Give me a Sing

5 0 0
                                        

Los médicos entraron pateando puertas, quitando a los pacientes del pasillo para poder llegar al quirófano, para hacer un último esfuerzo de salvar una vida agotada. A su costado, se encontraba ella, con dos meses de conocerlo, lo amo como si fuera una vida, lloraba, suplicaba una reacción, una sensación, una señal.

Los doctores la tomaron a la fuerza, llevándose en esa cama una parte de su ser, a su otra mitad.

Impotente, vi por la ventana como su vida se desvanecía. Los medios corrían como locos, usaban una y otra vez el desfibrilador, sentia en mi pecho su dolor, su agonía, su miedo, pero no podía hacer más, mi impotencia era mi maldición.

Poco a poco, el dolor se calmaba, y veía como el marca pasos lograba estabilizarse nuevamente. Me senté e inmediatamente el doctor me dio el informe.

*Está estable por ahora, pero la situación empeorará cada vez más, si no encontramos un donante, jamás podrá salvarse.... Lo siento.

Yo lo sabía, sabía que no me esforce lo suficiente por el, prometí protegerlo y estoy aquí, viendo como el amor de mi vida, se escapa de mis manos. Busque, juro que busque, pero su sangre es AB-, hay pocas personas en esta zona con ese tipo de sangre y lo pocos que habían, era obvio que jamás accederían, un corazón, es algo que nadie está dispuesto a dar, lo sé, yo tampoco lo haría, soy egoísta, si la vida de alguien más dependiera de la mía, no podría ayudar, lo amo tanto que dejaría morir a cualquiera por salvarlo.

Es curioso, el saber que tus sentimientos dependen totalmente de una persona, jamás te a pasado que te sientes muy feliz sin ninguna razón,  o que te sientes triste sin saberlo, pues, yo encontré el por qué.

En esta vida estamos destinados a buscar al amor de nuestra vida, nuestra otra mitad, me siento muy feliz cuando el está feliz y triste cuando el lo está, lo llame, ley de las almas gemelas, ambos sentirán lo que siente el otro y yo, ahora mismo siento su dolor, cada vez que su corazón tiene un fallo, puedo sentir como su vida se va, cada descarga del desfibrilador la siento.

Ahora mismo el está llorando, cada uno de sus latidos me deleita con un té amo, pero, ¿Que debo de hacer?,¿Lo voy a perder?, ¿Que me diría el en estos momentos?,¿Que haría?,¿Ya lo he perdido?, Quiero mantenerlo vivo, solo, por favor, ¡¡ Alguien muestre me el maldito camino!!

Entre a su cuarto y me senté junto a el y acaricie su rostro. No pude resistir un segundo más y rompí en llanto.

_¿Co.. Cómo estás? Yo estoy destrozada... jamás e sido capaz de mentirte... dime, ¿Que te pasa?... De un día para otro, tu corazón comenzó a romperse, por favor....

De un momento a otro, escuché una voz.... Una voz que decia mi nombre, y cada vez se hacía más fuerte.

/ Rosa..... Rosa
_¿Quién eres? ¿Que es lo que quieres?
/Digamos que soy el secretito de tu amado
_¿Dónde estás?
/Tercer cajón a la derecha, ¿podrías sacarme de aquí?

Abrí el cajón, y encontré su máscara, el era inseparable a esta cosa, solo se la quitaba cuando estaba conmigo. Una mascara que no sobresalía mucho, parecía estar echa de yeso, tenía dos ojos grandes ovalados y una sonrrisa, toda era blanca pero los ojos y boca eran negros, como si fueran una ventana al vacío. La observé detenidamente, tal vez estoy tan desesperada que comienzo a imaginar cosas. Así que metí mi mano en la boca de la máscara lentamente.

/ A menos que quieras que te muerda saca tu mano de allí

Saque mi mano y la solté inmediatamente, no lo podía creer, mi mano atravesó la máscara, era, como meter mi mano por un hoyo, no parecía haber nada, solo vacío. El no paraba de reír y con un tono burlón dijo:

Borradores historias futurasHistórias para pegar e não largar. Descubra agora