Capítulo 21: El fin de la princesa, la furia de Sans...
(Antepenúltimo de la temporada)
**Narrador Omnisciente**
Te encuentras sentada arriba de un árbol del bosque en el que se refugian ahora mismo, creer en que verdad vas a los monstruos te hace sentir...extraña, miras la estrellas, maravillada por su belleza, nunca te imaginaste ver algo tan hermoso.
-Son hermosas ¿Verdad?...-Sonries y asientes con la cabeza.-Heh...- el esqueleto ríe subiendo las ramas y sentándose a tu lado.
-Sans, ¿Crees que los humanos...hayan cambiado? -Sans suspira y te mira a los ojos.
-No puedo estar seguro de eso-.Dice con sinceridad, los dos estaban callados y mirando las estrellas.
-Tengo miedo...- dices mirando el suelo, Sans te voltea ver.
-Todos tenemos miedo- dice Sans tomando tu mano y proporcionándole caricias.
-Pero no como el que yo tengo, por cómo van a reaccionar los humanos, qué pasará y...miedo a algo les suceda por mi culpa-dices preocupada.
Sans cambia su expresión a preocupación, pero sonríe y toma tu rostro con sus manos esqueléticas, confundida por su acción lo vez a sus cavidades, tenia una sonrisa tranquila y dulce, se acerca y besa tu frente.
-No va a ser tu culpa si nos sucede algo, eso lo digo por todos los monstruos -dice Sans.
-¿Lo prometes?- Sans ríe levemente y te mira.
-Sabes que odio hacer promesas de todo tipo niña-dice Sans. Ríes levemente y lo abrazas, Sans corresponde a tu abrazo y suspira, jamás habías sentido un abrazo tan reconfortante como este.
Pero detrás de la tranquilidad, el mal.
-Jefe, ¿Cree que es ella?- susurran.
-Sé que es ella...- este te analiza y ve una marca en tu cuello.-Bingo...- dice y se retiran escondidos en la oscuridad del bosque.
Los hombres, entran a los autos y se fueron a toda velocidad, al llegar a aquel castillo, donde el mal se esparció desde la muerte de la reina Viola, se encontraba un hombre de barbas negras, mirada penetrante y una mala pinta. Observando desde un punto del castillo que había en aquella ciudad y pueblo de humanos, miraba todo lo que ahora le pertenece, este vive solo, ya se preguntarán por qué.
-¡Mi señor!-exclama uno de sus guardias.-Tenemos noticias - dice firme aquel hombre, el de barbas negras lo voltea a ver y lo mira.
-¿Qué tipo de noticia?-pregunta, su voz tan gruesa hasta daba intimidad al individuo.
-La princesa heredera del trono, esta aquí... - este con furia golpea con su espada el suelo.
-¿QUÉ?- dice furioso y horrorizado.
Uno de sus mensajeros que era tranquilo le dice.
-Mi rey, tal vez no vengan con el plan de hacer daño, han pasado ya 16 años desde esa guerra, no creo que sea malo hacer las pases con los humanos...-dice el viejo sabio, el rey ríe sarcástico.
-Eso es solo una estupidez Eliot, ¿Perder todo mi poder? ¡Por favor! No consideró ningún signo de paz a los monstruos, ellos mataron a uno de los nuestros, si pierdo en la batalla, la princesa me quitara el trono por ley y tengo que evitar eso, avísale a tu jefe que ponga a sus mejores soldados, la batalla esta a punto de comenzar...-dice el rey, el guardián hace referencia y sale del lugar, el mensajero solo agacha la mirada.
El mensajero viejo se retira de aquel lugar en silencio.
Llenado a otra parte, estabas abrazando a Sans al igual que él a ti, sientes que será la última vez que lo verás, que sentirás sus abrazos, sus choques tiernos en tu rostro y labios, despiertas y dejas que Sans te suelte, él seguía dormido, te levantas de tu lugar aún mirando las estrellas, pero oyes un grito cerca del campamento, corres a ver y eran humanos atacando a los monstruos, Toriel estaba atacándolos pero sin llegar a lastimarlos tanto.
Te sobresalras y sacas tu espada para atacar a los humanos, pero uno de ellos te ataca a ti, esquivas sus golpes y le das el tiro de gracia haciendo este cayera en el suelo sin vida.
Respiras agitada y uno de ellos te toma del mentón y pone una daga en tu cuello. Gripes pero este acerca más el arma filosa a tu cuello.
-¡No le hagan daño a mi niña!- grita Toriel desesperada.
-¿Tu niña?, lástima, creo que este es el adiós-dice el humano que te tenia sujeta.
Pero detrás de él sentía un escalofrío, ve un gran fenómeno que flotaba, un cráneo con un ojo brillando.
-Te atreves a hacerle algo y estas muerto- dice el generador de aquella criatura.
Te zafas del agarre y amenazas al humano con tu espada y este se queda helado, pero para la mala suerte.
-Nos volvemos a encontrar, monstruos...- una voz grave, te da un escalofrío y te volteas a ver, humanos por todas partes, los monstruos levantan las armas, pero no atacan.
-La princesa híbrida, la generadora de la traición de la reina a su pueblo- este empieza a reír haciéndose aparecer en la oscuridad, jadeas al verlo.
-Tú...-dices y tu mano que tiene la espada tiembla.
-Así que ya me conoces, lástima que...los monstruos no son bienvenidos- este levanta la mano haciendo señal de la "aniquilación", los monstruos retroceden.
-¡Espera!- dices y el de barbas negras te mura fijamente. Sientes el sudor recorres tu frente.-¿Q-Qué es lo que quieres?- dices algo preocupada.
Este te mira y mira a los demás soldados que estaban quietos.
-Te quiero a ti...pero ya sabes el precio- dice y Sans solo abre más los ojos, te quedas ahí perpleja.
-¿Dejarás a los monstruos en paz?- dices y este solo ríe con malicia.
-Puede que si...-aprietas tus labios y miras a todos, ya sabias tu decisión y eso era lo que le preocupaba a Sans en este momento.
-Acepto...-dices sin dar más vueltas al tema.
-¡_____! ¿Estás loca?- dice Sans acercándose a ti pero los soldados humanos lo detienen.
Se los llevan hasta el castillo, había humanos dentro, todos qyetiendo ver lo que se aproximaba, mirabas el cielo estrellado que ahora mismo estaba despareciendo.
A todos los monstruos que fueron tomados como rehenes o simplemente esclavos los tienen en frente de aquella banda grande de madera, el rey te empuja y te pone en aquella figura de madera.
Sans trataba de soltarse, desesperado por salvarte, tú miras a Toriel preocupada, esto hace que sientas algo que jamás habías sentido.
-¡Queridos súbditos! Les dije que le traería la que género el mal, la que es la pesadilla de los humanos, y ahora será el final, tomando a los monstruos como ya habíamos dicho- este saca su espada y todo pasó rápido.
Sientes un dolor en tu pecho.
Toriel grita y Undyne ataca a los humanos, Sans grita con rencor y amargura, todo se vuelve borroso, sientes que ese liquido se escapa de tu pecho, sacando aquella arma, humanos gritando de felicidad a excepción de unos, monstruos se sueltan, caes al suelo y vez que tu mano tenia aquel líquido rojo...
Sans mira la escena y eso hace que lineas azules aparezcan en su rostro...
Continuará...