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Aún recuerdo la primera vez que la ví... Oh, la primera vez que la ví, en verdad nunca me lo olvidaré. Te lo contaré aún cuando no me lo preguntaste.

Fue ya hace muchos meses atrás, 2 años para ser exactos, recuerdo muy bien las cosas, recuerdo que por la mañana decidí por tomar café americano el más bueno que he tomado en toda mi vida, con un pan recién hecho que trajo Tashigi...
En el transcurso del día, por una extraña razón, estaba muy tranquilo, como comisario solo debo atender a la gente y exigir justicia para el pueblo, también debo de estar haciendo papeleo y recuerdo que ese día había terminado antes de lo que había pensado...

Sentí paz por primera vez en mi trabajó, recuerdo que pensé "Podré por fin dormir temprano" hasta que el oficial Coby entró a mi oficina alarmado, recibí la orden de parte de mi jefe de presentarme en unas calles transitadas por un pequeño grupo que estaba haciendo escándalo y no querían que llegará a lastimar alguna propiedad o algún civil.
Recuerdo que cuando llegué lanzaron huevos crudos al coche provocándome que mordiera mis puros de la molestia que sentí en ese momento, recuerdo había salido del coche y observé que la gente que estaba haciendo escándalo fue rodeada por la misma policía, aún así esa gente se mantenía activa y sorprendentemente de un abrir y cerrar de ojos más gente se estaba uniendo al escándalo. ¿De dónde venía tanta gente?, ¿Todo estaba planeado?

Es ahí cuando me di cuenta que... No era un escándalo, era una manifestación.

Creí que era un día demasiado tranquilo para ser verdad, oficiales tuvieron que usar la fuerza, preguntando por usar gas lacrimógeno pero siempre lo negaban, hasta que los civiles comenzaron a defenderse ante la fuerza que estaban recibiendo de parte de los policías, porque ya no solo eran huevos crudos lo que aventaban, eran palos, piedras, usaban herramientas para golpear, bates, hachas, incluso la misma fuerza que el ser humano tiene...

Muchos de mis compañeros salieron heridos y ni hablar de los civiles.
Recuerdo que al igual que policías habían paramédicos, habían muchos coches de policía y hambulancias, si esto no se podía reprimir entonces las autoridades no tendrían otra opción que usar otras alternativas más fuertes.

Tengo que admitir que fue una mala experiencia para muchos incluso para mí.
En las calles podías ver muchas cosas, gente herida al igual que otros peleando, manchas de sangre, cárteles en el suelo, incluso habían prendido fuego, locales y coches destruídos, rayados y incluso quemados...
Ya habíamos detenido a muchas personas que estaban participando en esta manifestación, ya la mayoría estaban por retirarse por como la autoridad estaba manejando el asunto, observaba como huían muchos del lugar mientras yo daba órdenes, había recibido noticias de que en otras partes de la ciudad había más gente haciendo lo mismo, estaba molesto con todos, hartó de existir y de no hacer que las personas dejarán de hacer tales atrocidades, hasta que la ví, ví a esa chica...

Recuerdo que se subió a mi coche y con un bate con clavos rompió los vidrios, tenía mucho coraje acumulado dentro de ella misma y lo liberaba con mucha frustración, tenía una apariencia un tanto alocada, un punk que se unió a la manifestación solo porque le pareció divertido.

Ese cabello corto, todo revuelto por toda la actividad que hizo, con mechones verdes, esos pantalones rotos, la camisa negra que parecía ser muy vieja por lo roto que estaba, recuerdo que tenía una gran chaqueta de cuero con una gran estampa de Judas Priest en la espalda, y ni hablar de esos grandes zapatos que la hacían ver más alta de lo normal...
Mostraba la cara con total valentía, sin importar que la gente te identificará, sin importar que los oficiales se enterarán de su identidad, estaba ahí dando la cara, por ella misma, por alguien, por coraje, por justicia.

Recuerdo que tenía sangre seca en cierta parte de la cara y por la nariz, ¿Quién fue el imbécil que la golpeó?... No lo sabía exactamente y no importaba en ese momento.
Al principio cuando la ví, escupí un "Maldita perra", pero cuando alguien le entregó ese micrófono recuerdo que grito con todo su ser...

"¡Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno!"

Lo decía una y otra vez, no le importaba para nada que se dañará ella misma su garganta... La gente al escucharla fue como un click, comenzaban a decir lo mismo que ella, el coraje que tenían acumulado dentro de ellos volvía y sus fuerzas regresaban. Todo gracias a ella.
Me sorprendió demasiado ver cómo una chica como ella, estaba ahí arriba de mi auto, me miraba desde arriba con esos ojos de odió mientras yo permanecía boca abierta.

Nunca la pudimos arrestar.
Eres toda una líder, Carmen.

Maldita Adicción ||Smoker||Mga kuwentong kahuhumalingan mo. Tumuklas ngayon