Érase una vez un pequeño pueblo en medio de un denso bosque en él vivía un joven común como tú o como yo. Su nombre era Aaron, era un chico de 16 años, delgado, de piel blanca, pelo corto, castaño oscuro, alborotado pero peinado hacia arriba y ojos color café oscuro, vivía en pueblo Primavera, un pueblo totalmente alejado de la civilización, sin embargo, las personas del pueblo habían olvidado el motivo de su aislamiento.
Aaron no tenía familia ya que sus padres lo abandonaron después de nacer, vivía con otros jóvenes en un orfanato que estaba a las afueras del pueblo, todos ellos comían con el dinero que las personas del pueblo le daban por realizarle algunos trabajos. Los días en el pueblo eran muy lentos y daban la impresión de que todo sería así para siempre. Pero lo que Aaron no sabía era que le esperaba un futuro muy alejado de pueblo Primavera, un futuro mágico lleno de aventuras y experiencias que sobrepasan los límites de su imaginación, una historia que estaba a punto de comenzar, la cual cambiaría su vida para siempre.
Un día como cualquier otro Aaron se levantó tarde, cosa que era normal en él, debía ir a trabajar al pueblo con sus demás compañeros del orfanato, solían ir a la plaza a ayudar a los mercaderes a organizar los productos y hacían mandados para obtener unas monedas y comprar comida para él y sus compañeros más pequeños, se alisto lo más rápido que pudo y salió del orfanato, entonces alcanza a ver a la distancia a los demás jóvenes y sale corriendo en su búsqueda.
- ¡Hey, espérenme! -Grita Aaron a los demás.
- ¿No escucharon algo? –Dice una de ellos mientras para de caminar.
- A lo mejor es Aaron que se ha vuelto a quedar dormido – Afirmo otra de sus compañeras mientras los demás seguían caminando.
Aaron finalmente alcanzo a dos de sus compañeras que lo esperaban mientras los demás seguían caminando, estas eran Mery y Ana, las mejores amigas de Aaron.
- Gracias por esperarme, ¿Qué paso con los demás? –pregunto Aaron.
- Siguieron adelante –Respondió Mery- sabes que Lara no es de esperar por las personas.
- Pues yo si la esperaría toda mi vida – Respondió Aaron casi al instante.
- No sé por qué estás dispuesto a tanto si sabes que ella jamás sentirá lo mismo por ti – dijo Ana dándole un golpe en la espalda a Aaron.
- ¡Oye! No hace falta tanta sinceridad –concluyo Aaron.
Mery tenía 17 años, era una muchacha tranquila y de buen corazón, que disfruta mucho ayudar a los demás, era de cuerpo delgado y de piel morena, ojos café, usaba lentes y tenía un largo pelo negro que siempre trenzaba, Ana por otro lado era la más seria que sus amigos, aunque eso no le evitaba tomarse las cosas con calma cuando era necesario, era un poco más llenita y de piel blanca, tenía también el pelo largo, ondulado y negro pero siempre lo solía dejar suelto, igual que Mery también tenía los ojos oscuros y también tenía 17 años.
Los tres comenzaron a correr y alcanzaron a los otros tres en su camino al pueblo, ya en ese lugar los hombres y las mujeres se separaron y se dividieron los trabajos, Aaron fue a hacer las cargas pesadas con sus amigos Arthur y Marino, Arthur era el mayor de todos, tenía 20 años, era un muchacho con la piel algo bronceada y el cabello rubio ya algo quemado por el sol, era fuerte y muy orgulloso de sí mismo, además tenía los ojos café pero en un tono claro, Marino tenía 19 años, era de piel oscura, alto y muy alegre, tenía el pelo crespo y oscuro y sus ojos café oscuro.
Los chicos se llevaban muy bien y se pasaban el día haciendo bromas mientras hacían los trabajos, Aaron era el más joven y claramente más débil que sus dos amigos pero aun así le ponía muchas ganas a los trabajos e intentaba parecer fuerte de vez en cuando para impresionar a Lara, que no se impresionaba con nada, Lara era una chica de baja estatura, alegre y perfeccionista lo que le hacia perder el buen humor y se molestarse fácil con los demás, su cabello era de un color castaño muy claro y lo tenía algo rizado, sus ojos eran verdes y su belleza hacía que muchos hombres se enamoraran de ella cuando la veían pasar, a pesar de esto ella era apenas una adolescente de 17 años.
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Prisma
FantasyPrisma cuenta la historia de Aaron, un chico huérfano de 16 años que vive con otros huérfanos en pueblo primavera, un sitio que parece ser el único asentamiento humano en el mundo, sin embargo gracias a la llegada de unos extraños viajeros Aaron y...
