Al chico del banco de adelante:
Nat, aunque no lo sepas, eres algo muy importante para mí, ¿vale?
Me refiero a que ni siquiera yo puedo creerlo.
Recuerdo cuando te odiaba.
¿Sabías que te detestaba?
Porque como no te caía bien, peleábamos siempre.
Un día, un profesor nos sentó de a cuatro. En grupo. Fue hace un año, creo, así que espero que no lo recuerdes. El caso es que estabas tú, Noa, alguien que no recuerdo, y yo. Tú y Noa no teníais la comunicación que tenéis ahora, creo que era cuando ella había llegado, pero tú no la despreciabas como a mí. Yo a ella... bueno, no la conocía, era nueva. Y no sé por qué, pero creo que algo ocurrió, porque tienes que tener alguna razón para odiarme. El caso es que lo hacías, y siempre me atacabas.
Desde ese día, te noté.
No puedo decir que como ahora, pero creo que fue ahí cuando todo esto comenzó.
Géminis