No iba a dedicarte palabras. Tampoco iba a dejar volar mi imaginación y regalarte mi tiempo.
Pero pasó, y pasa. Recién ahora no lo veo como algo malo, es una ola que me arrasa de inspiración, desde las agrias desilusiones hasta el punto de felicidad infinita, la euforia, mis pulsaciones por segundo.
Tu imperfección, que vino a moverme todos los cimientos, a desviarme del camino que tenía planificado para mí. Me arrasaste, esa es la palabra correcta. Me llevaste puesta como una casa en el borde del mar, en una noche de tormenta.
Soy tan expresiva, soy un libro abierto. Soy muy sincera, cualquiera puede venir a mi lado que le voy a regalar la mejor versión de mi ser. Que difícil.
Ahora estoy escupiendo todo lo que siento, porque te tengo cerca, y no hay nada hegemónico en vos, pero sos bellísimo. Tus actitudes son las peores, y tu personalidad me ahuyenta. Ni siquiera me hablas, solo me miras. Me miras como miras a todos, pero yo veo algo distinto en tus ojos, no sé exactamente qué es. Veo y siento brillo. ¿Te estoy idealizando? Lo estoy haciendo, y no quiero.
No sos lo mejor para mí, sos lo peor que podría pasarme.
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Las cartas que le escribo al amor.
Non-FictionSoy de piscis, y no hay nada más grande que mi imaginación. Tengo una sensibilidad muy especial que no se si es normal para el mundo en el que vivimos. Me gusta vomitar mis sentimientos, sacar todo lo que tengo dentro y escribir las primeras palab...
