ÉRASE UNA VEZ EL COMIENZO...

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¿Por qué es tan difícil empezar a escribir un libro? Nunca se sabe bien que decir, casi siempre todos tiran una frase que inspire o delate el comienzo de una historia que se les ocurrió o que les pasó, otros empiezan filosofando sobre temas varios, yo no sé muy bien que decir por lo tanto:

[INSERTE UNA BUENA FRASE FILOSOFICA Y DE LIBRO DE AUTOAYUDA BARATO PARA GENTE QUE LE PASARON UN MONTON DE COSAS Y SE IDENTIFICA CON CUANTA GILADA ENCUENTRA EN INTERNET, FIN]

Casi siempre lo mejor es presentarse. Mmm bueno si, mi nombre es Lucas Alejandro Fernández, tengo 26 años (ni yo me lo creo pero tengo 30 en realidad) soy flaco, alto pelo oscuro y ojos marrones. Vivo en Morón ciudad de buenos aires argentina. Vivo solo, trabajo en la recepción de un shopping, y ya casi no tengo amigos. No porque no pueda, sino porque últimamente me cuesta mucho interactuar con la gente y por sobre todo ser constante, me da mucha paja juntarme con alguien e incluso hasta hablar de mis dramas, a veces me causa extenuación. Debido a mi trabajo de recepcionista, tengo que interactuar mucho y muy variado, con mucha gente, rara. Toda la gente es rara, al menos la gente del conurbano bonaerense lo es. En el fondo somos buenos, pero nos falta aprender mucho. Y cuando hablo de aprender no me refiero a estudiar más, sino a ser un poco más humanos, y más desprendidos. Pero como eso jamás va a pasar, así seguiremos, celosos, sínicos, calentones, crédulos, cabeza dura, ilusos, porfiados, importunados, pelotudos, y hermosos. Hermosos no por tener un buen aspecto físico, sino por ser humanos, y argentinos, y por sobre todo, por ser de zona oeste. En el oeste está el agite dijo alguna vez una de las mejores bandas que escuche.

En fin tuve una vida fácil y ahora ya no la tengo, me críe con mis abuelos, tuve la mejor infancia del mundo, por sobre todo tuve a mi abuela que fue la mejor de todas. Todo lo que te podes esperar de un amigo hecha tu mentora, una verdadera genia, le gustaba escuchar reggae, y una vez se escapó de mi abuelo y viajo a ver a Bob Marley. Una vez hasta fumamos marihuana juntos, amaba a los gays y hasta me quiso conseguir un novio, ¡una idola posta!

Soy homosexual desde que tengo memoria solo que, en mis primeros años quise ocultarlo y tratar de ser "normal" y con normal me refiero a ser heterosexual, ya saben eso de hablar de futbol, gritarle cosas a las chicas, tomar cerveza, rock fuerte, putas, drogas, motos, autos y todas esas cosas en que en el mundo suburbano de la "normalidad heterosexista" están bien catalogadas como "cosas de hombres, machos, rudos con el pecho peludo". Pero por sobre todo eso de poder formar una familia, todas esas cosas a las que estaba acostumbrado a escuchar que hacían todos los pibes del barrio, hasta llegue a meterme en una iglesia evangelista para que me vuelvan "normal" y debo admitir que un tiempo duro y fue efectivo, pero al tiempo todo eso que estaba reprimido en mi empezó a querer salir, y fue inevitable.

Cuando cumplí 15 años y estando aun en secundaria tuve un par de novias, la primera se llamó Cherina, era flaca, alta, pelo negro, ojos verdes, una sonrisa casi perfecta, fue la niña más dulce que conocí en mi vida. Tenía algo en sus ojos que podía convencerte de lo que fuere, vivía con sus padres y su hermano mayor Tedor, (al que confieso que no me arrepiento de haber encontrado tiempo después, pero eso es otra historia que contare más adelante). Corría el año 2005 y ambos estudiábamos en el colegio industrial, como sabrás un colegio industrial es lo más parecido a un reformatorio que existe... Yo asistía a esa escuela por el simple hecho de que mi conducta en los lugares con reglas, no era muy correcta, en fin me bocharon alguna vez de algún par de escuelas pero nada grave, tres o cuatro. Después de eso termine en el colegio industrial, con el sueño de volverme un ingeniero electrónico. Cosa que jamás paso, pero bueno en ese entonces no sabía lo que me esperaba, ni tampoco me importaba mucho. En clase éramos 22 compañeros, entre esos yo y Cherina. No recuerdo bien cómo fue que empecé a hablarle pero seguro habrá sido alguna boludes, a esa edad todavía no fumaba marihuana, pero igual me la pasaba haciendo bromas, diciendo boludeces y quejándome de lo mierda que era estar todo el dio encerrados en el puto colegio. Ella era muy responsable y yo básicamente un tiro al aire. Era obvio que lo nuestro no iba a funcionar. Éramos muy diferentes y opuestos, pero aun así lo intentamos. Yo no sabía muy bien que hacer nunca antes había tenido una novia, me deje llevar por lo que hacían los galanes de telenovelas, le llevaba flores, chocolates, ositos de peluche, y ella estaba perdidamente enamorada.

Ochocientas noches durmiendo juntosStories to obsess over. Discover now