El Jefe y la Recepcionista

By KarenJimenez22

538K 27.1K 1.4K

Jane logra conseguir un trabajo en la empresa Walls`ford. Pero ella nunca imagino encontrarse con un jefe con... More

El Jefe & la Recepcionista
Capitulo 2: "Plan de Trabajo"
Capitulo 3: "¿Tu Cocinando?"
Capitulo 4: "La Mujer de las Gardenias"
Capitulo 5: "Celos"
Capitulo 6: " La gota que derramó el vaso"
Capitulo 7: "Una vez mas por favor"
Capitulo 8: " Sueños hechos realidad"
Capitulo 9: " Alegría & Decepción"
Capitulo 11: "Inevitable"
Capitulo 12: " Mi Amigo"
Capitulo 13: "Choquemos los planetas"
Capitulo 14: "Reunión Familiar"
Capitulo 15: "Impaciencia"
Capitulo 16: "Comprometidos"
Epilogo

Capitulo 10: " Decisiones"

23.8K 1.5K 56
By KarenJimenez22

"Perdóname"

Karen Jimenez



Jane POV

La siguiente vez que me desperté, fue por el móvil, tampoco pude levantarme. A juzgar por la luz que se colgaba en el dormitorio, debía ser mediodía o primera hora de la tarde, pero no tenía fuerzas, así que volví a cerrar los ojos y dormirme.

Cuando volvió a sonar el móvil, ya había oscurecido. Pero cuando traté de acercarme, el móvil había dejado de sonar. Con las piernas temblorosas, fui al cuarto de baño para tomar unas aspirinas. Acababa de meterme a la cama cuando sonó de nuevo el móvil.

-¿Diga?- respondí sin fuerzas.

- Jane, soy yo, Ángela - su voz sonaba preocupada.

-Oh, Ángela, hola.

-¿Que te pasa?

-Creo que tengo gripe - logre mentir.

-Oh, no, que mal. Llamaba para ver si querías comer mañana.

-Lo siento, no puedo moverme.

-Pobrecita. ¿Necesitas algo? ¿Tienes comida?

- Gracias Ángela,  estoy bien. No tengo hambre.

-Pero necesitas que te cuide alguien.

-No. No te preocupes por mí, no quiero contagiarte. Tranquila, solo necesito dormir.

-Asegúrate de beber mucho líquido.

-Lo haré- colgué.

Ángela era muy buena amiga. Siempre me ha apoyado en todo y yo a ella. Ella tiene una habilidad especial para hacerme sentir mejor cuando mas lo necesito. Pero en este momento, quería estar sola. Aunque eso significase que debía estar entre la cama. Pero por otro lado, quería consuelo. El consuelo del hombre a quien amaba, pero sabia que eso era imposible, ya que èl no pensaba estar al lado de alguien hasta dentro de cinco largos años.

Vida injusta.

Maxwell idiota.

 

 

Maxwell POV

Paseaba por el salón como un animal enjaulado, maldiciéndome por haberme comportado así con Jane.

- Dime una cosa, ¿Que harás si te enamoras antes de que pasen los cinco años?

-Eso no pasará.

¡Que idiota fui! arrogante, y tan desalmado por haber seducido a una joven inocente, valiente, perfecta, y por haberme acostado con ella y jugar con sus sentimientos. Y también con los míos. Me acordé de los defectos de mi madre, nunca dejo de amar a su marido a pesar de la difícil situación en la que sus prácticas empresariales habían dejado a mi familia. Ella seguía adorando al hombre con quién se casó. Se me hizo un nudo en la garganta. Mis padres estaban disfrutando como nunca viajando por todo el mundo. A pesar de todo, para mi madre la vida había siempre una aventura.

A la mañana siguiente, la luz del sol se filtraba por las ventanas, vi los primeros destellos del amanecer. Así sería la puesta de sol durante los próximos cinco años. Cuando terminara este tiempo, por fin podría quitarme las cadenas y empezar a ser feliz. Karla me había recordado que cinco años tenía sesenta meses, lo que significaba casi dos mil días. Y dos mil amaneceres y atardeceres. Peor aún. Dos mil noches negras que, gracias a mi inamovible plan, las pasaría sin Jane.

Tenía que reflexionar.

