Capítulo 1: Cinco Años
Elena y Yulia. Yulia y Elena. Había sido así desde el principio. No recordaba un tiempo en que Yulia no hubiera estado presente en su vida. Su mejor amiga. Lo sabían todo la una de la otra. Todo, en serio.
Sabía cual había sido su serie de dibujos favorita, porque la habían visto juntas en casa de una o de otra mientras se tomaban la merienda que les habían preparado sus madres.
Sabía cuando a Yulia se le había caído el primer diente porque ella estaba allí para burlarse de la pequeña morena hasta hacerla llorar, no estaba orgullosa pero los niños pueden ser muy crueles a veces, de todas formas a la semana siguiente uno de sus propios dientes decidió abandonar sus encías y ya la cosa dejó de tener gracia. A favor de Yulia había que decir que nunca se burló del nuevo espacio en su dentadura.
Sabía cuando le habían dado su primer beso a Yulia porque ella estaba allí para derribar al niño en cuestión de un empujón tan fuerte que lo dejó llorando en el suelo.
Había estado allí cuando se murió su perro Skippy y Yulia lloró durante días enteros y la morena había estado con ella cuando se murió su abuelo y fue su turno para llorar.
Había estado allí cuando el perro de los vecinos de Yulia persiguió al cartero y le mordió en el culo y las dos se habían reído durante horas. Podían pasarse horas riéndose juntas porque la risa de Yulia era muy contagiosa y hacía que ella se riera también y Yulia decía lo mismo de su risa de modo que podían estar riendo sin parar hasta que les dolía la tripa solo porque la otra lo hacía.
A los diez años planeaban casarse el mismo día, en el mismo sitio y dar el banquete juntas. Una boda doble.
A los catorce supieron que se casarían el mismo día, en el mismo sitio y que darían el banquete juntas pero ya no iba a ser una boda doble.
En las contadas ocasiones en las que no estaban juntas la gente le preguntaba "¿Dónde está Yulia?", como si fuera lo más extraño del mundo ver a la una sin la otra. A Yulia le pasaba lo mismo, la gente le preguntaba "¿Dónde está Lena?". Y era raro, era raro estar sin Yulia. Lo más extraño del mundo
No recordaba un tiempo en que Yulia no estuviera presente en su vida, pero recordaba el primer día que la había visto. La gente decía que era imposible que recordara con tanto detalle algo que había sucedido cuando ella tenía apenas cinco años, pero no era imposible, se acordaba con una claridad absoluta.
Yulia y Lena a los cinco años
Lena paseó su vista por la clase de segundo de infantil. Conocía a la mayoría de sus compañeros del año anterior, la mayoría habían ido juntos a la guardería. En aquella pequeña ciudad de Moscú no había muchas guarderías de modo que no era extraño. Para el ojo inexperto la pequeña Lena solamente dibujaba en un folio con las pinturas de colores. En realidad se encontraba sopesando a quien le robaría el almuerzo aquel día. Su mamá le había vuelto a dar una manzana. ¡Una manzana! ¿Eso era comida? ¿En serio mamá?
Localizó a Nathan en una esquina tratando de construir con los Legos la torre más alta que hubiera visto aquella clase de infantil. Ummm...la mamá de Nathan le solía preparar unos sándwiches riquísimos...pero ya le había quitado su almuerzo el día anterior y tampoco quería que el pobre niño se quedara raquítico por culpa suya. ¡Era tan bondadosa!
Pasó su vista a Ronda que jugaba con un enorme bloque de plastilina multicolor. Ronda, Ronda...¿cuántas veces te ha dicho la señorita que no se mezclan los colores de la plastilina? Lena sacudió la cabeza dando a su compañera por imposible, iba a pasarse otro recreo mirando la pared. Aquella niña no aprendía jamás. Una vez la propia Lena había mezclado la plastilina y luego le había echado la culpa a Ronda y como Ronda lo hacía siempre la señorita le había creído y la pobre se había quedado sin salir al patio. Ummm...la mamá de Ronda solía prepararle un surtido delicioso de galletitas saladas. Se relamió solo de pensar en las galletitas saladas de Ronda. Era una posibilidad.
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Con los Años (t.A.T.u. Fanfic)
RomanceElena y Yulia. Yulia y Elena. Había sido así desde el principio. No recordaba un tiempo en que Yulia no hubiera estado presente en su vida. Su mejor amiga. Lo sabían todo la una de la otra. Todo, en serio. NOTA: esta historia no me pertenece, crédit...
