CAPÍTULO 8 - MY ANGEL
La sujetó del brazo y la ayudó a levantarse. La vio caminar de un lado al otro y sonrió. El médico se acercó a él.-Creo que es posible que en un par de días ella regrese a casa. Deben tratarla con mucho cuidado hasta que su cuerpo se recupere por completo, sobre todo la zona de la cabeza- ella se alegró tanto como él al oír la gran noticia.-Bien, me retiro. Siga cuidándola así de bien, caballero- dijo antes de marcharse de la sala.
Sun Hee se acercó muy animada hasta Jiyong y le dio un fuerte abrazo.-Gracias, gracias, de verdad- él la retiró con cuidado.
Hizo una mueca.-Debes tener cuidado...- le reprochó a la chica por haberse animado mucho de repente.
La ayudó a sentarse de nuevo en la cama.-Jiyong... Lo digo en serio... Tú...- él sacudió la cabeza y se acercó a ella. Sun Hee colgó las piernas de la camilla, sentándose en un lateral, Jiyong se colocó entre sus piernas y la apretó contra su torso, acariciando suavemente su cabello, cuidadoso de las heridas.-Jiyong... Tú... Tú evitaste que Shinwa...
-Chsst...- la silenció Jiyong al notar cómo la chica comenzaba a ponerse nerviosa.
-Jiyong...-se miraron fijamente a los ojos, ella tomó una mano suya y la acarició suavemente.-Eres mi ángel... Eres mi ángel de la guarda-dijo antes de que Jiyong la abrazase de nuevo contra su pecho.
******** ******** ******** ********
Se cruzó de brazos frente a él y le echó un rápido vistazo a sus heridas.-¿Vas a explicarme ya todo?-preguntó el manager molesto y curioso.
Jiyong asintió con la cabeza y se apoyó sobre el escritorio.-Ella... Ella tiene novio-respondió bastante molesto.
El manager suspiró.-Jiyong, ¿acaso hay alguien a quién no puedas superar?
-Mira, si queréis que lo consiga, me informas de lo que hay, si no, despídete de todo.
El manager asintió.-Pero tú también debes informarnos de todo, ¿crees que es normal llamar para pedir que retiremos las actividades de los dos y desaparecer sin dar señales de vida por más de una semana?
-He estado ocupado-contestó con indiferencia, Tae Hee le miró interrogante y Jiyong continuó hablando.-Yo estaba una noche en el club y en la salida encontré al novio de Sun Hee arrastrándola y haciéndole daño, así que acabamos en una pelea. Entre unas cosas y otras Sun Hee cayó al suelo y estuvo en coma por cinco días. Hace seis días despertó y se ha estado recuperando.
El manager le miró sorprendido.-Tú... Tú en verdad eres genial-comenzó a reír a carcajadas él solo, como un loco.-La defendiste y la cuidaste. La tienes ya a tus pies, ¿cierto?
Jiyong suspiró.-He conseguido que se sienta conmovida por mis actos, incluso nos hemos abrazado-sonrió recordando lo que ella le había dicho.-Pero ella aún quiere a su novio.
El manager sacudió la cabeza.-Eres mil veces mejor que cualquier otro.
******** ******** ******** ********
-¡Ya! ¡Espera que me recupere y te vas a enterar!-la sala se inundó de risas.
-No vamos a permitirte salir de fiesta con nosotros, hasta que te recuperes del todo-dijo Tzao armando con ella, y se cruzó de brazos.
-Voy a recuperarme rápidamente, ¿acaso no escuchaste al médico?-contestó sacándole la lengua juguetona.-Voy a recuperarme en un par de días y enseguida saldré de fiesta.
-Ya, no vas a salir de fiesta hasta dentro de mucho tiempo-interrumpió Jiyong con un tono totalmente serio entrando en la habitación, haciendo que desapareciesen las carcajadas de ambos.
Tzao se quedó inmóvil por un momento y su labio inferior comenzó a temblar.-¿É-Él-Él n-n-no es...?-preguntó mirando al cantante cómo si fuese un fantasma.
