Impotentes al amor (Zourry |...

By AstridVillalobos

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- Juntos nada es imposible. - Juntos nada es prohibido. - Juntos... somos impotentes al amor. More

Impotentes al amor.
Prologo.
Capítulo 1 - Compañeros de habitación.
Capítulo 2 - Salvame.
Capítulo 3 - Confundido.
Capítulo 4 - ¿Por qué me defendiste?
Capítulo 5 - La familia lo es todo.
Capítulo 6 - Un ojo verde y otro avellano.
Capítulo 7 - Te protegeré.
Nota: Nunca pierdas las esperanzas
Capítulo 9 - Solo un poco.
Capítulo 10 - Inusualmente acosador.

Capítulo 8 - Mi lugar favorito en el mundo

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By AstridVillalobos

-Traté de llevarla relajado, cuando te estoy mirando. Nunca puedo ser valiente porque haces que mi corazón se acelere. Tú me haces sentir débil. Sí, congelado y sin poder respirar.  Algunas de las cosas tienen que llegar alto, porque si no simplemente te harán ver que te necesito aquí conmigo y ahora. Porque tú tienes esa sola cosa –

Se sentía fatal.

No solo enfermo, débil y repugnante, sino también culpable. Pero tenía que hacerlo. Se levantó e hizo que su espalda crujiera. Se dirigió al baño y se mojó la cara para intentar despertar, aunque era inútil si quiera intentarlo. No podía reponer dos semanas de sueño en un día.

Observó su cara demacrada y la secó con una toalla. Se acomodó los rizos y salió del baño. Tomo sus zapatos y siendo lo más silencioso que podía, abrió la puerta. Volteó hacía atrás. En donde Ashton dormía con un brazo bajo la almohada. En donde Calum se estiraba completamente en su cama, impidiendo que alguien llegue y se acueste a su lado, ya que no hay espacio. En donde Michael dormía boca abajo con esa loca costumbre de dormir abrazado a su almohada. En donde Luke se encontraba a un lado de Michael, con la respiración a compensada y las facciones relajadas.

Suspirando, cerró la puerta tras de sí. Le esperaba una larga noche...

Había días en los que prefería dormir. Aquellos en los que el despertar era el doble de pesado. Se preguntó porque se sentía de esa manera últimamente. Tal vez era el hecho de sentir la pequeña mano de Louis envolviendo la suya. Amaba las manos de Zayn, pero las de Louis eran algo diferente. Pequeñas, pero masculinas al mismo tiempo. Sin llegar a ser afeminadas realmente. Le agradaba.

Le agradaba todo lo diferente, único o misterioso. Por eso se había interesado en Zayn. Por su manera calculadora y callada de ser. Por ser meticuloso y planeador.  Por ser tan aseado y ordenado. Esa manera tan diferente de actuar le atraía locamente.

Dejo de vagar en sus pensamientos y se levantó. Tomo una bebida energética mientras se cambiaba el pantalón de pijama por ropa deportiva. Se acercó a Louis cuando hubo terminado y le besó la frente. Zayn se había despertado sin que él se diera cuenta, y había continuado leyendo su libro. Harry se acercó y lo besó en los labios.

-Nos vemos luego – le dijo.

-Nos vemos – se despidió Zayn antes de que Harry cerrara la puerta.

Ya en el pasillo, se aseguró de que sus agujetas estuvieran bien sujetas y encendió la música. Salió del edificio, estiro y comenzó a correr. Había algunos otros estudiantes que hacían lo mismo que él. Levantarse a las cinco de la mañana y sentir el dolor en el pecho por respirar el aire frío y el esfuerzo. Aunque hubiera veces en las que no quería hacerlo, en las que se sentía demasiado cansado, en definitiva, amaba esa sensación.

-Louis – canturreo alguien en su oído.

Abrió un ojo y se encontró otro avellano. Sonrió sin pensarlo y se froto los ojos para terminar de despertar. Bostezando, se sentó en la cama y miró a Zayn.

-Hoy iremos al pueblo recuerdas.

-Sí – volvió a bostezar –. ¿Qué horas son?

-Las siete de la mañana.

El menor levantó una ceja graciosamente y lo miró estupefacto.

-¿Tan temprano?

-Oye, haremos muchas cosas, aparte de que hay que buscar un hotel donde quedarnos.

-¿Pasaremos el fin de semana allí?

Zayn asintió con la cabeza, a lo que Louis sonrió. Soltó un último bostezó y tuvo la intención de levantarse, pero Zayn lo acorralo y volvió a recostarlo sobre la cama.

-Creo que olvidaste algo – le dijo con una sonrisilla en los labios y los ojos entrecerrados.

