Después de luchar durante 5 años, estoy aquí, recordando frente a casa mientras sostengo un boleto de avión. Me dirijo a Londres, dicen que es muy bello.
Hace un par de años, mi padre sufrió cáncer, lo que nos llevó a saber lo que de verdad era poder dormir, y no sólo de noche. Mi madre, mi hermana y yo cuidábamos de él a todas horas, incluso algunas veces faltábamos a la escuela por estar junto a él ya que no tenía mucho tiempo...
Cuando murió, mi madre no hacía más que llorar, día y noche. Quiero intentar entender el dolor que ella sentía, pero jamás pude. Por más difícil que fuera, ella debía saber que no podía estancarse ahí, debía tragar sus lágrimas y esbozar sonrisas para saber que el ánimo de la casa seguía en pie.
Mi hermana y yo estuvimos ahí para ella, parecía mejorar con el paso de los meses. No puedo decir que nos habíamos olvidado por completo de mi padre, pero al menos ya contábamos historias de él, anécdotas, sus chistes y sus aficiones cuando en la mesa nos encontrábamos. Entre los tres intercambiábamos sonrisas, una que otra expresión de asombro, pero sobre todo, un cariño inmenso.
Pasó un año después de la pérdida de mi padre, nos alistábamos para ir a dónde enterrado se encontraba. Mi hermana dejó caer una lágrima y me mostró unos ramos de lirios que en sus manos sostenía.
- Eran las favoritas de papá - dijo mientras me entregaba un ramo -. ¿Recuerdas que al morir su madre, igual trajo lirios porque le recordaban a ella? Siento que es lo mismo que estamos haciendo, buscamos una manera de verle siempre, y aunque las flores mueran pronto, él sabrá el inmenso significado que tienen. Es una forma de mostrarle a su madre que ahora su hijo descansa - sonrió.
- Así es - le dije mientras pasaba un mechón de su cabello por la oreja y una sonrisa le propiné -. Bajemos, mamá debe estar ansiosa por ir, no la dejemos sola ¿Vale?
Descendíamos y vi a mi madre sentada en el comedor, llorando. Giró su cabeza y en una voz bajita mencionó:
- Nunca pensé que un año sería tan rápido - se limpiaba con un pañuelo mientras suspiraba -. Por suerte los tengo a ustedes - se rió y extendió sus brazos para que le abrazáramos.
- Estaremos siempre aquí - dijo mi hermana con la voz quebrada.
- Y tú estarás siempre con nosotros - levanté la mirada para acercarme a su frente y darle un beso aunque ella sólo miró a los lirios que estaban sobre la mesa -. ¿Madre? No hagas esto, por favor, mírame...
Nos dejó justo un año después que mi padre, ambos nos sentíamos culpables por no haber logrado que mamá se sintiera bien, tal vez fuimos menos de lo que ella esperaba.
Mi padre y mi madre descansan juntos ahora, debo cuidar de mi hermana, ella es la única familia que me queda. Ni siquiera mis "tíos" se presentaron, sólo eramos mi hermana y yo. A pesar de todo, me daba mucho alivio saber que ella estaba aquí conmigo, siempre hemos sido muy unidos.
Al pasar dos años de la pérdida de mi madre, mi hermana salió de casa y no regresó. No sé si ella de verdad haya querido abandonarme... La casa está muy vacía, esperaba cada día a que ella llegara. La casa estuvo así durante un año, sola y oscura, yo hice todo por saber dónde estaba, fui a su trabajo, lugares recurrentes, pregunté a amigos, personas, pegué letreros, la policía jamás me ayudó. Sólo se presentaron en casa para darme noticias, fue ahí cuando por fin supe de ella.
La policía informó que había muerto por una sobredosis, y que en su celular había escrito una carta para Edmond. Lloré demasiado, ¿Por qué debiste hacerlo? Te prometí estar siempre sea a donde fueras, pero ésta vez me fue imposible, desapareciste por completo. No creo que culpa mía fuera, ni tuya, simplemente te cansaste de recordar.
Ahora yo aquí, frente a la casa que alguna vez estuvo llena de vida, iniciaré de cero, aquí no, todos en el vecindario me miran raro y pronuncian "Pobre de él", "Sus padres le hacen falta" "Es una lástima". Es por eso que Londres es mi nueva vida...
Espero al menos encontrar allá lo que Francia me ha robado en cinco años, vida.
YOU ARE READING
Festival de Londres
Teen FictionCada año se celebra uno de los mayores festivales en Londres, Edmond es quien conoce al amor de su vida en uno de ellos. Gritos por doquier, comienza el espectáculo de fuegos artificiales. - Jamás imaginé que un fuego artificial se consumiría tan rá...
