Narra Yumi.
Otro día más levantándome temprano para ir a clase. Odio la rutina. El despertador suena, yo lo apago de mala gana, me replanteo mi existencia, me levanto con la poca fuerza que saco de a saber donde, me visto con lo primero que veo y me pongo a desayunar. Después cojo el bus para ir a clase, paso la mañana allí, cojo el bus de vuelta a casa y otra tarde más aburrida.
Y tal y como he dicho, me dispongo a salir de la cama.
No sé que ponerme, pero como siempre acabaré cogiendo lo primero que vea. No me como mucho la cabeza en realidad, como toda mi ropa es negra siempre voy conjuntada.
Está empezando a hacer frío y cada vez me da más pereza salir de la cama y cambiarme por las mañanas. Pero bueno, un poco de fuerza de voluntad Yumi, si una vez que estás vestida ya lo demás viene del tirón. Me pondré una sudadera negra, unos pantalones negros de chándal y unas nike forces blancas y negras. ¿Veis? No me lo curro tanto.
Para desayunar... unos cereales con un nesquik calentito. Sí, hoy me apetecen, me he levantado con hambre.
Mientras que se calentaba el nesquik me centré en hacer la mochila, puesto que no quiero que se me olvide nada, que últimamente me pasa mucho.
Todo lo demás se me pasa rápido, y de un momento a otro me encuentro en el bus, sentada al lado de la ventana esperando a que Dani, mi compañera de clase, se monte en este mismo bus para ir juntas a clase. De hecho, ahí sube.
- Buenos diass - me dijo dejándose caer en el asiento de al lado.
- Buenos días Dani - dije mirándola y lanzándole una sonrisa un poco forzada.
Dani no es precisamente la clase de persona con la que me veríais, pero desde que entramos en clase y nos sentamos juntas es la única que me habla, y yo la única que le habla a ella, con lo cual solo nos tenemos la una a la otra. No llega a ser conveniencia pero eea... No es por nada malo en verdad, no me cae mal, pero hace años que no consigo congeniar con alguien (ni en lo social ni en lo sentimental) y creo que con Dani no va a ser la excepción.
Para que os hagáis una idea, es alta, como yo, delgadita, de pelo castaño con los dos mechones del flequillo rubios y guapa, bastante guapa la verdad. Viste también muy como yo, pero no solo utiliza colores oscuros. Nos parecemos pero a la vez no tenemos nada que ver la una con la otra.
Ella utiliza mucho las redes sociales, yo sin embargo soy un poco más reservada. Pero no penséis mal, no es que no suba fotos ni nada y sea como un fantasma (he conseguido abrirme un poco más en lo social), pero no estoy constantemente pendiente de ellas.
Al fin llegamos a clase y con suerte entramos a tiempo. Siempre nos pasa lo mismo. Puto bus.
No es que les importase a los profesores que llegásemos unos minutos tarde, pero las clases de la universidad son bastante grandes y no era de nuestro agrado entrar tarde y que esté todo el mundo mirándonos mientras que nosotras buscamos sitio. Por que sí, estoy en la universidad, haciendo la carrera de ciencias del deporte. Este es mi segundo año y bueno, se podría decir que no me va mal, pero me costó adaptarme.
Empecé la carrera aquí, en la ciudad de la Torre de Hierro, pero mis padres tuvieron que mudarse por motivos de trabajo y yo decidí quedarme aquí sola, puesto que ya había empezado la carrera y me había acostumbrado a vivir aquí. O eso creo, aunque a veces pienso que solo es una excusa más para no tener que dejar esta bonita ciudad que tantos buenos recuerdos guarda.
- Yumi, ¿me estás escuchando?- Me susurró Dani desde el asiento de mi derecha dándome con el codo. - Llevo un buen rato llamándote.
Mierda, ¿tan metida en mis cosas estaba?
- Peerdón, estaba en mi mundo - dije sonriéndole en modo de disculpa- ¿Qué pasa?
- Me ha empezado a seguir un muchacho bastante guapo en insta, pone que es de primero - Me dijo ella señalando su móvil.
- ¿Sí? - pregunté yo, a lo que ella me respondió asintiendo con la cabeza. - ¿ Y qué pasa? Síguele tu de vuelta si te gusta. - Dije de manera obvia.
Creo que os habéis podido dar cuenta de que Dani es una persona muy insegura. Es por eso que no suele relacionarse con la gente. Utiliza las redes sociales para expresarse un poco más.
- ¿ Tú crees? - me preguntó ella haciendo una mueca de duda.
- Pues claro tonta, no pasa nada, él te sigue y tu le sigues de vuelta, ya está.
Ella me miró convencida y desbloqueó su móvil, supongo que dispuesta a darle follow de vuelta.
Me propuse a hacerle caso a las explicaciones de la profesora, ya que después en mi casa me hago un lío con los apuntes y no me entero de nada.
Terminaron las clases por fin, y Dani y yo nos dirigíamos hacia la parada del bus y teníamos que cruzarnos el campus para llegar a ella. Por el camino se me cruzó un perro que perseguía a una pelota. Lo raro y sorprendente es que el perro se paró en seco cuando me vio, ignorando completamente la pelota y centrándose en querer trepar por mis piernas.
El perro me resultaba familiar, tenía cierto parecido a Kiwi. Algo en mi interior se encendió y me empecé a poner nerviosa, miré a mi alrededor esperando ver a un muchacho rubio que vaya vestido de color morado, pero lo único que conseguí ver fue a una muchacha (rubia también, por cierto) que vino corriendo para coger al perro y pedirme perdón por las molestias. Yo solo le sonreí de vuelta dándole a entender que no me había molestado en lo absoluto.
Hice como si nada, ya que Dani estaba mirando y no quería tener que explicarle nada de nada, es una larga historia.
Llegamos a la parada y no tuvimos que esperar ni 5 minutos a que el bus llegara. El viaje en el bus hasta mi parada se me hizo corto. Veníamos hablando de como haríamos el trabajo que nos habían mandando en una de las muchas asignaturas que íbamos a tener este año.
- Bueno, esta tarde nos vemos - Dije levantándome del asiento- te estaré esperando haciendo algo super entretenido - terminé de decir mientras lanzaba una sonrisa irónica y me bajaba del bus. Escuché una risa de fondo antes de que se cerrase la puerta.
Llegué a casa y lo primero que hice fue dejar la mochila por ahí tirada, quitarme los zapatos y ponerme ropa cómoda. Después me puse a cocer un poco de pasta, pues tenía ganas de comer spaguetis.
¿Lo demás? Tarde aburrida hasta que llegue Dani.
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¿Torre activada? - Code Lyoko.
FanfictionEl ordenador de Jeremie volvió a sonar como hace mucho tiempo no lo hacía. ¿Nunca dejamos de ser los guerreros de Lyoko, no? Parece que no, y esta vez habrá que lidiar con nuevos obstáculos.