Se veía sexy y divertido. Puso los ojos en blanco a lo que Zayn rio. Este se acercó y le besó la comisura de los labios hasta unirlos con los suyos. Eran pequeños roces. Un beso lento y tierno. Louis se separó y le beso la punta de la nariz.

-Vamos – susurro Zayn, ayudándolo a levantarse –. Alista ropa para dos días.

Louis volvió a bostezar y asintió con la cabeza, caminando hacía el armario que compartía con los chicos. Tomo una pequeña maleta e introdujo allí su ropa, cepillo de dientes, su botiquín y un libro. Dejo su equipaje listo a un lado de la puerta, junto con el de Harry y Zayn, y se volvió hacía el último, quien acababa de salir de bañarse.

-¿Dónde está Harry?

-Fue a correr y a entrenar con el equipo. Volverá en unos minutos, ¿por qué no te bañas antes de que vuelva?

-De acuerdo – le sonrió.

Louis tomó su ropa limpia y camino hasta el baño. Al salir Harry ya se encontraba en la habitación. Se encontraba acostado sobre el pecho de Zayn en la cama de este. Ambos tenían los ojos cerrados y murmuraban cosas entre sí. Incluso reían ligeramente. Louis no sabe porque, pero eso le arranco una sonrisa.

Se acercó lo más silencioso que pudo y se recostó al otro lado de la cama. En cuanto los chicos notaron su presencia se voltearon a verlo al mismo tiempo y le sonrieron.

-Iré a bañarme – anuncio Harry –. Vuelvo enseguida.

La carretera le parecía bella. Recorría con la mirada cada árbol del enorme bosque que recorrían. Harry le rodeaba los hombros, sentado en la parte trasera del auto junto él, dejando a Zayn de chofer.

-Tengo hambre – susurro, a lo que ambos chicos rieron.

-Llegaremos al restaurante en quince minutos.

Louis suspiro tranquilo –. Cuéntenme más de cómo se conocieron.

-Fue en Homes Chapel – le dijo Zayn –. Mi padre se encontraba trabajando con el padre de Harry y tuvimos que viajar y vivir un tiempo haya. Nos llevamos muy bien desde ese entonces, pero después mi padre comenzó a sospechar. Él es muy observador-

-Como tú – le interrumpió Louis suavemente.

Zayn sonrió ligeramente de lado –. Si, supongo que lo herede de él. Como decía antes de ser descortésmente interrumpido – Harry y Louis rieron por lo bajo –. Mi padre, Yaser, quiso impedir que me juntara con Harry. Ya no me dejaba ir con él a visitarlo, casi ni me dejaba salir de casa ya. Así que Harry comenzó a visitarme y supongo que la adrenalina  por saber que estábamos haciendo algo prohibido hizo que nos hiciéramos mucho más unidos. Finalmente comenzamos a salir en secreto. Todo iba bien. Hasta que un día me quede a dormir en casa de Harry y mi padre se dio cuenta de que me había escapado. Nos descubrió  y fue cuando todo se vino abajo.

"Los padres de Harry estuvieron de acuerdo en apoyarlo con su homosexualidad, pero se molestaron cuando supieron que habíamos tenido una relación así con otro hombre aparte, cuando supieron que teníamos una relación de tres, pero no lo echaron de casa como a mí. Harry me ayudo a pagar la habitación de un motel hasta que el enojo de sus padres pasara y finalmente me dejaron vivir con ellos. Tuve que trabajar obviamente. Conseguí muy buenas oportunidades, ya que mi padre conocía a muchas personas y a ellos al parecer no les pareció muy correcto lo que Yaser hizo al correrme de casa. Así que me ofrecieron trabajo. Tuve incluso tres durante un temporada, en la que pude comprar mi auto y pagar la colegiatura de la escuela, con ayuda de una beca, claro"

-Tienes lindos padres, Harry – le dijo Louis.

-Los mejores – acordó él –. Ya quiero que los conozcas.

Louis abrió los ojos excesivamente.

-¿Les dijiste sobre mí?

-Claro que lo hice – sonrió orgulloso –. Tal vez en las vacaciones de invierno los conozcas. O cuando nos entreguen las boletas y tengamos tres días libres. Podríamos ir a darles una rápida visita.

Louis sonrió feliz –. Supongo que cuando mi madre venga a recoger la boleta podrán conocerla.

-Yo quiero crepas con un coctel de frutos rojos – le dijo Louis a la mecerá, para después darle un largo trago a su té.

-Quiero pan tostado con un coctel de frutas y yogurt aparte – pide Zayn.

-Quiero huevos estrellados con panqueques – pide Harry –. Y otro café.