El fin de semana fue el más frustrante que había vivido. Jane se había ido dos días, dejándome en la soledad. Pero lo peor fue el lunes, cuando llegué al trabajo y vi que ella no estaba en la recepción. Estaba en el despacho repasando la estrategia para contratar a una nueva asistente personal cuando me enteré que Jane había llamado diciendo que estaba enferma.

-¿Enferma?

Era una probabilidad que no se me había ocurrido. Me aflojé la corbata y me desabroché el cuello de la camisa, de repente, oprimía demasiado.

-Por lo visto lleva todo el fin de semana en cama con gripe- dijo Elizabeth- Pensaba que lo sabías.

No tenía idea. Me había pasado horas y horas tanto el sábado como el domingo aparcado delante de su casa y mirando las cortinas echadas de las ventanas, temiendo haberla perdido para siempre.

- Jane fue al evento benéfico contigo ¿no?

-Si, y entonces estaba bien - dije preocupado, imaginando a Jane sola y enferma en su casa detrás de aquellas cortinas echadas, todo el fin de semana, demasiado enferma para abrir la puerta o contestar el móvil. Me levante y agarre mis cosas, dispuesto a marcharme a verla.

- Maxwell- me llamó Elizabeth-, Espera un momento. Quería preguntarte una cosa.

-¿De qué se trata?- me volví para mirarla.

-¿Me equivoco al pensar que mi estrategia de la junta pasada se ha convertido en algo más?

-¿Que junta pasada? ¿De qué estás hablando?

-De la dinamica del trabajo en equipo. Cuando te emparejé con Jane.

Perplejo, negué con la cabeza. Habían ocurrido tantas cosas desde entonces que casi me había olvidado. Pero fue la primera vez que estuvimos juntos, cuando yo le dije que no sabía cocinar, unas palabras que fueron el desencadenante de todo lo ocurrido posteriormente.

-Sabía que tú y Jane se compenetraban.

Se me apretó el pecho y se me dificultaba respirar.

-¿De dónde sacaste eso?

-He visto sus perfiles de personalidad - respondió Elizabeth como si fuera evidente-. Jane es una mujer extrovertida, con bastante tacto, cariñosa, pero quizás un poco sensible. Y tú eres introvertido, lógico y organizado, pero que desconfía de sus instintos.

¿Mis instintos?

-¿De qué sirven eso perfiles de personalidad? ¿Que demuestran?

-Que ella y tú se complementan perfecto. El uno para el otro.

La idea, me resultó increíblemente alentadora, y me di cuenta que estaba sonriendo. Aclaré la garganta rápidamente.

-Bueno, hm, ya sé que tenemos que hablar sobre la asistente personal Elizabeth, pero me temo que será para otro momento.

Jane POV

Miércoles. Estaba decidida a superar a Maxwell y su tonto plan. No podía evitar el que todavía seguía enamorada de èl y que toda esta situación, me provocara dolor. Me gustaba mi trabajo, pero no podía arriesgarme sabiendo que veria a Maxwell todos los días. Peor aun, que èl no me amaba. Necesitaba darme un tiempo para olvidar lo sucedido, y después, seguir adelante como siempre lo había hecho. Así que mi decisión estaba tomada. 

Llegue a la empresa con la mascara de " Es otro día normal, estoy bien. No me han plantado", puesta. Salude a mis compañeros de trabajo. Alegue respuestas como: "solo fue una gripe" "la pase fatal" "ahora estoy bien" , dado que había faltado los últimos días. Es estresante el tener que dar explicaciones sabiendo que son mentiras.

- ¡Jane! - Me saludo Elizabeth - No te pregunto como estas porque se que la has pasado fatal.

- Y no te equivocas, la gripe me ha dejado mal - sentimental y psicológicamente, quise añadir - Elizabeth necesito hablar contigo, perdona que cambie el tema.

- No te preocupes. Entiendo. Vamos a mi oficina.

Sentí temor. No quería encontrarme a Maxwell. Flaquearia.

-  Soy toda oídos Jane. ¿Que pasa?

- Elizabeth veràs, lo he estado pensando últimamente, y se que no tengo mucho tiempo aquí, pero quería pedirte unos dìas. Me he sentido mal y la verdad no quiero contagiar a nadie.

Mentirosa.

La peor excusa que se me había ocurrido. Ni yo me la creía, pero esperaba que Elizabeth si.

- ¿Pasa algo Jane? - dijo con ojos entrecerrados.

- No, no, de verdad - mantén la postura.

