"¿Que voy a hacer?"
Meditaba en mi mente mientras veía como una hoja de fresno caía de la copa de un árbol en señal de la llegada del invierno. Ese día parecía bastante frio, pues el ventanal del restaurante se encontraba empañado, casi terminaba mi almuerzo en paz, hasta que una voz molesta llego a mis oídos.
- Jimin-ah ahorita que termine tu descanso lava los trastos que haya dejado el cocinero. - dijo en una falsa sonrisa el gerente.
- Claro, James. Solo termino con esto y voy para allá. - dije señalando mi emparedado mientras simulaba una pequeña sonrisa en mis labios, a lo cual el gerente solo asintió para retirarse del lugar.
Casi cumplía un año de haber llegado a Chicago debido al intercambio en la universidad y tras haber concluido los dos semestres debía regresar a Seúl, aunque no lo pareciera me entusiasmaba la idea, extrañaba tanto a mamá, papá, mi hermano y mejor amigo, sin embargo, dejar aquí a mi novio me creaba un malestar en el estómago.
Había terminado mi corto descanso sin ninguna molestia de por medio y me dirigí a donde me habían ordenado, llevaba 9 meses trabajando en el The Chicago Firehouse como asistente de cocina y mesero, la paga no era demasiada, pero me servía para poder tener mi propio dinero.
Hoy sería mi último día ahí antes de salir del país, lo cual se sentía extraño, era viernes y el lugar se encontraba vacío. Mire mi celular para revisar la hora, seis de la tarde en punto se observaba en la pantalla, pero se sentía tan lento el tiempo, como si se hubiese detenido. Me quede absorto en mis pensamientos hasta que el sonido de la campana de la entrada me devolvió al mundo real, entro un chico alto de tes caramelo y cabello azabache con lentes oscuros y finos, lucia bastante formal y elegante aun cuando solo vestía de jeans negros y una chaqueta de cuero, lo cual me arrebato un pequeño suspiro, se sentó en el mismo lugar donde yo me dispuse a tomar mi almuerzo horas atrás junto al gran ventanal frente a la avenida.
- Jimin-ah puedes ir a atenderlo por favor. - dijo Liz con una sonrisa. Yo correspondí dicha sonrisa mientras asentía con la cabeza tomando el menú de la barra.
Me dirigí a la mesa, con la seguridad latente que me caracterizaba, llegue al lugar y con la sonrisa mas linda que pude hacer figure en decir el mantra que hace 9 meses me había aprendido.
- Bienvenido a The Chicago Firehouse, donde nos sentimos felices de recibirte, mi nombre es Jimin y hoy estoy a tus ordenes, el especial del día son las parrilladas. - musite mientras entregaba el menú correspondiente, mismo que el joven tomo y analizo sin voltear a verme.
- Solo deseo un café. - musito sin mayor ímpetu en su voz, haciéndome crear una pequeña mueca en mi rostro, la cual borre al instante.
- Desea que vaya acompañado de algún aperitivo. - continúe en mi intento de atención.
- Realmente no, solo quisiera algo con lo cual calentar mi alma. - respondió un poco cabizbajo, lo cual me hizo volver la mueca a mi rostro.
- De acuerdo, en un momento más se lo traigo. - termine de recitar de manera lenta, mientras me alejaba de ahí con un pequeño malestar en mi pecho.
No era normal sentir tanta empatía para con los demás, jamás hice eso desde que llegué a este país, inclusive para mi novio fue difícil al principio tener mi confianza, pero por alguna razón me sentía apenado por el chico.
- Solo será un café Liz. - comente a la mujer detrás de la barra, quien solo asintió en una sonrisa cortes.
Mire de nueva cuenta al joven misterioso, y mientras pensaba en que le pudo haber sucedido vino a mi mente una idea, sobre la barra había unos chocolates en forma de figuras geométricas, no eran los más elegantes del lugar pues eran para niños, pero eran sumamente deliciosos y me levantaban el ánimo cuando me sentía decaído, tome un paquete y los coloque en un plato de tal forma que lucieran mejor. Liz me dio la taza de café lista y me dispuse a llevar el pedido a la mesa correspondiente.
KAMU SEDANG MEMBACA
Monster:s
Romansa"La humanidad siempre está en busca de algo... Desean el dinero, la riqueza, el poder y el control... Ambicionan el amor, la felicidad, la sabiduría y el futuro... Pero, se pierden a si mismos en esa búsqueda dejando su pasado atrás... Y entonces, ¿...