La mesera asiente sonriendo y se va para darles sus órdenes al chef.

-¿Soy el único al que le gustan los desayunos americanos? – pregunta Harry, tomando de su café.

Louis ríe y Zayn niega con la cabeza divertido.

-Eres el único que hace el ejercicio necesario como para comer tanto – le dice Zayn.

-Tú también haces ejercicio todas las mañanas – le recrimina Harry.

-Solo una hora diaria, si acaso dos. Tú haces de tres a cinco horas y más cuando entran en temporada de competencia.

Harry hizo una mueca –. Que por cierto comienza en una semana. Supongo que volveré más tarde a la habitación de lo normal.

Louis frunció el ceño –. ¿Y cuando se supone que te veremos?

-Estaré con ustedes todas las noches. Además pueden verme entrenar cuando quieran.

-De acuerdo – sonrió complacido, a lo que ambos rieron.

-¿Alguna vez has practicado algún deporte Louis?

El aludido hizo una mueca en forma de respuesta, a lo que Harry y Zayn rieron.

-Podrías ir a correr junto con Harry en las mañanas – sugirió Zayn.

-Es buena idea – concordó Harry.

-Oh Dios, ¿quieren matarme? – pregunto Louis, todavía con una mueca en la cara.

-Claro que no bebe, no te hará daño, es más, será divertido – le tranquilizó Zayn.

 -Sí, empezamos mañana – sonrió Harry, mostrando sus hoyuelos infantiles.

-Pero no volveremos a la escuela esta noche – dijo Louis, frunciendo el ceño.

-No necesitamos estar en la escuela. Hay una pista para correr a unos diez minutos caminando de donde nos hospedaremos – le informó Harry –. Te despertaré temprano, así que prepárate mentalmente.

Louis suspiro, pero sonrió emocionado. En realidad se encontraba feliz por la idea, aunque no podía imaginarse a sí mismo corriendo una hora entera, junto con alguien tan atlético como Harry. Pensaba que lo único que haría sería retrasarlo, pero el mayor veía tan sonriente con la idea, que no pudo evitar hacerlo también.

-Ahora, que les parece conocer la plaza central de este lugar. Podemos pasear un par de horas y después ir al supermercado para comprar lo que comeremos.

-¿Qué hay en la plaza central? – pregunto Louis.

-Solo tiendas de ropa, música y deportes. Será divertido – le sonrió Zayn.

La plaza no era tan grande como otras que había conocido, pero si era muy bonita. Tenía tres fuentes en su interior con figuras hechas de mármol blanco y gris. Los pisos eran del mismo color pero con figuras asimétricas negras formadas en el suelo.

Louis iba colgado del brazo de Harry y este era rodeado por los hombros con el brazo de Zayn. Algunas personas se detenían a mirarlos con rareza, aunque ninguna les dirigió palabra alguna o algún gesto obsceno o grosero.

Se introdujeron en una tienda de futbol soccer, en donde vendían ropa, tenis, balones, entre otras cosas. Harry tomó todo el tiempo que quiso y se dio lujo comprando. Zayn solo reía al ver que Louis también se encontraba entusiasmado, viendo todo con curiosidad y mostrándole algún que otro conjunto de tenis o shorts deportivos.

Después se dirigieron a la biblioteca de ese lugar, y esta vez fueron Louis y Zayn quienes compraron sin culpa. Tomaban el libro con el título que les interesaba y leían la introducción junto con la sinopsis, tratando de hallar cual les llamaría más la atención.

-Tengo hambre – se quejó Harry.

-Creo que deberíamos ir al supermercado de una vez y comer en el hotel – sugirió Zayn.

-De acuerdo.

Ahora se encontraban bajando las bolsas de mandado. Louis comenzó a desempacar en cuanto terminaron. Zayn fue el que se ofreció a preparar la comida. Debido a que no tenían estufa, su merienda fue algo simple. Emparedados con ensalada. Y aunque apenas fuesen las cuatro de la tarde, los chicos quisieron recostarse y ver algunas películas el resto de la tarde.

Zayn se había entretenido leyendo su nuevo libro y Harry y Louis se encontraban más entretenidos el uno con el otro, más que en la película. 

Louis se encontraba acostado sobre el pecho de Harry y este le daba una clase de masaje en la espalda, realmente reconfortante, haciendo que el menor emitiera sonidos satisfactorios. Cuando menos se lo espero, Harry lo volteó y se subió sobre él, dejando a Louis contra la cama. Harry le sonrió, alzando las cejas con picardía y lo besó.