- Jane siéntete en la libertad de contarme lo que sea. - desviè la mirada. - ¿Es por el Señor Brich? ¿Te esta molestando?

Temblè. Oh por Dios, que no se de cuenta por favor.

- Elizabeth, yo...

- No es necesario que me expliques Jane, tu vida privada es algo que no me imcumbe al menos que tu decidas contármelo. No hay problema en que te vayas.

- ¿Te vas? - dijo una voz desconocida. Por todos los cielos, no ahora.

- Emm, Hola Señor Brich - dije nerviosa.

- ¿Te vas? - volvió a preguntar.

- Señor Brich, Jane me ha pedido unos dìas. Aùn no se siente bien para volver al trabajo.

- Elizabeth, ¿Podrìas dejarme un momento a solas con la Señorita Sbelthy?

Tratè de darle una negativa, pero Elizabeth se adelantò.

- Esta bien Señor Brich. Tómese el tiempo que quiera. - dijo con un poco de ¿Complicidad?

Ahora sì. El momento de la verdad. Lo tenia justo enfrente, en la misma posición en la que habíamos estado antes, pero en otras circunstancias. Dios, lo amaba tanto. Se veía bien. Muy bien. Quise mandarlo a freír espárragos en ese momento. Pensé que al verlo, sentirìa  doble dolor, anhelo, decepción; pero lo que sentí en ese instante fue enojo. Enojo por todo lo que me había hecho. No le importo el hecho de que solo me entregué a èl- Las palabras, el tiempo, la felicidad. ¿Es que para èl no significo nada? ¿No fue suficiente lo que le ofrecí?

Odié mas su tonto plan.

- Yo...

- Es cierto.- dije con toda la firmeza de la que fui capaz. - Me voy.El que yo me quede aqui es duro para mi.

- ¿Es por mi?

- No, que va. Lo hago por la empresa. Tengo claro que soy el mal aquí.

- Jane, no quise decir eso y lo sabes.

- Pues porque lo se me voy. Me has dejado claro lo que quieres, y yo no formo parte de tus planes así que...

- Jane no quiero que te vayas. - dijo desesperado. - Me he dado cuenta que puedo hacer las cosas en menos tiempo. Menos de cinco años.

Casi me río. Casi.

- Maxwell, ¿No lo entiendes verdad? Se lo que quiero. Y quiero a un hombre que me ame ahora, y sin limites de tiempo. ¿Puedes hacerlo?

Maxwell me dedicò una mirada torturada. Sus ojos decían que tenia una lucha interna. En ese momento tambien quise llorar. Trate de decirle con la mirada que me dijera que me querìa, que se quedara conmigo, pero èl no dijo nada.

- Solo te pido un poco de tiempo, Jane por favor - dijo abatido. Se fue acercando poco a poco hacia mi. Yo solo podía observarlo en ese momento. Alzo la palma y me tocò la mejilla. Su contacto solo hizo reavivar el fuego que había estado apagado desde el viernes. - No te vayas, quédate. - Una lágrima traicionera se me escapo. Maxwell me la seco con su pulgar, fue un buen gesto. Pero no lo suficiente para hacerme cambiar de opinión.

Me aleje de èl, diciéndole también adiós a su contacto.

- Lo siento Maxwell. - dije con voz fatal. No pude ocultar las emociones en mi voz- Espero que de verdad encuentres a alguien que pueda esperarte el tiempo que necesitas. Por que desde luego, no puedo ser yo.

Y lo dejè allì, con la cara descompuesta.

Maxwell con gesto derrotado.

Que gran recuerdo.



Karen xoxo

Continue Reading

You'll Also Like

45.4K 4.4K 42
Atticus Lee es feliz. Esta en sus 30s. Trabaja de lo que ama, tiene unos compañeros a los que adora, puede costearse todos sus caprichos y las citas...
199K 9K 33
Beca Flinch está ansiosa por la fiesta anual de San Valentín que se realiza en la empresa donde ella trabaja. Cada año la empresa realiza un evento c...
6K 227 29
En la competitiva Seúl, Han Yeon-ah, una joven coreana recién despedida, acepta un misterioso trabajo de asistente personal. Lo que no sabe es que su...
648K 36.9K 61
Jade Mackenzie odiaba con el alma a su jefe, Caín Sloan. ¿Y cómo no? Pese a su atractivo masculino y sensual aura, capaz de hacer temblar las piernas...
Wattpad App - Unlock exclusive features