La Balsa

44 6 1
                                        

Un rugido ensordecedor me trae de vuelta en mi. Antes de que pueda si quiera notar en donde estoy el viento arremete con violencia y me hace perder el equilibrio. "¿donde me encuentro?" me da a penas tiempo de pensar mientras trastabilleo para recuperar el equilibrio perdido. ante mi se extiende un amplio espacio sin ninguna cobertura, construcción o protuberancia, un disco plano o casi plano hasta donde alcanza la vista. 

Volteo a mi alrededor pues tengo la sensación de que gente me acompaña, pero no logro ver a nadie. Solo sombras de lo que hubo antes o habrá después, supongo. Avanzo por aquel disco plano en el que me encuentro, un suelo a penas rugoso, que evita que me resbale entre tanto viento, ello es de un blanco tan puro que en su inmensidad lastima los ojos. Contrastando sutilmente un cielo obnubilado a penas corta el horizonte. Sin embargo a medida que subo la vista noto los colores rojizos de un atardecer suspendido en el tiempo.

El rugido que no se detiene capta de nuevo mi atención y comienzo a avanzar hacia donde creo proviene dicho sonido, pes no existe verdaderamente ningún punto de referencia o marca que me permita ubicarme o determinar una dirección concreta como adelante o atrás, solo avanzo y lo hago hasta que el sonido es tan atronador que no puedo determinar de donde viene. Llegado a este punto,  continuo avanzando porque no hay nada mejor que pueda hacer. Entonces noto que no todo es tan regular como pensaba en un principio, existe una pendiente. Al principio ligera y sutil, luego más marcada.

Escalo la ladera hasta que cada  Zancada se vuelve dolorosa, entonces llego a la Cima y descubro el origen del atronador rugido. Frente a mi un enorme y ancho río se extiende. ancho como el largo de un campo de fútbol o dos. a mi derecha una enorme catarata se pierde en un vacío profundo pero con un cuerpo de agua tan amplio una nube de humedad en forma de microscópicas gotas empapan toda la orilla y vuelven resbaladizo el suelo bajo mis pies. Frente a ellos una empinada pared, de varios metros forma el canal de dicho río y mas allá en la orilla un destartalado muelle con una caseta vieja, en la cual se vislumbras luces, pero una vez más nadie. observo con mayor cuidado la cascada en la que deriva el río, un circulo oscuro y profundo se extiende a lo largo de toda la plataforma blanca hasta perderse la visa.

Río arriba puedo vislumbrar una balsa. Es amplia y ancha, un espacio seguramente pensado para montar vehículos y personas y poder cruzar el río de un extremo a otro de forma segura y rápida. Tras un rápido vistazo a la balsa puedo notar que debía estar sujeta a una línea de guía pues no tiene forma de guiarla ni impulsarla, pero aquella balsa debió quedar a la deriva tiempo atrás, pues no logro vislumbrar nada de ello en la extensión de mi vista. Aunque está a lo lejos puedo ver como se va acercando poco a poco, y por experiencia entiendo que desde mi punto de vista privilegiado puedo ver el fatal destino de la balsa, pero esta a su vez no puede ver como se dirige al vacío, debe estar todo plano y ecuánime, solo se vería el borde al ya estar en él.

Sin más que hacer bajo a la caseta, y no puedo ver nada útil en su interior, no hay información ni herramientas, nada en realidad. Camino con cuidado por las baldas sueltas o por soltarse del muelle observando las negras y furiosas aguas que pasan por debajo, caer en ellas me arrastraría en un segundo sin derecho a rechistar. Con cuidado llego hasta el borde y puedo comprobar que desde esa altura no se puede ver el borde de la cascada, vuelvo mi mirada a la balsa y solo espero a que se acerque lo suficiente, preguntándome a donde debería ir ahora, no parece que haya nada más en aquel lugar y de seguro me costaría volver a subir con el suelo tan mojado. Al reparar en ello comienzo a notar lo mojada de mis ropas, por culpa de la nube humedad de la misma cascada.

Poco a poco la balsa se va acercando parece que pasará a un metro del muelle y dudo al pensar que pueda achocar contra el mismo y derribarnos. Entonces algo llama mi atención sobre la enloquecida Balsa, alguien se mantiene en pie con no poca dificultad. Me concentro bien y los ojos azules más intensos que jamás había visto me devuelven la mirada, puedo ver que una chica de gesto adusto y asalvajado me observa con cautela desde su balsa. Desesperado comienzo a hacerle señas para alertarla del peligro. No entiendo por qué pero la conozco, lo sé. No debería pero lo hago y conozco su fatídico destino y no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Miro a los lados buscando cualquier cosa que me pueda resultar útil, pero no hay nada para detener dicha balsa y aunque le pidiera que saltara y tratara de atraparla ella no me entendería.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 10, 2021 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

DerivaWhere stories live. Discover now