Capítulo 11

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Carter estaba echando humos por las orejas, bueno no literalmente, porque si eso pasara me asustaría, pero estaba furioso. ¿Celos, bebé?
Tal vez la psicología inversa no aplicaba en este caso.
Peeeero, no es mi culpa. Él se apareció y yo solo quería golpear a Jared, pero llegó Carter Linda y cagó el momento.
-¡Kina! -me gritó Carter desde abajo. -Ponte algo encima. Por favor.
¿Enserio crees que por ser guapo puedes mandarme?
Carter empezó a caminar con dirección a la puerta del edificio.
-¡No! -le grité y se detuvo. Sus amigos se burlaron de él con un "¡Uhhh!"
-¡Ustedes dejen de mirarla, estúpidos! -se dirigió a ellos.
-Hey, lo siento Carter. No teníamos ni idea de que fuera tu novia.
-¿Novia? -Carter por fin se dió cuenta de que actuaba como un novio celoso, aunque a decir verdad, se veía tierno-. No, yo.. Solo cállate, David -David sonrió como el guasón al entender que yo no pertenecía a Cartersito. Uf, David esta guapo. Castaño, ojos azules y sonrisa perfectamente blanca. Creo que hace ejercicio, y se sabe comportar, bueno más que yo. No esta tan mal.
-Bueno, si no es tu novia... -Carter interrumpió a David al darse cuenta de que ambos nos desvestíamos con la mirada.
-Solo cállate, maldita sea, y deja de joder.
Tras decir esto, entró al edificio y después de unos momentos, también entró por la puerta de la azotea. Vi a sus amigos y éstos se dirigían a quiénsabedónde, pero se alejaban. Antes de irse, David me guiñó un ojo. Tengo que conseguir el número de David algún día.
-¿Qué crees que haces? -podía verlo con la ropa sudada, la misma que traía en la mañana. Creo que Paul y Landon lo hicieron subir por las escaleras-. Deja de exhibirte, ¿acaso estás loca?
-Tal vez, y no me estaba exhibiendo -frunzo el ceño y cruzo los brazos enfadada, miro hacia abajo en la calle-. Creo que tus amigos te dejaron.
-Yo les dije que se fueran -¿Enserio? ¿Cuándo? ¿Con poderes mentales? Carter empieza a decir cosas sin sentido, pero al estar enojado tienen mucho sentido.
-Oye -creo que cuando Carter esta enojado empieza a decir cosas incoherentes, como el precio del pan, o por qué la lavadora suena tan feo. Debe de hacerlo para no decir cosas sobre mí. Pero no me hace caso-. ¡Carter!
-¡QUÉ!
-¡Déjame! ¡Y NO ME GRITES!
-¡No! ¿Enserio ibas a dejar que el pervertido de Jared te tocara? ¡Tienes 16 años! ¡Jesús!
-¡Si me toca o no, es mi problema! ¡No tuyo ni de Jesús! ¡Mi puto problema!
-¡También es mío! ¡No dejaré que alguien ponga sus sucias manos sobre ti!
-¿Y TU SI PUEDES?

No lo toquen, perras.¡Lee esta historia GRATIS!