Jiyong asintió apoyándose en la pared.-Soy el ángel de la guarda de Sun Hee.
Ella le echó una mirada reprobadora enseguida.-¡Ya, eso no es cierto!
-¿Ah, no? -se acercó a ella y se miraron fijamente a los ojos, retandóse el uno al otro con la mirada, a unos centímetros.-Eso no es lo que decías el otro día-respondió con superioridad, dándole un toque con su dedo índice en la nariz de ella.
Tzao intervino.-¿Shin-Shinwa sabe... Sabe qu-que tú estás aquí? - preguntó asustado.
Sun Hee asintió.-Shinwa y él se turnaron para cuidarme... A diferencia de alguien, ejem...- le reprochó cruzándose de brazos, antes de continuar manteniendo la mirada al ídolo.
Tzao puso los ojos en blanco entendiendo a lo que ella se refería.-¿Pero Shinwa permite que él esté aquí?
-No, no lo permite, pero al parecer Shinwa no tiene ni voz ni voto en estos momentos-intervino el novio de la chica algo enfadado entrando por la puerta. Observó a Jiyong y a su novia, ya que aún estaban cerca y enfrente el uno del otro.-Ya, alejaros un poco-Sun Hee miró al suelo apartando la vista de Jiyong y se recostó en la cama.-Shinwa quiere que ese dichoso cantante se marche de una vez, ya que no es bien recibido, por nadie-recalcó la última palabra, refiriéndose a la chica.
Jiyong levantó la mirada hasta encontrarse con los ojos de Shinwa.-Ya, eso ha sido grosero, no importa que se quede. ¿No crees que me ha ayudado mucho?-defendió Sun Hee a ese idol que tanto odiaba... o solía odiar. Le pareció extraño lo que acababa de decir. ¿Qué le estaba ocurriendo?
Shinwa mantenía la mirada a Jiyong, ambos continuaban mirándose desafiantes.-Sun Hee, ¿debo recordarte que él es GDragon? ¿Debo recordarte que le odias?-cada vez estaba más enfadado, Sun Hee había pasado tanto tiempo junto a él, siempre estaba pendiente de su novio pero desde que conoció a ese cantante las cosas estaban cambiando, y estaba dispuesto a lo que fuera para alejarla de él, aunque eso provocase daños coolaterales en la chica.-¿Debo recordarte que gracias a él tu padre...
-¡Cállate!-todos se giraron a verla, tenía los ojos inundados de lágrimas, que amenazaban con desbordar en cualquier momento, y en sus puños estrujaba la sábana. Su respiración se volvió fuerte, rápida y difícil. -¡No se te ocurra mencionarle siquiera!-un pitido ensordecedor inundó la sala al tiempo que sus lágrimas comenzaban a resbalar. Todos observaron cómo Sun Hee comenzaba a alterarse, cómo su pulso y respiración se aceleraba peligrosamente.
Jiyong reaccionó inmediatamente y la abrazó fuertemente intentando calmarla. Shinwa reaccionó también, iba directo a montar un numerito de nuevo y en el peor momento. Tzao se puso en medio y le agarró todo lo que pudo. Sun Hee, poco a poco, se desahogó entre los brazos del cantante, y se calmó un poco. Los médicos y enfermeras llegaron y la tranquilizaron, echaron de la sala a los visitantes y se centraron en el paciente.
-Él... No...-la enfermera inmediatamente rectificó, obedeciendo a la chica, e hizo a Jiyong regresar, quien tomó su mano y la acarició suavemente.
Shinwa le agarró del cuello de la camisa y fue a decirle algo, Tzao intervino apartando a ambos y sacando al cantante de allí, era la mejor opción. Tzao y Jiyong se quedaron fuera, pendientes y preocupados de lo que ocurría adentro. Ante el silencio tan incómodo que había entre los dos, el ídolo decidió romper el hielo.
¿-Cuál es exactamente la relación que tienen ellos dos?-preguntó Jiyong molesto.