Fue un beso algo más subido de tono que los que se habían dado antes. Y a diferencia de los otros, Louis no se sintió intimidado o tímido. Ahora  fue capaz de responder más abiertamente. Cuando se separaron, el menor vio por el rabillo del ojo que Zayn los miraba. Se sonrojó ligeramente y volvió a enfocar su atención en Harry, a quien le había dado por recostarse sobre él.

Louis volvió a mirar a Zayn, quien había dejado el libro en la mesita de noche y se había girado hacía ellos. Le sonrió a Louis con cariño nunca visto en él. Ahora parecía capaz de derretirlo por dentro con aquella mirada. Louis no pudo más que devolverle el gesto de la manera más sincera que pudo. Se encontraba muy cómodo estando allí y no como creyó que se sentiría el primer día en el que decidieron empezar con su particular relación.

Liam había encontrado la manera perfecta de que Niall pudiera mantenerse despierto, leyendo, por más de una hora. ¿El secreto?

Chocolate.

Le entregaba al rubio un cuadro del chocolate Hershey's cuando acababa de leer cinco páginas y hasta ahora había leído cincuenta. Liam se dijo que lo mejor sería darle solo dos barras, tampoco había que exagerar.

Estaba a punto de terminar con la segunda y Niall se veía tan despierto como siempre, y era incluso extraño verlo tan quieto. Y aunque nunca se permitiría decirlo en alto, también se le hacía tierna la expresión de concentración en el rostro, de por sí aniñado, de Niall. Con el ceño ligeramente fruncido al igual que los labios.

Finalmente las dos barras de chocolate se acabaron, Liam le pidió un resumen a Niall, quién lo escribió en su computadora, para imprimirlo y dárselo a su profesor como ensayo. Liam no pudo evitar aplaudir.

-Te comprare una hamburguesa con doble carne – le dijo abrazándolo, a lo que Niall abrió los ojos desmesuradamente.

-¿Con tocino?

-Con tocino – asintió.

-¿Qué rayos esperamos? – preguntó de inmediato. Liam frunció el ceño.

-¿Ya?

-Liam, acabo de leer cien páginas del laberinto del fauno. Estoy hambriento.

-Leíste comiendo chocolate, además no es como si hubieses corrido un maratón – le sonrió.

Niall lo miró sin expresión alguna, mostrando lo desesperado que estaba por la enorme y deliciosa hamburguesa que Liam le había prometido. Este levanto los brazos con las palmas abiertas a ambos lados de la cabeza, mostraron rendición.

-De acuerdo, de acuerdo, vamos por tu hamburguesa, pero tendremos que conducir hasta el pueblo.

-Liam, estamos hablando de una hamburguesa con doble carne y tocino. No me importa si hay que tomar un avión al mediterráneo, yo quiero esa hamburguesa.

Y Liam supo, por el tono serio que Niall había utilizado, que hablaba con toda honestidad. No pudo hacer más que carcajearse por unos diez minutos, en los que el rubio trató de mostrarle alguna expresión de seriedad, pero que termino convirtiéndose en divertida y sonriente.

-Solo haré una llamada, alístate por mientras.

-Ya estoy vestido – el rubio frunció el ceño casi con preocupación.

-¿Y qué hay de tu cabello?

-Ya sé que tengo que teñirlo de nuevo – se encogió de hombros despreocupadamente.

-En realidad pensaba que te peinarías o algo... olvídalo.

Niall lo miró inexpresivo y él trató de ignorarlo, tomando su celular. Lo desbloqueó y marcó el número con la última llamada no atendida que había hecho. Como era de esperar, el celular de Jeason se encontraba apagado. Marcó el segundo número que ya se había aprendido de memoria. Se escucharon algunos ruidos, como de tambores y acordes de guitarra, cuando finalmente Ashton contesto.

-Liam.

-Hey, ¿Jeason ha vuelto?

Escucho el largo suspiro al otro lado de la línea –. No. No hemos sabido nada de él.

Liam bufó –. Solo llámenme si averiguan algo por favor.

-Claro, en cuanto lo hallemos o en cuanto aparezca.

-Conociendo a Jeason, él tendrá que aparecer...

Le parecía casi ilegalmente tierna la manera en la que Niall encogía sus piernas contra su pecho mientras iban en el auto. El clima era lo suficientemente fresco como para que usar un gorro gris, que Niall había tomado de entre sus cosas, junto con una camisa de manga corta, se vieran bien.

Se encontraban a diez minutos de llegar al pueblo y a Liam se le hacía agua a la boca al pensar en la hamburguesa que comerían. Después de todo él había tomado un desayuno muy ligero para el intenso entrenamiento al que acudió en la madrugada. Sin embargo, Niall parecía igual de hambriento que él, aunque se hubiese comido aquellas barras de chocolate, después de haber ido por un desayuno que podría considerarse para dos personas.

