-LuHan esto es tú regalo de cumpleaños – Me entrega la llave de un auto. - Y esto es tu regalo de bodas. – Otro par de llaves. Un apartamento - Sé que es un poco apresurado pero puedes empezar a hacer los cambios que desees. Tu madre lo escogió y SeHun está al tanto de su nuevo apartamento. - Él también piensa que tener un lugar para compartir antes de casarse sería bueno. Pueden mudarse cuando deseen.
-Gracias papá. Siempre pensando en lo que es mejor para mí y esta vez lo digo en serio. No cualquiera recibe un auto y apartamento el día de su cumpleaños. Si me disculpas, aún tengo que ver los últimos detalles de esta noche.
Me levanto y salgo del despacho de mi padre. A veces me sorprende lo imbéciles que pueden ser los mayores. Pensar que un auto y apartamento me harán feliz.
Feliz me hubieran hecho si pasaran más tiempo conmigo. Mi madre se la pasa viajando y haciendo eventos de caridad para los huérfanos y yo soy quien más la necesita. Mi padre se dedica a sus negocios y con dinero lo soluciona todo. Vaya forma de compensar el tiempo perdido.
Después de todo yo lo compenso con sexo en baños publicos. Sólo de recordarlo me viene a la mente la estupidez que hice con SeHun. Me pone duro sólo de recordarlo.
Nada de eso habría pasado si no hubiera mencionado a 'Kai'. Me rompe las pelotas que me compare con él. Me besó y no dudé en corresponderle. Me duele aceptar que me excita cuando lo hace. Tomé como pretexto lo de Kai para satisfacer mis necesidades. Me ofrecí como una puta a sus clientes y lo disfrute tanto que mandé mi poca dignidad al olvido. Me gane un disgusto por parte de Baek pero creo que valió la pena.
+++
-LuHan ¿Puedo pasar? - Siempre tratando de ser educado.
-Pasa - Desde nuestro “encuentro” en los baños del cine. SeHun ha estado más atento y pacífico que de costumbre. A veces me es difícil llevarle el ritmo. Se me sale de las manos lo que está pensando… o tramando.
-¿Ya te dio la noticia tu padre? –Viste un smoking negro. Se ve elegante.
-Sí. Me ha entregado las llaves. También dijo que la idea de vivir juntos te ha agradado.
-De cierto modo – Se sienta en mi cama – Entre más rápido termine “nuestra” farsa será mejor para ambos. Tal como lo quieres.
-Tal como lo “queremos” - Corrijo. Si lo dice de esa manera me hace pensar en que él no lo desea y me confunde - Esta noche será el inicio de nuestro fin. Debemos seguir fingiendo ser una pareja feliz y enamorada – Lo miro por el reflejo del espejo y su cara es inexpresiva ¿Me pregunto qué estará pasando por su mente?
-Por supuesto. Yo soy el más interesado en que esto termine. Sobre todo ahora que las cosas con Kai están mejorando. – Kai, Kai, todo es por ese perro. Se me revuelve el estómago solo de escuchar su nombre. Lo odio. Lo odio tanto. A él y a toda su familia.
-Bien. - Finjo desinterés - Bajemos. Es momento de comenzar la función. – Digo sin mucho entusiasmo – Me levanto y acomodo mi saco.
-Espera. -Se detiene a mi lado - ¿Cuándo nos mudaremos? - Se acerca a mí lentamente para arreglar mi moño – La cercanía de su cuerpo con el mío me pone nervioso pero no me muevo.
-Aprovecharemos que mis padres se van de viaje el fin de semana y nos mudaremos el domingo ¿Estás de acuerdo? – Lo miro fijamente y siento como el calor sube a mis mejillas.
-Sí. -Dice secamente. – Entonces bajemos, la mayoría de los invitados ya han llegado.
+++
-Agradezco a todos por acompañarme esta noche tan importante para mí. Especialmente a mis padres, amigos y al hombre que ha cambiado mi vida en tan corto tiempo. SeHun – hago una pausa para respirar hondo – Gracias por estos ocho maravillosos meses – Ya casi termino con la primera parte de la gran mentira. Lo más difícil está por venir – Te amo SeHun – Nuestras miradas se encuentran y se acerca hasta donde estoy. Sus pasos son lentos pero firmes.
-También te amo – Me besa fugazmente – No me imagino sin ti – Se arrodilla frente a mí y abre una pequeña caja roja, la cual contiene un anillo de compromiso. Es un Cartier de oro blanco con cinco diamantes– Es por eso que me atrevo a pedirte que seas mi esposo ¿Aceptas casarte conmigo? – Espero lucir lo suficientemente asombrado. De lo contrario nada habrá servido. Mi vista comienza a nublarse y comienzo a llorar.
