Capitulo 1: Mi Pasado

57 2 0
                                        

BANGKOK, TAILANDIA.

- Mamá, ¿a dónde vamos? - le preguntaba una adolescente a su señora madre.

- Lisa, ¿cuantas veces te lo tengo que repetir?, ya te dije que es una sorpresa - Lisa no volvió a decir nada en todo el camino y espero a llegar a su destino.

Lalisa Manoban, ese es el nombre de una chica adolescente de 16 años que no tenía ni la mas mínima idea de lo que le esperaba ese día. Ella era feliz, iba a la escuela, tenía amigos y sus padres, Luisa y Alex, la amaban... o eso era lo que creía.

- Listo, ya llegamos Lisa - le aviso su padre para que esta bajara del auto.

- ¿Qué hacemos en un bosque, papá? - Lisa no sabia porqué habían venido a un bosque en una tarde fría, no se le ocurría una razón para estar aquí.

- ¡¡SORPRESA!! - Expresó su madre. - Hemos venido a acampar. -

- Te ha ido muy bien en la escuela Lisa, has tenido muy buenas notas y queríamos darte un regalo - le dijo su padre.

- Sabemos lo mucho que te gusta acampar y últimamente no hemos tenido tiempo de hacerlo, por eso tu padre y yo decidimos tomarnos unos días libres del trabajo para traerte aquí - Lisa se sorprendió y después salto de felicidad y emoción por lo que sus padres habían hecho. Abrazó fuertemente a sus padres, los cuales le devolvieron el abrazo, pero con menos intensidad.

- Son los mejores padres del mundo - dijo aquella chica sin saber lo que pasaría. Ellos solo le sonrieron y empezaron a caminar por un pequeño sendero para adentrarse en el bosque.

- ¡¡ESPEREN!! - dijo Lisa antes de seguir caminando. - ¿Cómo voy a acampar si no tengo mis cosas? y ustedes tampoco llevan nada - Era cierto, al no saber que acamparían Lisa no se trajo nada.

- Tranquila Lisa, tu mamá y yo nos trajimos todo lo necesario un día antes - le respondió su padre.

Lisa asintió y siguieron caminando, habían pasado 20 min y Lisa ya estaba cansada, no sabía como sus padres podían seguir si se supone que estaban más viejos que la abuelita de Sit en la Era de hielo, rio internamente de tan solo imaginarse a sus papás así de viejos.

- ¿Qué pasa Lisa?, no te atrases o nos vamos a tardar más - le dijo su padre.

Lisa apresuro el paso y los alcanzó - ¿Cuánto falta papá?, ya estoy cansada - Su padre solo la miró, le sonrió y siguió caminando. Este gesto fue raro para Lisa, pero aun así no le tomo mucha importancia.

Diez minutos después los padres de Lisa pararon su andar, ella no sabía porqué, así que se puso adelante de ellos para ver mejor. Vio dos autos negros con vidrios polarizados y un adorno en la punta del cofre. De pronto cuatro hombres vestidos de traje negro bajaron de cada auto, pero uno se lograba distinguir del resto, parecía un señor algo mayor con traje gris y por cómo lo trataban parecía ser el más importante de todos ahí.

Comenzaron a caminar hacia donde estaba ella y sus padres. Lisa miro a sus padres un momento y ambos tenían una cara de pocos amigos, sabía que algo no andaba bien y eso la asustaba. Cuando regreso la vista a esos hombres, ellos ya estaban parados enfrente de ella, más o menos a un metro y medio, calculo Lisa. Ella era muy lista cuando la situación lo requería.

- Vaya, vaya, vaya, pero que tenemos aquí - 

-"Este se cree Meliodas o qué?" pensó Lisa al escuchar al hombre mayor hablar.

- Los Manoban, ¿cómo han estado, eh? - pregunto aquel hombre haciendo contacto visual con los papás de Lisa.

- ¿Podemos terminar con esto rápido? - preguntó Alex.

- Oh, llevan prisa, bueno yo también - Lisa seguía sin entender que diablos pasaba, solo se limitaba a observar.

- Te trajimos a la niña, ahora danos el dinero - habló su madre de pronto. Lisa se paralizo por un instante, ella simplemente no podía creer las palabras que salieron de la boca de su madre.

- Bien - le dijo aquel hombre. En ese momento uno de los hombres jóvenes que lo acompañaban sacó de la cajuela del auto un maletín y se lo dio al hombre mayor.

- Aquí tienen - dijo dándoles el maletín a los señores Manoban.

Con gusto lo recibieron y lo abrieron para confirmar que no había ninguna trampa, al abrirlo se pudo apreciar una buena cantidad de dinero que Lisa pudo ver.

- Perfecto, toma - dijo Alex empujando a Lisa hacia aquellos hombres. Dos de ellos la tomaron con fuerza para que no pudiera escapar. Lisa peleaba lo más que podía, pero era inútil. El hombre mayor la miró y esta solo desvió la mirada.

- Mamá, papá... ¿QUÉ PASA? ¿POR QUÉ HACEN ESTO? - les preguntaba desesperadamente.

- Pasa querida hija, que este hombre nos ofreció una muy buena cantidad de dinero por ti, dinero que tu madre y yo necesitamos para por fin pagar las deudas que tu existencia nos causo y salir de este maldito país para alejarnos de ti y empezar de cero - le respondió su padre hipócritamente.

- ¿Y qué hay de mi? ¿por qué yo? - seguía preguntando Lisa.

- ¡Ay Lisa!, haces demasiadas preguntas, tú eres la razón de nuestras deudas y de que nuestra vida sea tan miserable. No tienes idea de a cuánta gente le debemos dinero por tener que mantenerte a ti, hasta nos amenazaron con matarnos si no les pagábamos, no nos diste otra opción, Lisa  - le dijo Luisa.

Lisa se quedo inmóvil ante las palabras de sus padres, de pronto lágrimas comenzaron a caer de su rostro y no paraban. Cuando vio a sus padres irse, gritó.

- ¡¡NOO!! ¡¡MAMÁ, PAPÁ, ESPEREN, NO SE VAYAN, VUELVAN POR FAVOR!! - era en vano, sus padres ya no la voltearon a ver, solo vio como se alejaban, en ese momento todos sus recuerdos con ellos le llegaron de golpe a la mente, agacho la cabeza y lloró de nuevo.

Lisa sintió la mano de alguien tomándole la barbilla y levantando su cabeza, era el mayor, ese que se ganó una mirada de odio y triste a la vez por parte de Lisa.

El hombre solo soltó una pequeña risa de burla - Serás perfecta para el trabajo - le dijo para después separarse de ella y dio la orden para que sus hombres la subieran al auto. Lisa se resistió y piso a uno de los hombres que la soltó por el dolor, trató de escapar, pero más hombres la sujetaron.

Lisa sabía que a donde sea que la llevarían no era un lugar bueno, así que siguió peleando hasta que solo sintió un golpe fuerte detrás de su cabeza y su vista se fue tornando borrosa y oscura.

Efectivamente uno de los hombres la había noqueado para que no diera más problemas. La subieron al auto donde iba el jefe y este la miraba con una sonrisa en su rostro.

- Serás la mejor de todos, yo me encargare de eso - dijo finalmente para partir hacia su destino final, el cual será el nuevo hogar de Lisa y en el que tendrá que sobrevivir.

Darkside (Jenlisa)Stories to obsess over. Discover now