Tzao le miró extrañado.-Ellos...-dudó por un momento en si debía decirle, pero algo le dijo que era importante que él lo supiese.-Ellos algún día se casarán-soltó finalmente.
¿Casarse? ¿Ellos dos iban a casarse? No podía creerlo, él la maltrataba continuamente, no iba a permitir eso, no. Pero, ¿cómo iba a evitar una boda entre dos personas para su propio beneficio?
-¿Se casarán?-repitió Jiyong incrédulo, Tzao afirmó con un sonido nasal.-Pero... Shinwa... Le hace daño. Él no la quiere-Tzao ignoró lo que el cantante había dicho.
******** ******** ******** ********
-¡Ya! ¡¿Cómo pretendes qué haga eso?!-gritó enfadado golpeando la mesa con ambas manos cerradas en puño.
El manager suspiró con fuerza y se levantó de la silla a recoger algunos de los papeles que habían caído al suelo por el golpe del cantante.-Mira, dijiste que lo harías, y vas a hacerlo.
Jiyong rió desesperado.-No, si al final Sun Hee tendrá razón y seré una mala persona-tomó asiento de mala gana e intentó tranquilizarse.
El manager lo observó y se sentó a su lado, tras dejar los papeles sobre la mesa.-Jiyong, dices que él no la ama, ¿no? Entonces puedes salvarla de un matrimonio sin amor, sin respeto. ¿No es lo que hacen las buenas personas?
Jiyong sacudió la cabeza.-Pero ella lo ama, puede verse en sus ojos. En cuanto aparece él, actúa de manera diferente, intentando llamar su atención.
El manager se levantó de su asiento y se apoyó sobre la mesa.-Tú puedes hacer que le olvide, puedes deshacer ese futuro matrimonio que no hará nada bueno. ¿Quieres que la maltrate?-Jiyong negó con la cabeza enseguida. El manager sonrió victorioso.-Pues sal ahí y enamórala.
******** ******** ******** ********
La abrazó aún más fuerte.-Lo siento, de veras lo siento-se disculpó él muy arrepentido.
El médico había decidido que ella se quedaría más tiempo debido a lo ocurrido el día anterior, debido a que ella se alterase de tal manera. Ella sacudió la cabeza en señal de que no importaba. Shinwa se agachó hasta estar a la altura de ella y tomó su rostro entre sus manos, con cuidado le dio un corto beso y se sonrieron.
-Pero no puedo entender qué es lo que hace ese tipo aquí-soltó de mala gana.
Sun Hee tomó una de sus manos y la acarició suavemente.-Simplemente intenta que nos llevemos bien porque vamos a trabajar juntos durante mucho tiempo, ¿no crees que sería incómodo pasar tantas horas junto a una persona que no soportas?-él asintió con un sonido nasal.-Pues intentamos hacer más cómodo el trabajo-lo tranquilizó y se hundió de nuevo en su pecho abrazándole con fuerza.
Aún así él no estaba seguro, pero quería recordarle a ella la posición que deberían tener.-¿Sigues odiándole?-después de vacilar un poco, ella asintió con un leve sonido nasal para no discutir con él.
Jiyong se encontraba afuera, en la puerta. Traía un ramo de flores consigo para darle ánimos a Sun Hee. Había escuchado lo que ella había dicho, y, a pesar de todo, le había dolido, le dolía que ella dijera eso. Aunque se lo hubiera dicho a la cara, que habían sido muchas veces, también habían sido muchas las que se habían llevado bien, las que se habían abrazado.
Pudo escuchar cómo ella decía que tenía que salir un momento, así que salió de allí, salió del hospital, algo dolido. Él sabía que esa chica estaba despertando en su interior sentimientos que pocas veces había podido sentir. Sun Hee salió de la habitación, se agachó para recoger un ramo que había allí. Miró hacia los lados buscando al dueño de aquellas hermosas flores. Del ramo colgaba una pequeña tarjetita en la que podía leerse algo:
<<Tienes que recuperarte, así que aunque yo no esté cumple con los consejos del médico.
-Your angel>>