La vida es una cosa que tenemos que agradecer por tenerla, pero en nuestro camino hay muchas piedras que nos hacen tropezar, ahí es, entonces, cuando la gente dice que la vida es ... en pocas palabras, una mierda. Normalmente las personas se dan cuenta en la adolescencia, bueno, al menos yo.
Todo empezó cuando murió mi madre: fue a una fiesta de la ciudad con mi padre y por mala suerte se toparon con un borracho de camino a casa y tuvieron un accidente de coche. Mi padre, por suerte, sólo tuvo heridas, aunque bastante graves, pero, cuando la ambulancia y la poli llegaron, no encontraron a mi madre. La policía la dió por muerta porque se pasaron 13 meses buscándola sin resultado. Mi padre empezó a ir cada noche a los bares que habían más cerca de casa, se pasaba casi toda la noche, no me dejaba ni la cena hecha, me la tenía que hacer yo. Volvía siempre borracho a casa sobre las 3 de la mañana, y comenzaba a gritar e insultar a la poca gente que había en la calle mientras golpeaba los coches que habían aparcados. Parece que le cogió un grave odio a los coches. Todo siguió así unas semanas más, hasta que un día se pasó demasiado de tragos y vino súper ebrio. Nada más entrar por la puerta rompió todo lo que se cruzaba por su camino: jarrones, cuadros, espejos, incluso con un martillo que encontró en el garaje rompió algún que otro mueble. Al pasar por delante de mi habitación abrió la puerta de una patada, no sabía qué le pasaba en ese momento. De repente de un chillido me dijo:
-¡VETE, NO TE QUIERO MÁS EN MI CASA!
No lo podía creer, ¡Me iba a echar de casa! Me negué:
-¡No me voy a ir, porque ahora estás borracho y no sabes lo que dices, pero cuando mañana te despiertes y no esté, llorarás!
De un simple paso se acercó a mi cama y me cogió del brazo tan fuerte que casi me rompió la camiseta. Me arrastró fuera de la cama y me tiró al suelo.
-¡¿QUÉ EH?¿TE CREES SUPERIOR A MI?!¡UN IDIOTA ES LO QUE ERES, UN PRINGAO' DE CATEGORÍA!
Cogió mi carpeta del insti de encima del escritorio y me pegó con ella unas cuantas veces para después tirarmela a la nariz, que acabó sangrando. Aprovechando que estaba débil, me agarró del brazo y me arrastró por toda la casa hasta llegar a la puerta, la cual abrió, me dejó fuera y cerró el enorme pedazo de madera detrás de mí. Esperé ahí con la esperanza de que abriera la puerta, pero no se abría. Unos minutos después noté que se abría. "Por fin ha recapacitado y me va a dejar entrar" pensé. Pero él seguía con esa cara de drogado, así que no imaginé que me dejara entrar. Y en efecto, me tiré un par de pantalones junto a tres camisetas y una chaqueta. Me rendí. Definitivamente me rendí. Si tengo que decir la verdad, siempre he pensado que mi padre nunca me ha querido, así que siempre le he tenido una especie de respeto. Bueno volviendo con la historia:
Me quedé solo, sin nadie que me ayudara, así que me fuí a casa de un amigo: Manuel. Él era mi mejor amigo, siempre jugábamos juntos a todos los juegos de moda, nos lo pasábamos muy bien juntos. Cuando llegué a su casa, no lo pensé ni un segundo, llamé a la puerta. El que me abrió la puerta fue su padre y al verme lleno de sangre y lágrimas me dejó pasar. Me dirigió hacia el salón para seguidamente llamar a su hijo y su mujer. Me convencieron para que les contara todo lo que había pasado, aunque al principio me negué acabé contándolo todo.
-¡Joder, qué padre mas irresponsable que tienes!- Dijo Manuel tras haber acabado.
- Bueno, cariño, no te preocupes. Puedes pasar aquí el tiempo que necesites- Se ofreció la madre de Manuel.
-Gracias señora Martínez, pero ya me las apañaré.
-¡No,no! Pondremos un colchón en el cuarto de Manuel, ya sé que no es una cama en condiciones pero hasta que te compremos una cama, armario, ropa… - Insistió su padre.
ESTÁS LEYENDO
Jonathan
Historia CortaJonathan era un chico normal hasta que murió su madre. Su padre hacia cosas irresposables y dejaba a Jonathan con 16 años solo en casa durante mucho tiempo. Una día su padre hizo una cosa que le cambió la vida.