-Sí. Acepto – Se pone de pie y coloca el anillo en el dedo anular. Volvemos a mirarnos y las lágrimas no dejan de fluir. Se escuchan aplausos por todo el salón. Lo abrazo y el me besa tiernamente. Nos separamos un poco y entones susurra contra mis labios.
-Juntos.
-Juntos- Repito lo que acaba de decir mientras limpia las lágrimas de mis mejillas con sus pulgares.
Nos volvemos a los invitados tomados de la mano y sonreímos. Mis padres están felices. Lay, Kris, Baek y la mayoría de la gente que me aprecia también lo están. Excepto XiuMin y Kai, los cuales tienen cara de susto. Al final, me salí con la mía y le quité a ese idiota lo que quería. SeHun es mío ahora. A los ojosnde todos es mío.
Nos dirigimos al centro del salón para bailar antes de que empiecen las felicitaciones hipócritas de los socios de mi padre.
-Esas lágrimas, fueron conmovedoras. -Susurra contra mi oido.
- No fueron difíciles. Salieron naturalmente. Lo dificil fue decir que te amo – Susurro de vuelta.
-Al menos fueron creíbles. Eso es lo que importa. Lo demás me tiene sin cuidado. - Suelta un suspiro.
-El anillo es lindo. Gracias -No dice nada. Pero si esto fuera real el anillo me hubiera gustado.
-Si piensas que lo he comprado con el dinero de tu padre. Te equivocas. Lo compré con mis ahorros y lo que he ganado trabajando para tu padre - Eso me sorprende. Pensé que lo habia elegido mi padre y él.
-No importa - Me separo un poco de él para que nuestras miradas se encuentren - De verdad es lindo. Gracias. – Me acerco nuevamente a él y lo beso. Él me corresponde y nos besamos. Mientras más profundo se vuelve más comienzo a olvidar cuál es mi verdadero objetivo. Las cosas se me están saliendo de las manos.
+++
-Nuestro “hogar” es impresionante. Cuando tu madre me dijo sobre el apartamento creí que era algo más sencillo.
-Nunca será sencillo. Nada de lo que tenga que ver conmigo lo será. – Dice desde la cocina -La nevera está llena. ¡Wow! Al menos tendremos quien surta la despensa y se encargue de mantenerlo limpio.
-Entonces no harás nada. Cada vez me sorprendes más. – Digo con un tono ligero y divertido.
-Aprenderé. - Se asoma por la puerta de la cocina - Algún día – Dice mientras come una galleta.
Dentro de una semana iniciaré prácticas en la empresa de mi futuro suegro y aparte de que estaré más ocupado de lo normal. Ha decidido que comience administrando el dinero que generosamente nos dará mientras mi “futuro esposo” y yo sigamos con la farsa.
LuHan tiene una cuenta aparte. Pero sólo es para los gastos de la universidad. Lo demás lo manejo yo. Él también iniciará clases la próxima semana. Aplicó para Administración de Empresas. Es una lástima que al final no vaya a poder ejercer. Todo lo que es de él será mío. Así que seguiré aparentando que nuestro trato sigue vigente. Puede seguir pensando que me tiene en sus manos y que haré todo lo que me pida. Incluso seguiré fingiendo que estoy enamorado de él.
-LuHan ¿Puedes venir un momento?
- ¿Para qué? – Grita desde la cocina.
-Sólo ven – Digo firmemente. Escucho sus pasos acercándose.
-¿Qué pasa? – Es la primera vez que lo veo comer con tanto entusiasmo.
-No te di mi regalo de cumpleaños. Cierra los ojos y extiende las manos.
-¿Es una bomba o algo parecido? – También está de buen humor.
-Cierra los ojos – Lo miro tratando de lucir intimidante.
-De acuerdo. No te enojes – Cierra los ojos y una sonrisa se forma en su rostro. Extiende las manos como se lo pedí. Cuidadosamente lo acerco y los abre.
-¡Un gato! – Lo atrae hacia él y el gatito comienza a maullar. – ¡Es hermoso! – Si esto no lo convence de mi supuesto amor, no sé qué más podría hacer.
-Feliz cumpleaños LuHan – Digo desde donde estoy. Coloca cuidadosamente a su mascota sobre el sofá y se lanza sobre mí logrando que ambos nos desplomemos sobre el sofá que está detrás de nosotros.
-Gracias. Es lo más hermoso que alguien me haya dado– sus cabellos me hacen cosquillas. Los coloco detrás de su oreja. Nos miramos fijamente. Sonríe y me besa.
Paso mi mano sobre su nuca para atraerlo más hacia mi. Lo sostengo firmemente y giro sobre su cuerpo quedando debajo del mío. Seguimos besandonos y aunque parece un beso real, sé que todo entre nosotros es mentira. Nuestro beso, nuestro compromiso, nuestros sentimientos. Sus sentimientos. Su actitud me hace dudar de lo que siento por él. Me hace dudar del porqué decidí seguir con esto.