿Cómo supiste?
-Las noticias – él dijo con su voz ronca de dormido
-¿Por qué viniste?
-¿A la Argentina o al hospital a verte?
-Ambos – le dije seria
-A la Argentina porque hoy a la noche toca Tokio Hotel – dijo y luego tosió – Y a verte porque me preocupé y mucho –Bajó la mirada, sus ojos decían la verdad. Mi expresión cambió de seria a conmovida, mis ojos se llenaron de lágrimas, pude sentir un nudo en la garganta, cuando me quise dar cuenta ya estaba llorando - ¿Por qué lloras? – dijo acercándose a mí, se sentó conmigo en la cama y tomó mi mano.
-Pensé que te habías olvidado de mí, que estabas enojado, que no te importaba. Y ahora te encuentro aquí cuidándome y no puedo creerlo – no pude más y dejé el orgullo de lado, lo abracé con todas mis fuerzas. Extrañaba la sensación de su cuerpo contra el mío, sentía como su corazón latía como loco, el besaba y acariciab mi pelo.
-Estás muy flaca – dijo separándose de ese esperado abrazo
-Lo sé, baje 10 kilos desde que te fuiste
-¿10 kilos? – Dijo levantando sus cejas – Es una bestialidad, debes comer
- Estoy a una dieta especial, a fines de septiembre me internaron por desnutrición y desde ese entonces debo seguirla. Veo a una nutricionista una vez por semana. Pude recuperar 3 kilos en un mes.
-¿Por qué no comiste?
-Estaba angustiada y lo único que hacía era trabajar
-Eso es insano – dijo enojado
-Lo es, pero era lo único que me distraía
-Tienes que cuidarte más. ¿Cómo te sientes ahora?
-Dolorida y confundida, no sé qué es lo que pasó. El lunes cuando vuelva a trabajar me contarán.
-¿Volverás a trabajar? – Preguntó preocupado - ¿Con todo esto que te paso volverás a volar?
-Si Bill, volar es mi vida, no puedo dejarlo por un pequeño incidente
-¿Pequeño incidente? Casi te mueres – gritó enojado
-Bill tranquilo – lo tranquilicé
-Eres valiente – dijo tomándome de la mejilla – Te he extrañado mucho – dijo acercando su boca a la mía
-Bill… Creo que deberíamos hablar sobre la otra vez
-Eso podríamos hablarlo luego
Nuestras bocas volvieron a acercarse, pero esta vez no fui yo la que interrumpió ese tan esperado beso.
-Buen día – se escuchó desde la puerta
-¿Mamá?
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Llévame lejos {Límites}
Fanfiction"-¿Vas a estar ahí tirada todo el día? -Dijo sin mirarme, mis lágrimas impedían que le respondiera -¿O vas a levantarte a defender lo tuyo? -Nunca fuiste mío - le respondí entre lágrimas, esas palabras me hacían llorar aún más -Si lo fui" "Llevame l...
