Capítulo 1

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¿Qué pasaría si el mundo tal y como lo conoces cambiará radicalmente de un día para otro? Cambiarías tu, ¿o no? ¿Tus objetivos seguirán siendo los mismos? Estas preguntas que nunca antes me había planteado, ahora no me las podía sacar de la cabeza. Apenas se empezaban a ver los primeros rayos de sol y la brisa gélida de la noche aún impactaba contra mi piel pero allí estaba yo, sentada en el balcón de mi habitación observando la entrada a la espera de alguna señal que me indicara que lo que pasó el día anterior sólo hubiera sido una pesadilla, una auténtica pesadilla.

Ayer a eso de las cinco de la tarde se había presentado otra vez el agente Homer en casa vestido con su chaleco negro y el aspecto serio de siempre. No le di mucha importancia, no era la primera vez que nos visitaba, me imaginaba que su visita volvía a tener relación con mi hermano, como ocurría cada semana un par o tres de veces. Que la habían vuelto a arrestar para atraparlo en otra carrera ilegal, porque él era así. No importaba cuántas veces lo arrastraran o cuántas veces los padres le retiraran la moto durante una larga temporada por haber ido otra vez a las carreras. Él siempre volvía cuando tenía una oportunidad. Eran su obsesión, su pasión. Según él, en aquellos momentos se sentía libre. Sabía que no me engañaba porque alguna vez había ido a verlo competir a escondidas. Me gustaba ver, aunque fuera por unos breves instantes, antes de que la policía llegara, como él sonreía de oreja a oreja felizmente. No aquellas sonrisas forzadas que acostumbraba a hacer en casa, no, sino que era una sonrisa sincera de oreja a oreja, una sonrisa de felicidad real.

Él es mi héroe, por muy torpe y maleducado que pueda llegar a ser, él es mi héroe. Sólo tiene cuatro años más que yo pero siempre me ha ayudado en todo y ha estado a mi lado. Nuestros padres no solían estar en casa por el trabajo y constantemente nos estábamos mudando para que ellos pudieran pasar más tiempo con nosotros, pero aún así no lo conseguían. El trabajo les ocupaba todo el tiempo que tenían. Incluso en la actualidad se pasan los días inmensos en él. Por este motivo, mi hermano se convirtió en mi héroe porque él era el que siempre estaba allí cuando lo necesitaba, cuando estaba deprimida, echaba de menos a mis padres o necesitaba hablar. Él siempre estaba. Cuando me encontraba en peligro él siempre me rescataba y cuando alguien me molestaba, él me defendía. Era la única persona que siempre estaba allí cuando lo necesitaba y el único amigo que tenía, los pocos que llegaba a hacer los iba perdiendo cada vez que nos mudábamos pero él, él siempre se quedaba.

Pero ayer fue diferente. Ayer, cuando el agente Homer nos dio la noticia sobre mi hermano no trató sobre que lo habían vuelto a arrestar como siempre no, esta vez la noticia había traspasado los límites de lo que creía posible, me negaba a aceptar que lo que nos había dicho era verdad porque era imposible, no podía ser verdad, mi hermano no podía estar muerto. Tenía que ser una equivocación. Esto, debe ser una equivocación, seguro que en cualquier momento aparecerá con su moto como siempre, estoy segura. Por este motivo no me moveré de aquí, seguiré observando la entrada de casa desde el balcón de la habitación para no perder ningún detalle de cuando él llegue, y cuando esto ocurra, les demostraré a todos que se equivocaban y que mi hermano todavía está vivo. Entonces tendrán que admitir que estaban equivocados y que él aún sigue entre nosotros.

Escucho la puerta de la habitación siendo abierta pero no le doy importancia, él aún no ha llegado a casa y eso es lo único que me importa en este momento. En estos instantes lo único que me interesa es ver cómo él llega a casa, todo lo demás queda en segundo plano.

« Vamos hermano, date prisa en volver. No sé cuánto tiempo más podré aguantar escuchando la estúpida idea de que tú puedes estar muerto. Se que eso es imposible. Tú nunca me has fallado antes, no lo hagas ahora y date prisa en regresar. Tengo que sacarles de una vez por todas esa estúpida idea de la cabeza y no puedo hacerlo si tú no estás presente. »

- Jessi, entiendo que sea difícil, pero por favor, no niegues la realidad. Esto te hace más daño que bien, él no lo quisiera. Sé que estabais muy unidos, pero necesitas aceptarlo y seguir con tu vida, hazlo por él, por nosotros, por ti, nos duele verte así. - La voz de mi madre me suena distante, como si no fuera ella la que me habla sino que se tratara de una extraña que me decía aquellas palabras. Pero sabía que era ella, no podía tratarse de otra persona. Esa voz sólo podía ser de mi madre, estoy segura, me había obligado a grabarme a la memoria cómo sonaba su voz, siempre con ese punto tranquilo y amable que la caracterizaba, nadie más tenía ese tono. Pero esta vez había flaqueado, no había sonado tan tranquila como la recordaba, sabía que estaba tan mal o peor que yo por la noticia recibida, era su hijo al fin y al cabo.

- ¡¿Cómo puedes decir eso?! Él no puede estar muerto, ¡es imposible! ¡Me niego a aceptarlo! El agente Homer se equivocó, no es mi hermano el que ha muerto. Seguro que ha sido alguno de su grupo que durante una de sus carreras se ha estrellado. Él aparecerá de un momento a otro y verán como yo tengo razón y él sigue vivo! Así que no me digas que él está muerto porque no es verdad, ¡él está vivo! - No puedo evitar contestarle. No entiendo porque dan por echo que él está muerto. Sólo tiene diecinueve años, es imposible que ya no esté entre nosotros, si apenas hace unas horas que había hablado con él y estaba bien, me había sonreído como cada día lo hacía antes de salir de casa, incluso me había prometido que no tardaría en ensañarme lo que hacía tanto tiempo que me estaba preparando. Es imposible que haya muerto.

« Vamos estúpido hermano, date prisa en volver a casa. Me están desesperando. »

- Jessi, ya has oído lo que nos ha dicho el agente Homer, se ha estrellado con la moto durante una de esas carreras que suele ir. Ya sabías que esto podía pasar tarde o temprano. Le habíamos dicho muchas veces que era demasiado peligroso aquel mundo, que algún día nos encontraríamos con un disgusto pero él siguió y al final ha pasado lo que era inevitable. - La voz de mi padre me llegaba como la de mamá, distante como si no se tratara de él quien me decía aquellas palabras. Aún así su tono se parece al que recuerdo: firme, potente y seguro. Pero esta vez me sonaba rígido, como si estuviera haciendo un esfuerzo sobrehumano para no deshacerse al hablar, haciéndome saber que él también estaba dolido por lo que pasaba.

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Aquí tenéis el primer capitulo.

¿Qué habéis sentido al leerlo?

¿Os está gustando?

La trama.....¿os atrapo?

RECORDAD que esta historia ya la tengo terminada solo estoy expandiéndola ya que la original solo cuenta con catorce páginas por lo que la podré actualizar más seguido que la de "Enfrentando al Alpha" pero aún así dadme paciencia si tardo un poco en hacerlo.

Esencia Perdida (Libro 1: trilogía Esencias)Stories to obsess over. Discover now