¿Cómo es que estaba tan delgado después de comer todo eso?

-¿Cómo conociste a Harry? – escucho a Niall preguntarle.

Se volteó hacía él, quien lo miraba como si fuese la cosa más interesante en el mundo. Volteó hacía la carretera y respondió.

-Somos amigos desde preparatoria. A ambos nos gusta mucho el futbol y por eso nos conocimos ¿Por qué?

-Es compañero de habitación de Louis.

-¿El castaño de ojos azules?

-Sip.

-¿Cómo lo conociste?

-Bueno, yo iba de salida para comer algo, pero iba corriendo, y no me fije, y por accidente choque contra él cuando salía de su habitación.

Explicaba todo con una sonrisa radiante, mostrando el cariño especial que le tenía hacía ese chico. A Liam de repente le hirvió la sangre. No es como si estuviera celoso de aquel chico Louis. Es solo que parecía una persona muy importante para Niall. Y las personas importantes para ti, son las que terminan lastimándote más. No encontró la razón por la que se sentía con la obligación de proteger a Niall de todo mal.

Aunque, él siempre había sido muy sobreprotector.

-Tal vez la próxima vez podría acompañarnos – sugirió Liam.

-¡Sería genial! – Asintió emocionado –. Tal vez mañana, o el domingo. O cuando quieras – se encogió de hombros –. Es tu auto.

-Supongo que podrías hablarlo con Louis y después ustedes me avisan.

-De acuerdo – sonrió Niall.

Llegaron a una acogedora cabaña alejada de la civilización. El lugar tenía un toque moderno que no permitía que se perdiera lo rustico y acogedor. Niall lo miro con la ceja alzada, queriendo una explicación.

-Es de mi padre – le explico Liam.

-¿Por qué no me dijiste que vendríamos aquí?

Liam se encogió de hombros –. Necesito hacer un par de cosas, solo me tomará diez minutos, ¿quieres entrar?

-Claro, pero que conste que muero de hambre.

Liam rio por lo bajo y salió del auto. Niall lo seguía, observando todo con aquellos enormes ojos azules que parecían tener luz propia. Saco su juego de llaves y abrió la puerta de la cabaña, invitando a Niall a pasar para después cerrar.

Por dentro la casa conservaba aquel olor característico a madera, tierra y polvo. Le encantaba ese olor. El aroma a la naturaleza siempre lograba tranquilizarlo. Aspiro con fuerza, cerrando los ojos y sonriendo inconscientemente. En definitiva, aquella cabaña era su lugar favorito en el mundo.

Su padre siempre los llevaba en vacaciones de verano e invierno, pero con el tiempo, cuando él y su hermana crecieron, y se fueron alejando más de casa, sus padres decidieron enfocarse más en el trabajo y aquellos viajes familiares se terminaron. Sin embargo, Liam siempre iba a esa casa y le daba su mantenimiento para que no se viniera abajo. Incluso aprovechaba cualquier ocasión para poder ir y quedarse un par de días.

-Esto es... lindo – le dijo Niall, mientras acariciaba la barra que dividía la cocina de la sala en el segundo piso de la cabaña.

Liam no tenía nada que hacer allí. Solo quería mostrarle el lugar a Niall, sin querer realmente averiguar la razón del porque quería.

-Gracias, es mi lugar favorito en el mundo – dijo, mirando hacía el candil que colgaba de la sala.

-Me gustaría tener algún lugar favorito – le dijo Niall, acercándose hasta quedar a su lado –. Mi familia se muda mucho por el trabajo de mi papá, así que siempre me han metido a academias, para poder asistir a la misma escuela por un año escolar entero como cualquier persona normal.

-Ya veo. Mis padres fueron muy hogareños siempre.

-¿Y ya terminaste lo que tenías que hacer?

Liam sonrió y negó con la cabeza por lo bajo.

-Sí que quieres esa hamburguesa...






LO SIENTOOOOOOOOOO! Les juro que subo este capítulo que me costó sudor escribir:c Eh tenido demasiado trabajo en la escuela y muchos compromisos. Perdónenme, pero la buena noticia es que dentro de dos semanas salgo de vacaciones:3 Y el jueves salgo temprano de la escuela y el viernes no tengo clases así que tal vez pueda escribir el siguiente cap en esos días. Les prometo capítulos más seguido. Por cierto. Quiero invitarlos a leer mi nuevo fic de Ziam y Larry y su nombre es Hijos de la Noche. Los amo y Dios primero nos leemos pronto:)

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