Cambios Apresurados

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Lean abajo =D

Capítulo 14: Cambios apresurados:

Yo había estado sin trabajar desde el miércoles, el día siguiente a que Casey muriera. Supuestamente tenía un grave dolor de garganta, así que aproveché mi mentira y el viernes, el día que debía haber ido, también decidí no ir. El fin de semana no fue demasiado tranquilo, aunque a decir verdad no ocurrió nada malo. Daniel, Madison y yo habíamos ido a nuestro departamento a buscar todas nuestras cosas, ya que nos iríamos de allí. Mad se iría a casa de unas hermanas que vivían fuera de la ciudad, y yo me iría con Germán. Al entrar a mi departamento observé que todo era un completo desastre. Había muebles tirados y papeles revueltos, como si los socios de Adolfo hubieran estado revisando las cosas. De hecho, así fue, ya que nos lo había dicho Madison, pero no vio demasiado porque la llevaron a su habitación, así que no sabía del gran desastre. Daniel me preguntó si había algo que ellos pudieran querer.

-Los papeles con las pruebas y todo lo que nos diste. Podrían estar buscándolo, aunque es difícil. Si ellos saben que tenemos esas cosas pueden interrumpir gravemente el trabajo. –Dije, preocupándome cada vez más.

-Sarah, ¿dónde tienes esos papeles? –Me preguntó Daniel al borde de un colapso.

-Descuida, es imposible que los encuentren. De cualquier forma debo ir por ellos.

Entré a la “sala secreta” en donde me había escondido con Germán. Cuando Madison me habló de ella, decidí esconder todas las cosas ahí, ya que era uno de los lugares más seguros que tenía. En efecto, estaba todo bajo una baldosa suelta. Escondí todo entre mi ropa y salí, asegurándome de poner el librero en su lugar para no dar sospechas.

-¿Tienen todo, chicas? –Nos preguntó Daniel

-Sí –Respondimos al mismo tiempo.

-Genial, entonces vámonos. Saldremos por la puerta de emergencia, Germán nos esperará a unos metros de allí.

Ambas asentimos con la cabeza y nos apresuramos a salir. El primero en pisar el césped fue Daniel, que después de asegurarse de que no había nadie nos hizo señas para que salgamos. Una vez en el auto pudimos respirar tranquilos.

-¿Adónde te llevo, Madison? –Le preguntó Germán. Madison se resistió.

-No hay forma de escapar de él, eh… -Le digo riendo.

-De acuerdo, calle San Martín al 1800, por el barrio del Pinar, ¿Te ubicas? –Al ver la cara de desconcierto de Germán, prosiguió. –Sales de la ciudad, unos tres pueblos más y luego te indico. –Germán asintió y seguimos el viaje.

Encendí la radio, y comenzó a sonar “Livin’ in the Edge”, de Aerosmith.

-Oh, vamos, no vas a empezar de nuevo, ¿Verdad? –Protestó Germán. –Había olvidado que eso es molesto de salir contigo.

Le pegué en un brazo, aunque de seguro apenas lo sintió.

-¿Ustedes salían? –Preguntó Madison, desconcertada.

-¿Es que acaso no me escuchas cuando te hablo, mujer? Él es Germán, fue mi profesor, salí con él, ¿No te suena, acaso? Incluso estaba contigo en algunas ocasiones. –Le dije.

-Oh, así que tú eres Germán. Es interesante todo lo que Sarah me ha dicho de ti… Maldito engreído, molesto, hijo de la gran…

-¡Basta, Madison! –Le grité, intentando ocultar mi carcajada. –¡A él no le importa!

-Oh, por supuesto que sí –Dijo Germán, riéndose de mis desgracias –A decir verdad, me interesa mucho. Continúa, por favor, porque son cosas que nunca me hubiera enterado por parte de la niña.

Madison, Germán y Daniel se reían de mí mientras intentaba escuchar la radio, que después de tres canciones me di cuenta de que en realidad era mi cd de canciones de Aerosmith, uno que yo misma había armado y que lo había dado por perdido cuando llegué a Inglaterra. Ni puta idea de que había estado aquí todo el tiempo. Luego le preguntaré a Germán dónde lo había encontrado y por qué lo escuchaba, ya que tenía entendido que no le gustaba mi música.

-Aquí dobla a la izquierda, esa casa de allí- Era una casa enorme y preciosa. Parecía muy lujosa, a juzgar por la pintura y el jardín, con lámparas doradas por todas partes y una gran piscina que había en el patio trasero, y que incluso estando del otro lado podíamos apreciar.

-Por Dios, esto es maravilloso. –Exclamé

-Gracias, era de mis padres, pero cuando mis hermanas quisieron independizarse con sus familias, le obsequiaron ésta a la mayor, , le compraron una a la otra y ellos se fueron a vivir cerca de la costa, en una mucho más pequeña. Me habían ofrecido una pero la rechacé. –Dijo ella, saliendo. Jamás se me ocurrió pensar que su familia tuviera tanto dinero como para andar por la vida regalando casas. –Gracias por traerme, Germán. No olviden venir a visitarme y llamarme, ¿de acuerdo? –Nos aclaró con una cara graciosa antes de cerrar la puerta y correr a abrazar a su hermana.

Luego de perdernos varias veces, logramos salir a la carretera. Noté que Daniel estaba demasiado callado.

-Hey, ¿qué sucede? Si te deprime tanto Aerosmith sólo dilo, eh… -Bromee, pero sólo conseguí una mueca que quería ser sonrisa, pero no llegaba ni a la mitad.

-No, no es eso… Estoy algo cansado, a decir verdad…  ¿Germán, te molestaría llevarme a casa?

-Seguro, pero a ti te cobraré –Contestó riendo.

Estoy segura de que no era eso, y acepto que no quiera decírmelo, pero sólo por ahora. Pronto le sacaré información.

Al llegar al departamento de Germán, lo primero que hice fue tirarme en su cama. Era la puta gloria. Ojalá algún día pueda tener una como ésta. Me había dicho una vez que fue un regalo de su padre, y creo que nunca amé tanto a ese tipo como ese día. Después de unos minutos decidí levantarme, muy a mi pesar, para comenzar a ordenas mis cosas, mientras pensaba que Daniel y yo éramos los únicos a los que sus padres no les habían hecho algún regalo lujoso. Germán me ayudó, y además no eran un exceso como las de Madison, así que en dos horas estaba todo perfectamente acomodado. Cuando terminamos, Ger preparó pasta y comimos, para luego volver a tumbarme en la fabulosa cama que tanto amaba.

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Holiiii ♥ Lamento mucho el retraso, comencé el colegio y acabo de acomodarme a mis horarios ;) espero que les haya gustado el capi, y espero volver a actualizar pronto, ya que ahora "tomé el ritmo" nuevamente, creo :P Recuerden votar, comentar, y si quieren que les lleguen mensajes con mis actualizaciones, síganme, y si no quieren, síganme =)

Quiero, como siempre, agradecer a las personas hermosísimas que votan, comentan, me siguen, e incluso a veces me escriben en mi perfil, realmente las AMO muchísimo a todas! No sé si lo sabían, pero esta historia está en 9.350 leídas, aproximadamente, mucho más que el capítulo 14 del primer libro. Estos detalles me hacen inmensamente FELIZ.

 Nos leemos en la próxima actualización =D

ATRAPADOS (2022 - SIN EDITAR) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora